Rescatan del K2 a un alpinista italiano

Alpinismo l La tragedia del K2

El ejército de Pakistán traslada en helicóptero a un superviviente de la avalancha con síntomas de congelación

Marco Confortala, con los pies visiblemente congelados.
Marco Confortala, con los pies visiblemente congelados.
Agencias / Islamabad (Pakistán)

07 de agosto 2008 - 05:02

El Ejército de Pakistán recogió ayer al montañero italiano Marco Confortola del K2, donde sólo queda un grupo coreano para dar por cerrado el rescate, tras la avalancha que se ha cobrado la vida de otros once alpinistas, según informaron las autoridades paquistaníes. El montañero italiano padece graves congelaciones en los pies.

"Un helicóptero de la Aviación militar trasladó esta mañana a primera hora a Marco, junto a su compañero Roberto y otro montañero, desde el campamento base (a unos 4.900 metros de altitud) hasta Skardú (ciudad del norte paquistaní)", expresó a Efe el coronel Elliaz, del ejército de Pakistán.

Elliaz agregó que el alpinista, de 37 años, se encontraba bien aunque padecía serias congelaciones. "Esperemos que pronto empiece su recuperación en el hospital. Ahora tenemos que trasladar a un grupo de coreanos, pero el resto de montañeros se encuentran en posiciones seguras, fuera de todo riesgo", precisó.

Confortala fue acercado hasta el campamento base con la ayuda de un pequeño grupo de compañeros desde la posición avanzada en que se encontraba, un punto al que los helicópteros no podían llegar, por lo que se llegó a temer por su vida durante varios jornadas.

La peor tragedia en el K2, la segunda cima más alta del mundo (8.611 metros), se desató el pasado viernes después de que un bloque de hielo originase una avalancha de nieve que dejó aislado a un grupo de montañeros que se encontraba por encima de ese punto, con pocas posibilidades de hacer un descenso seguro.

Según las autoridades paquistaníes, el número de víctimas hasta ahora sigue siendo once, entre las cuales figuran tres surcoreanos, dos nepalíes, dos paquistaníes, un francés, un irlandés, un serbio y un noruego, pese a que el montañero español Alfredo García las elevó ayer a 18. "Son once los alpinistas fallecidos y, por suerte, ya no hay que temer más fatalidades", dijo el subsecretario del ministerio de Turismo, Mohammed Jamiil.

"La expedición norteamericana está a salvo", añadió Jamiil, en referencia a unos montañeros a los que García dio ayer nulas posibilidades de supervivencia pues "físicamente -dijo- es imposible que sigan vivos a más de 8.000 metros". Algunos alpinistas cayeron al vacío, otros se congelaron, y otros se perdieron en la delicada atmósfera sobre los 8.000 metros, conocido por los escaladores como la 'Zona Muerta', debido a que el cuerpo y el cerebro comienzan a apagarse debido a la falta de oxígeno.

Se trata del mayor accidente en el K2 desde que el 13 de agosto de 1995 seis personas muriesen durante una tormenta en una montaña cuyo ascenso está considerado más difícil que el del Everest.

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