Lluvia de caramelos, ilusión y magia en la cabalgata de Reyes de Motril

Con un recorrido más corto pero con la misma ilusión por celebrar la noche de Reyes

La comitiva de Melchor a su paso por la calle Ancha
La comitiva de Melchor a su paso por la calle Ancha / Alba Feixas

"Yo creo que no va a salir", indicaba minutos antes de las ocho de la tarde un niño de no más de tres años que se dirigía, junto a una marea de gente, a la avenida de Salobreña de Motril para coger sitio y ver a Sus Majestades los Reyes Magos desfilar por las calles de la ciudad. "¡Qué sí sale, qué si sale! Ya verás que ya no llueve más, que esta mañana cuando les han dado las llaves de la ciudad los Reyes han dicho que han ahuyentado a las nubes", le contestaba entre risas su padre. Cerca de una hora después, al incrédulo niño ya se le había olvidado el chaparrón de horas antes y solo tenía ojos para las carrozas y los caramelos.

Buena parte de los vecinos de Motril y de la Costa Tropical han pasado buena parte de la tarde con la vista puesta en el cielo y en las distintas aplicaciones móviles para ver como evolucionaba la inminente tormenta que rodeaba la ciudad. La borrasca Francis ha hecho qué buena parte de los ayuntamientos del litoral pasasen al plan b: o bien aplazar las salidas a este martes o hacer cabalgatas estáticas. Motril, por su parte, había cancelado directamente, pero a primera hora de la mañana daba la sorpresa y anunciaba una cabalgata más corta y con salida más tarde. Y es que de salir a la hora habitual, esquivar la lluvia habría sido una misión imposible.

De hecho, uno de los grandes protagonistas de la cabalgata de Reyes de 2026 han sido los paraguas. Negros, de mil colores, con estampados o muñequitos, todos eran los mejores aliados para recoger caramelos y llenar bolsas de estos dulces. "Señora, ¡tenga cuidado, que solo son caramelos!", regañaba el personal de Protección Civil a una mujer mayor que con la ilusión de una chiquilla no paraba de tirarse al suelo para coger la mayor cantidad de dulces a la altura de la rotonda del Cerro de la Virgen.

"Cuando llegue Baltasar le gritamos lo del patinete", indicaba un niño de unos 12 años al que le empezaba a poner nervioso la espera. "Grítale mejor lo de Baltasar no te olvides de mis libros", le corregía la madre por detrás que seguía de cerca por donde iba la cabalgata por la retransmisión en directo de TeleMotril. "Ya queda poco, ya queda poco. Van por la Perandrés".

Hay quien ha optado por colgar los paraguas en los balcones
Hay quien ha optado por colgar los paraguas en los balcones / Alba Feixas

Ni el frío se sentía con la emoción de los que se congregaban por las calles al saber que finalmente tenían su tradicional cabalgata. "¡Qué bote Melchor, qué bote Melchor!", gritaba un grupo de personas al paso del Rey Mago que contestaba con una lluvia, esta si muy esperada, de caramelos.

Por el camino las guerreras del K-Pop, subtropicales y algún que otro Spiderman, Arenita o Bob Esponja han ido animando a grandes y pequeños con los nervios típicos de la noche más mágica del año.

Ya enfilando el inicio de la calle Nueva una de las estampas más graciosas y que ha hecho que más de uno diga eso de "no vale, eso es trampa", es la de las sombrillas colgadas de los balcones bocabajo para pillar los caramelos sin salir de casa. "Nosotros nos ponemos debajo que cuando intenten llegar aquí, todo lo que no caiga nos lo llevamos nosotros", le señalaba una madre a su niña para que se retirase de los tractores.

Los vecinos han disfrutado de la cabalgata
Los vecinos han disfrutado de la cabalgata / Alba Feixas

La imagen se ha repetido prácticamente durante todo el recorrido: muchos caramelos, muchos paraguas para recogerlos y mucha gente con ganas de disfrutar de la noche de Reyes y, quien sabe, si mañana despedirlos visitando alguna de las cabalgatas que se han pospuesto a este martes en distintos puntos de la Costa Tropical.

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