Los microarrecifes instalados en el puerto deportivo Marina del Este incrementan la biodiversidad marina en seis meses
El seguimiento científico constata un aumento del 79 % en la riqueza de especies y la generación de más de 14 kilos de biomasa en el puerto deportivo
El monitoreo realizado en el Puerto Deportivo Marina de los seis microarrecifes biomiméticos instalados en sus aguas en abril de 2025 confirman una evolución positiva del entorno marino y una notable mejora de la biodiversidad en el interior del puerto.
Esta actuación, realizada en colaboración con Ocean Ecostructures, ha analizado la evolución de las comunidades biológicas que se han asentado sobre estas estructuras, conocidas como Life Boosting Units (LBUs). Seis meses después de su instalación, se han identificado 34 especies distintas en los microarrecifes, frente a las 19 registradas en la pared del puerto utilizada como zona de control, lo que supone un incremento del 79% en el número de especies.
Más allá del número de especies, el seguimiento revela una mayor variedad de organismos con distintas funciones dentro del ecosistema marino. En las LBUs se ha observado la presencia de fotótrofos, como algas que generan biomasa a partir de la luz solar; suspensívoros, que filtran el agua y contribuyen a su limpieza; así como especies omnívoras y carnívoras, necesarias para mantener el equilibrio de la cadena alimentaria.
La coexistencia de estos grupos indica que las comunidades marinas que se están formando alrededor de los microarrecifes avanzan hacia un ecosistema más completo, con relaciones biológicas más diversas y una mayor estabilidad ambiental.
El monitoreo también ha detectado la presencia fauna marina de mayor tamaño, con la identificación de seis especies de peces utilizando las LBUs como refugio o zona de alimentación, cinco de ellas con interés comercial. La observación de ejemplares juveniles y adultos sugiere que estas estructuras empiezan a desempeñar un papel relevante como hábitat dentro del puerto.
En cuanto a la biomasa, cantidad total de materia viva generada, los microarrecifes han alcanzado 14,2 kilos en apenas seis meses, un resultado especialmente significativo teniendo en cuenta el poco tiempo transcurrido desde su instalación. Este crecimiento refleja una rápida colonización biológica y una mayor capacidad del entorno para albergar vida marina, además de contribuir a la fijación de dióxido de carbono y a la mejora de la calidad del agua.
Para Manuel Raigón, director gerente del puerto, los datos confirman que integrar soluciones basadas en la naturaleza en la gestión portuaria tiene un impacto real. "Los microarrecifes instalados en Marina del Este están generando vida en un espacio donde antes apenas existía, demostrando que los puertos también pueden ser parte activa en la recuperación del medio marino", manifiesta Raigón.
La instalación y seguimiento de los microarrecifes en Marina del Este se enmarca dentro de la estrategia de sostenibilidad de la empresa, que apuesta por incorporar criterios ambientales en la gestión diaria de sus puertos. El proyecto continuará siendo monitorizado para evaluar su evolución a medio y largo plazo y su aportación a un modelo de puerto más integrado en su entorno natural.
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