Atlético-Real Sociedad | Copa de la Reina

Con Esther no fue suficiente

  • La jugadora granadina marca el gol de su equipo y en el tramo final se retira lesionada

Esther González celebra el gol del Atlético Esther González celebra el gol del Atlético

Esther González celebra el gol del Atlético / Álex Cámara (Granada)

En Granada y su provincia nacen cada año muchas mujeres, pocas de ellas son futbolistas y se cuentan con los dedos de las manos las que son profesionales. Lo que es seguro es que ninguna, salvo Esther González, ha nacido en las últimas décadas con gol, con esa virtud innata que tienen los y las futbolistas para marcar.

A Esther se le caen los goles de los bolsillos. Hace una semana dio la Liga Iberdrola a su equipo, el Atlético de Madrid, con un triplete en el partido decisivo de la temporada, y este sábado fue una de las grandes protagonistas en la final de la Copa de la Reina.

La oscense, tras marcar su gol La oscense, tras marcar su gol

La oscense, tras marcar su gol

De Huéscar

Por si alguien desconocía su procedencia, la pancarta que había colgada en el fondo donde estaba la afición atlética lo dejaba claro: Huéscar, Esther y un corazón rojo al lado. Fue un partido especial para ella y decenas de amigos y familiares, de Huéscar y de Granada, no quisieron perdérselo y la acompañaron en el Nuevo Los Cármenes.

Aunque en el dibujo que ofreció el Atlético de Madrid partía desde una banda en un 1-4-2-3-1, la granadina  se colocó como delantera junto a la brasileña Ludmila en el 1-4-4-2 con el que jugaron las colchoneras.

Olfato goleador

Sus primeras intervenciones fueron para rematar sendos centros desde la derecha a los que no llegó con la cabeza por poco. Antes del cuarto de hora demostró su calidad en una acrobática chilena dentro del área que se topó con el cuerpo de una defensora realista.

Y a la siguiente ya no falló. A los 16 minutos marcó el 1-0 con un sensacional remate de primeras tras centro de la mexicana Kenti Sánchez desde la derecha. Tras el empate realista, casi atina con el segundo en otro remate desde dentro del área, aunque esta vez el balón se marchó fuera por poco.

La granadina no pudo contar con más ocasiones de gol, aunque apareció en las mayoría de acciones de ataque de las suyas.

Sin suerte

En los minutos finales, con el Atlético volcado en busca, al menos, del empate, protagonizó una buena jugada personal el regatear a varias rivales que compañeras no supieron concluir con éxito.

No fue el final de partido soñado por Esther González, ya que en un salto chocó con una jugadora de su propio equipo y tuvo que ser sustituida cuando el choque enfilaba el tiempo añadido. Ella cumplió con su papel, marcó, pero no pudo alcanzar en su tierra el título copero.

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