Con la llegada del frío vuelve la trashumancia a Granada

La cita será este lunes a partir de las 9 de la mañana

Jorge Gallegos con parte de su ganado
Jorge Gallegos con parte de su ganado / Alba Feixas

Fiel a su cita y con la bajada de temperaturas, Jorge Gallegos vuelve a atarse las botas para realizar los algo más de 100 kilómetros entre Capileira, en la Alpujarra, y La Herradura, en la Costa Tropical, para guiar a su más de un millar de ovejas en busca de los mejores pastos. Es uno de los últimos trashumantes que quedan en la cara sur de Sierra Nevada, y cada año emprende su particular peregrinación para buscar la "eterna primavera" de Granada. El recorrido lo realiza en seis etapas, y este lunes realizará la más visible para el público, la de la carretera de la Umbría.

Para ello se ha dispuesto todo un dispositivo especial de Tráfico en la citada carretera que une la Alpujarra con la Costa. A partir de las 9:00 horas los agentes de Tráfico comenzarán con los distintos cortes de la carretera A-346 para dar paso a este pastor trashumante y a todo el séquito que le acompaña.

El corte (circulación lenta de vehículos y condicionada al paso del ganado) será desde el Puente de Siete Ojos, en Órgiva, hasta la Presa de Rules en dirección a la costa. Este es uno de los tramos más llamativos y que acapara la atención de todo el que se lo cruza por el camino, tanto cuando se trata de la bajada como de la subida de la Costa. No son pocos los usuarios que, ante la imposibilidad de mover el coche, deciden bajarse y realizar la espera inmortalizando el momento, aunque en esta ocasión la previsión de lluvia complicará un poco las cosas para los que quieran salir a la carretera.

Es uno de los pocos trashumantes que quedan en la provincia de Granada, y hasta hace poco el único por la cara sur -hay varios pastores que realizan la ruta por la zona norte en dirección a Jaén con vacas-, ya que en diciembre un primo suyo que suele emprender la travesía por la misma fecha, decidió adelantar el recorrido al quedarse sin pastos frescos en la zona en la que moraba, según apunta el propio Gallegos a este periódico.

Jorge es la tercera generación que se pone al frente de la ganadería y que cada año se echa a la carretera para realizar la trashumancia con el deseo de que esta profesión "tan noble" no se pierda y encuentre a nuevas generaciones que quieran dedicar su vida al campo.

Esta particular travesía la realiza dos veces al año, para subir y bajar de la Alpujarra. Ahora le toca estar unos meses por la Costa para asegurar los mejores pastos a su rebaño y con el aumento de temperaturas emprenderá de nuevo su camino de vuelta a casa.

"Es un oficio muy sacrificado, cuando me toca estar en La Herradura estoy cuatro meses sin pasar por casa, y hay que estar pendiente de todo, estás un poco abandonado a tu suerte, pero me gusta porque lo he vivido desde chico con mi padre y no me imagino otra vida", explicaba hace tan solo unos meses Jorge Gallegos que apuntaba que era una pena que este oficio se esté extinguiendo porque "ya no queda gente para manejar el ganado, se van perdiendo las tradiciones y el trabajo de ser ganadero en general".

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