Los objetivos del Covirán Granada en su momento más complicado
Después de la jornada 21 de la Liga Endesa, y tras la segunda derrota más abultada de la historia del club en la ACB el domingo en Badalona, el trimestre final de temporada del Covirán Granada se presenta como un periplo por el desierto en el que muy probablemente sea el desenlace de una bonita etapa en la máxima categoría del baloncesto español. A pesar del mal momento, a los rojinegros se les presentan varios alicientes para no bajar los brazos en las trece jornadas que aún restan de campeonato.
En primer lugar, se encuentra la razón más obvia, el escudo, la credibilidad de un proyecto que ha quedado muy quemado y herido en estas dos últimas temporadas dada la dinámica de resultados que apenas ha sacado al equipo de los dos puestos de descenso en casi año y medio. Es por esto que el equipo debe seguir peleando los partidos y caer con dignidad. Ante la dificultad de ganarlos, honrar el escudo y evitar situaciones desagradables como en los partidos frente al FC Barcelona, San Pablo Burgos o Joventut deben ser la primera premisa.
En segundo lugar, recuperar lesionados debe ser clave de cara al futuro. Con Beqa Burjanadze, William Howard, Jovan Kljajic y Elias Valtonen fuera de las canchas, recuperar efectivos será muy importante de cara a tener más profundidad de banquillo en estas trece fechas que restan. Es más, incluso puede ser importante de cara a la posibilidad de que alguno de estos nombres continúe en la disciplina del club en Primera FEB, donde a buen seguro serían piezas mucho más capitales que en la Liga Endesa.
En esta lista de objetivos de cara al final de la temporada se puede incluir lo que muchos aficionados se preguntan a día de hoy, si el Covirán Granada 2025/2026 es el peor equipo de la historia de la ACB a nivel estadístico. Sumar una o dos victorias esta temporada no salvarían la mala temporada, pero sí podría evitar ahondar en el deshonroso final de poder ser los peores de la historia, sino el peor. Un objetivo que enlaza con el primero de todos, honrar el escudo y pelear hasta el final.
Por último, más allá de lo que pueda pasar en el parqué, los granadinos deben evitar el éxodo que está sufriendo la grada, hastiada por el mal momento deportivo que atraviesa el equipo. Ellos, que nunca han fallado, deben ser el principal motor del equipo para competir en el tramo final de temporada, sin descuidar la vista hacia el futuro, donde habrá que convencer al aficionado el próximo verano con un proyecto a la altura en la segunda categoría de nuestro baloncesto que devuelva la confianza perdida hacia el club y su modelo de gestión.
Con estos propósitos debe el conjunto dirigido por Arturo Ruiz marchar en el tramo final de esta campaña, con los pies en el presente para evitar hundirse más y con la vista en el futuro para empezar a planificar un tiempo venidero, que a muy buen seguro, mejorará lo vivido hasta el momento en esta inhóspita temporada.
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