Real Canoe-Covirán Granada | Crónica

El Covirán no falla en Madrid

  • El conjunto de Pablo Pin se exhibe en los triples para lograr en la cancha del Canoe su primer triunfo foráneo

Kapelan le mete un balón a Watson Kapelan le mete un balón a Watson

Kapelan le mete un balón a Watson / Photographers Sports (Granada)

Sufridísima y a la vez celebradísima victoria del Covirán Granada en casa del Real Canoe por 81-92. El conjunto rojinegro realizó una floja primera parte, lo que permitió a los madrileños irse al descanso con una mínima ventaja. El paso por vestuarios hizo reaccionar al conjunto nazarí, que dio la vuelta al marcador y se llevó la victoria del feudo madrileño gracias, entre otras facetas del juego, al gran acierto en los triples, con doce anotados. Destacar el partidazo de Olmos, con 18 puntos, juntos con los 16 de Kapelan.

El Covirán tenía ante sí la gran oportunidad de estrenar su casillero de victorias fuera de casa. Olmos ganó el salto inicial a Kabasele y el Covirán se adelantó en el marcador precisamente con la canasta del pivot. El jugador de Elda fue el dueño en la pintura local y con otros dos puntos mantuvo a los de Pin arriba (3-4, 2’). Pin pidió más firmeza en defensa, lo que obligó al Canoe a recurrir al tiro exterior. Un triple de Ander Martínez puso los madrileños arriba del marcador 10-8.

Sergio Olmos volvió a jugar un gran partido Sergio Olmos volvió a jugar un gran partido

Sergio Olmos volvió a jugar un gran partido / Photographers Sports (Madrid)

Peores momentos

El intercambio de canastas impidió a ninguno dominar en el electrónico, que reflejó el 12-12 mediado el cuarto. Kapelan, desde la línea de tiros libres, igualó la contienda a 17 (8’), ventaja que con un parcial de 4-0 se esfumó obligó al técnico nazarí a pedir tiempo muerto a un minuto del final. Algunos fallos en el rebote dejaron canastas fáciles a los amarillos, que se fueron ganando el primer parcial por 23-18.

Guille Rubio se mostró muy activo, tanto lejos como cerca del aro, y el juego granadino pasó por las manos del jugador de Tarrasa. Se complicó el partido tras un triple de Seibring y otro de Ruiz Merino (29-20, 12’), a lo que el técnico visitante reaccionó dando entrada a Olmos y Valdivia.

Sufría Covirán para anotar y los puntos de Bortolussi, junto con un triple de Manu Rodríguez, fueron muy celebrados ya que situaron el 31-25 en el 13. Un mate de Chema Gil situó al Canoe diez puntos arriba (35-25) y otra vez el minuto de reflexión caía del lado nazarí.

Reacción

No jugaban con fluidez los granadinos, que habían encajado ya más de la mitad de la media de puntos recibidos en las jornadas anteriores. 

Con un gancho aterciopelado de Olmos, el cuadro granadino volvió a vivir y bajó de la psicológica barrera de los diez puntos (36-27, 15’). Dos triplazos seguidos de Carlos de Cobos recortaron hasta el 43-40 a un minuto del descanso. Bortolussi apareció y con sutil muñeca anotó para que el Covirán llegara más que vivo al descanso: 44-42.

Con fuerza tras la reanudación

Arrancó el tercer cuarto con un estratosférico triple de Diego Kapelan, que puso por encima en el marcador mucho tiempo después al Covirán (44-45, 21’). Ahora sí apareció en pista el conjunto nazarí que se recordaba, mucho más centrado y combativo. Manu Rodríguez y Kapelan machacaron desde la línea exterior y los rojinegros pusieron tierra de por medio (46-56, 24’). Watson por fin antó después de infinidad de intentos y esto amortiguó la euforia local tras un triple sobre la bocina y en caída de Martín (55-63, 27’).

Cuando el holandés Schaftenaar anotó el enésimo triple del partido se comprimió el marcador (60-63). Pablo Pin pidió rápidamente tiempo muerto. La reacción local pisó pista y la antideportiva señalada a Kapelan sobre Chema Gil fue el culmen. Sangrando por la nariz se retiró el pívot local y el Canoe se situaba 61-63 (28’). Mucho trabajo visitante para llegar al último parcial con el favorable 64-70 en el electrónico.

Pablo Pin, preocupado en un momento del encuentro. Pablo Pin, preocupado en un momento del encuentro.

Pablo Pin, preocupado en un momento del encuentro. / Photographers Sports (Madrid)

Guille Rubio celebró con el puño cerrado un triple al minuto de la reanudación. El 66-73 parecía cómodo, pero viendo los dos primeros cuartos no se podía relajar ni lo más mínimo el conjunto nazarí. Pidió con insistencia Pin defensa a los suyos para secar en la zona a los amarillos, que aun así vendían muy cara su derrota (68-75, 34’).

El trabajo de Guille Rubio era para enmarcar, ya que era capaz de conseguir un rebote defensivo y anotar tras eléctrica transición en la misma jugada.

Con triples

Los nervios se podían cortar en pista, los visitantes porque tenían la victoria al alcance de la mano y los madrileños porque se les iba un partido que hasta hace un par de cuartos estaba controlado.

Pardina anota un triple. Pardina anota un triple.

Pardina anota un triple. / Photographers Sports (Madrid)

A falta de 3'26'', el 73-79 no era definitivo y un parcial de 5-0 forzó otro tiempo muerto visitante. Un triple lateral salvador de Pardina a 1'43'' para el descanso supuso el 78-84 que se amplió desde la línea exterior con otros dos lanzamientos desde más allá de la línea de 6,75 de Kapelan, con los que se sentenció el choque.

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