Barça-Covirán Granada La crónica

Un notable Covirán Granada roza la campanada en el Palau (80-69)

  • El equipo dirigido por Pablo Pin llegó por delante a los cinco últimos minutos pese a la polémica eliminación anterior de Thomasson, aunque al final no pudo aguantar el ritmo de un Barça liderado por Jokubaitis

Acción defensiva de Felicio en el partido del Palau

Acción defensiva de Felicio en el partido del Palau / Efe (Barcelona)

Un notable Covirán Granada rozó la machada en el Palau, donde perdió por 80-69, resultado final que para nada refleja la igualdad existente durante casi todo el partido.

De hecho, el equipo dirigido por Pablo Pin llegó por delante a los cinco últimos minutos (65-66) pese a la polémica eliminación en el tercer cuarto de Thomasson, por acumular una técnica y una falta antideportiva, aunque al final no pudo aguantar el ritmo de un Barça liderado por un decisivo Jokubaitis.

Cheatham, Costa y Kramer volvieron a brillar en el Covirán Granada, Rousselle estuvo en el banco pero se quedó si debutar y Germán Martínez e Iriarte no tuvieron minutos.

El Covirán Granada firmó un buen inicio de partido pese a un par de pérdidas de balón de Felicio. Se colocó 2-8 en tres minutos con buena defensa y con un triple claro que falló Tomás para poner el 2-11.

Las pérdidas de balón fueron las protagonistas del arranque, con cinco firmadas por cada equipo en apenas seis minutos de juego.

El primer atasco en ataque del Covirán Granada en el partido, con varios minutos sin anotar, no lo aprovechó un fallón Barça (6-8, 7’). Thomasson acabó con la sequía, con rotaciones ya en pista.

Con 6-12 y ocho minutos ya jugados tuvo que parar el partido Roger Grimau porque no había forma de que el Barça se enganchara al encuentro. Mejor para los intereses nazaríes.

Kramer, con cinco puntos seguidos pese a la molesta cámara con la que jugó, puso un inesperado 6-15, aunque Abrines y Parker acabaron con la crisis culé con un triple y una canasta de dos puntos para alcanzar el final del primer cuarto con 11-15 en el marcador.

Abrió el segundo cuarto el enceste de Christian Díaz y Konontsuk metió la primera que intentó (13-20, 12’).

El Barça empezó a encontrar regularidad en ataque (19-22, 14’) y fue esta vez Pablo Pin quien pidió tiempo muerto porque la diferencia estaba a punto de ser eliminada. Lo logró Parker, el culé más inspirado (22-22), para completar un 7-0 de parcial.

El intercambio de canastas, ya con el Barça por delante porque anotaba con suma facilidad, mantenía en el partido al Covirán Granada (32-31, 19’), que cada vez sufría más en defensa y en ataque.

Un triple de Paulí permitió al Barça llegar con ventaja de cuatro puntos al descanso (35-31), algo más normal que lo sucedido en el primer cuarto.

Segundo acto

La segunda mitad empezó con el Covirán Granada poniendo más énfasis atrás. Tapones de Thomasson y Felicio. El problema es que le costaba anotar cada vez más y que el Barça, de una forma u otra, acababa encestando (43-35, 24’).

Cuatro puntos seguidos de Thomasson engancharon al Covirán Granada de nuevo al partido. El parcial se fue hasta el 0-8 con dos libres de Costa y otra canasta a la contra de Thomasson (43-43, 25’). Tiempo de un enfadado Grimau. Mitad de tercer cuarto y partido empatado. No está mal.

En un giro inesperado de los acontecimientos, o no, los árbitros se inventaron una antideportiva a Thomasson, que tuvo que abandonar la pista con más de catorce minutos por delante al arrastrar una técnica del primer tiempo.

Kramer y Cheatham, ambos desatados, respondieron a la injusta decisión con sendos triples para colocar al Covirán Granada por delante en el choque (50-51, 27’) en los mejores y más vistosos minutos del partido.

Ningún equipo acertó con sus últimos ataques del cuarto y se llegó al parcial final con las espadas en todo lo alto (54-54). Todos los rojinegros lo firmaban al principio.

En el último acto los árbitros decidieron que el Barça no podía perder el partido. Tras varias decisiones más que caseras (antideportiva a Konontsuk, falta clara a Kramer no pitada…) hubo técnica a Pablo Pin.

Un parcial local de 6-0 empezó a decidir la contienda. Lo paró Pin y Cheatham clavó dos triples para empatar otra vez (60-60, 34’). Tremendo. Y más aún con los posteriores de Costa para poner por delante al Covirán hasta dos veces (62-63 y 65-66).

El problema es que el Barça anotaba con relativa comodidad, con un desatado Jokubaitis, y que seguir el ritmo de los culés es siempre muy complicado (70-66 con cuatro minutos por delante).

Varios rebotes en ataque de Felicio dieron aire al Covirán Granada (72-69 con poco más de dos minutos por delante), aunque el Barça no perdonó y un triple de Jokubaitis finiquitó el duelo (77-69 ya en el último minuto).

 

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