Los pescadores de autoconsumo piden una "regulación justa" en la Punta de la Mona
Recuerdan que este domingo saldrán a la calle para instar a la Junta de Andalucía que cambie la prohibición por una regulación
La Junta estudiará reabrir la pesca deportiva en la Punta de la Mona pero con una nueva regulación
Hace poco más de un año entró en vigor la orden por la que se regulan las actividades en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de los Acantilados y Fondos Marinos de la Punta de la Mona, con la intención de proteger la gran biodiversidad marina que habita en sus fondos. Un año que, según la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, ha servido para recuperar el ecosistema marino, abriendo la puerta a que se estudien otro tipo de medidas más laxas para que los pescadores de autoconsumo puedan volver a usar el paraje. Un anuncio que no termina de convencer a la Asociación de Pescadores Deportivos y de Autoconsumo de la Costa Tropical, que se manifestarán el próximo 1 de marzo para mostrar su rechazo y pedir a la Junta de Andalucía que regule el entorno de forma justa y equilibrada, mirando todas las actividades que se desarrollan en la zona por igual.
El portavoz de la Asociación de Pescadores Deportivos de la Costa Tropical, Jorge Homero Barbero, explica a Granada Hoy que lo que solicitan es que se suprima el artículo donde se prohíbe la pesca deportiva y de autoconsumo en la ZEC y que se pongan en marcha otro tipo de medidas que sean realmente efectivas y no perjudique solo a unos pocos. Sobre el anuncio hace pocos días de la Junta de que los datos obtenidos en este tiempo apuntan a una recuperación progresiva de las comunidades de peces que habitan este ecosistema, y de que los valores reflejan un aumento de la biomasa, de las tallas medias y la reaparición de especies de niveles tróficos superiores, lamenta tener que enterarse por los medios de comunicación y no por un aviso a la Asociación, pese a que han solicitado en numerosas ocasiones mantener una reunión con los responsables del área, y ser uno de los actores afectados.
"Hemos pedido en numerosas ocasiones el informe científico en el que se basan para prohibir algunas actividades en la Punta de la Mona. A raíz de la última noticia, hemos solicitado una cita urgente a la consejería, además del informe científico en el que dicen que se ha recuperado la zona. Tenemos un equipo de biólogos trabajando con nosotros y entienden que es prácticamente imposible hacer un seguimiento de la zona con menos de un año de estudio, y no entendemos con qué se refieren con recuperación", añade Barbero, quien apunta que si este estudio habla de una recuperación de peces, no existía ningún censo poblacional de especies para cuantificarlo.
Al hilo, indica que si dicha recuperación se refiere a los corales que una asociación ecologista está realizando en la Punta de la Mona, deberían acotar únicamente el espacio en el que se ubican. "Estos corales se encuentran en una zona reducida y la prohibición afecta a toda la ZEC, nosotros hemos propuesto que se mantenga esa zona en concreto libre de pesca, ni se hagan inmersiones de turismo, ni nada, que se deje para la labor de recuperación".
La norma establece la prohibición de determinadas actividades pesqueras, entre otras, la recreativa desde embarcación o submarina, así como el marisqueo, tanto a pie como desde embarcación en cualquiera de sus modalidades. Entre las medidas también se encuentra la navegación en aguas de la ZEC, que queda sujeta a autorización cuando se trate de embarcaciones de recreo no motorizadas, tales como hidropedales, kayaks, canoas y similares, en el caso de que suponga agrupaciones de más de cinco unidades de este tipo de artefactos. Están prohibidas las motos náuticas o el acceso por tripulantes y pasajeros desde el mar a acantilados y roquedos marinos de dominio público marítimo terrestre con cualquier tipo de embarcación con y sin motor.
En cuanto al buceo con equipo autónomo, con la finalidad de efectuar un control y seguimiento de esta actividad, su realización deberá ser comunicada previamente a la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Granada, que contará con un régimen de autorización previa en determinados casos. Otras actividades también quedan sometidas al requerimiento de autorización previa, como el acceso a los acantilados y roquedos del dominio público marítimo terrestre, para labores de investigación o actuaciones de restauración de la naturaleza, la celebración de pruebas o eventos de carácter educativo o deportivo, las actividades profesionales de filmación, rodaje, grabación sonora y fotografía que impliquen el uso de equipos auxiliares, o aquellas actividades que estén relacionadas con la limpieza y recuperación de fondos marinos.
El portavoz de la Asociación de Pescadores Deportivos de la Costa Tropical, Jorge Homero Barbero, inciden en que la orden genera una grave comparativa, y pese a que esta actividad tiene el mismo grado de impacto que otras actividades como el buceo recreativo, la segunda se permite. Asegura que más de 5.000 inmersiones en una misma zona son perjudiciales para el entorno en un año, y allí se han realizado 6.000 solo en el mes de agosto. "Lo tenemos contabilizado, según el dato que nos han dado desde la propia Junta de Andalucía, sin tener en cuenta los centros de buceo que no declarasen toda la actividad realizada. En un solo mes se supera la carga que puede soportar la Punta de la Mona en un año, por lo que vemos difícil que se haya recuperado el ecosistema", indica.
Tampoco está permitido transitar los senderos
Sobre la norma, Barbero lamenta que otros de los perjudicados son los senderistas y los vecinos del pueblo que utilizaban estos caminos para acercarse al mar o dar sus paseos. "Los caminos de servidumbre también están cortados, una de las razones que dan es que en esta zona crían las gaviotas y los cormoranes, pero siempre se ha pasado por allí y se ha respetado el ecosistema", añade.
En este sentido, apunta no entender este grado de protección cuando en la reserva de Cerro Gordo está permitido transitar por todos los caminos pese a que en esta zona también está la misma idiosincrasia. "Otro de los motivos que dan son unas plantas, que ni son comestibles ni la gente tiene interés por ellas, sería todo más sencillo si se colocase señalética avisando de que se encuentran en la zona".
Por último, recalca que solo quieren una regulación justa y equilibrada. Cuentan con el respaldo de más de 5.000 firmas y el apoyo institucional de PSOE, Podemos, Vox o Convergencia Andaluza, el respaldo de Unespra y el apoyo de multitud de pescadores andaluces.
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