La afición del Covirán Granada comienza a asumir el descalabro deportivo

Óscar Fernández-Arenas y Fernando Bailón en el palco del Palacio de Deportes en el duelo ante el Río Breogán. / Antonio L. Juárez / PicWild

Se las prometían muy felices, dentro de lo que cabe, en el Covirán Granada con los dos partidos consecutivos que debían afrontar en el Palacio de Deportes ante rivales a priori asequibles. El objetivo era sacar adelante los duelos ante Bilbao Basket y Río Breogán para engancharse a la pelea por no descender a Primera FEB. Se confiaba en un calendario, en teoría, más plácido en la segunda vuelta pues por la instalación del Zaidín debían y deben pasar, además de los dos conjuntos anteriormente citado, rivales como Gran Canaria, Manresa, Lleida, Girona o Andorra.

Sin embargo, esa esperanza se va esfumando con el paso de las jornadas. De haber ganado ambas citas, los de Arturo Ruiz estarían a dos de la salvación que marca a día de hoy el Andorra. Pero la realidad es que se está a cuatro, con un equipo de por medio como el San Pablo Burgos y con la sensación de que, aunque se repita una y otra vez desde la entidad, el cuadro rojinegro comienza a bajar los brazos. Pero más grave aún es que la afición no confíe ya. A lo largo del curso han sido varias las ocasiones en las que se han escuchado pitos en la grada y el pasado sábado no fue una excepción.

Los seguidores, que siguen acudiendo a la instalación del Zaidín pese al espectáculo que ven, mostraron una vez más su descontento con el juego del equipo en la segunda mitad. En la primera estuvieron con sus jugadores, pero el rendimiento ofrecido tras el descanso terminó por desesperar a los asistentes. Y es que los números en la segunda mitad fueron muy pobres. En el tercer cuarto únicamente anotó el Covirán diez puntos (28 en total tras el paso por vestuarios), siendo la valoración global de todos los componentes del plantel de 2 créditos.

Pero es que las estadísticas reflejaron guarismos que terminó con parte de la afición abandonando el Palacio con el partido en juego. Se perdieron nada menos que 23 balones, se fallaron ocho tiros libres y únicamente anotaron cinco triples de 24 intentos (21%). Y eso es dar demasiada ventaja al rival. Hay jugadores como Mehdy Ngouama que aún no sabe lo que es anotar en casa desde más allá de 6,75 y acumula un cero de once en triples. En el horizonte toca medirse el domingo al líder, el Real Madrid, a domicilio y sin Lluís Costa. No pinta nada bien la segunda vuelta para los rojinegros y la afición comienza a asumirlo.

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