Nobleza obliga en el Congost

El Club Baloncesto Granada debe dejar constancia en la cancha del Suzuki Manresa que pretende mirar hacia los puestos de 'play off' por el título

Pablo Quílez / Manresa / Enviado Especial

18 de abril 2010 - 05:02

Sentenciaba Napoleón Bonaparte antes de Waterloo y su definitivo exilio en Santa Elena que "lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes". Como es seguro que en la plantilla del Club Baloncesto Granada no hay timoratos ni pusilánimes, el equipo va a luchar por esa 'misión imposible' que es meterse entre los ocho primeros clasificados a la conclusión de la liga regular para tomar parte, por primera vez en la historia, en el play off por el título.

Esta tarde, en la cancha del Suzuki Manresa (19:00 horas), hay una buena oportunidad de dar un paso más con el que alimentar la ilusión. La empresa no es fácil ante un equipo que quiere atar definitivamente la permanencia una campaña más en la ACB -a falta de cinco jornadas los catalanes tienen cuatro victorias más que el Xacobeo, si bien los compostelanos tienen a favor el basket average particular- y que buena parte de los éxitos de esta campaña los ha basado en los encuentros en los que han ejercido de anfitriones: el cuadro de Jaume Ponsarnau ha sido capaz de ganar ante su afición a equipos como el Unicaja, Bilbao, Caja Laboral y Gran Canaria, si bien conjuntos de la parte media baja, como el Xacobeo y el Blancos de Rueda Valladolid, han sacado fruto en su visita al Nou Congost.

Las obligaciones son distintas en el conjunto que entrena Trifón Poch, ya con la permanencia asegurada y con ganas de mirar hacia lo alto. También, las dinámicas son distintas. Los manresanos llegan de ganar en Valladolid, donde la pasada semana rompieron una racha de cinco derrotas. Por su parte, los granadinos han sumado tres triunfos en sus últimos cuatro enfrentamientos, en lo que hubieran podido hacer pleno de no haber tirado por la borda en los últimos segundos una victoria casi segura en la cancha del Caja Laboral.

En la localidad catalana se respeta mucho la visita del CB Granada, del que se destaca que ha ganado dos de los cuatro últimos partidos que ha disputado como visitante y se considera a los de Poch como un conjunto compensado que apenas ha tenido grandes altibajos a lo largo de la temporada.

Varias dudas hay para el encuentro de esta tarde. En el bando local Alfons Alzamora, que sufre una fractura de la base de la falange distal del dedo pulgar de la mano derecha y no ha entrenado en las últimas fechas, y Sergiy Gladyr, que tiene molestias a causa de la capsulitis que sufre en el dedo corazón de la mano derecha. Por parte granadina, ya es conocido que Pablo Aguilar apenas ha podido entrenar debido a un proceso febril, pero el granadino estará a disposición del técnico, aunque un poco debilitado e, incluso, con algún kilo de menos. También estará Ermin Jazvin, que se ha perdido los últimos partidos por molestias en un tobillo.

Si las rachas sirven para algo, la del CB Granada en el Nou Congost es positiva. Después de mucho tiempo sin lograr nada, las dos últimas visitas se han saldado con victoria granadina. Así, no hay tercera mala. Y tampoco hay que obviar otra racha, que no es más que la de buen juego que atraviesa el equipo de Trifón Poch. Si se aprovecha la inercia y la tranquilidad que da haber hecho los deberes con tanto tiempo, el CB Granada se puede subir al carro de ese otro objetivo sobrevenido que es el 'archirrepetido' play off. Y de paso homenajear a Jesús Fernández. De jugar, aunque sea unos segundos, el de Villena cumplirá su partido numero trescientos en la ACB, una cifra al alcance de pocos.

Como no hay nada que perder, es el momento de tocar zafarrancho de combate. Se puede ganar. Se puede soñar.

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