Covirán Granada

Germán Martínez: "Siento que estoy cumpliendo un sueño en el Covirán Granada"

Germán Martínez debuta esta temporada en la Liga Endesa.

Germán Martínez debuta esta temporada en la Liga Endesa. / Fermín Rodríguez / PHOTOGRAPHERSSPORTS (Granada)

Germán Martínez está viviendo su primera experiencia en la élite del baloncesto español tras pasar por todas las categorías nacionales y ser cedido a otros conjuntos para que madurase en su juego. Ahora, integrante del Covirán Granada de pleno derecho, espera asentarse en la Liga Endesa con el equipo de su vida.

¿Cómo se sintió cuando debutó en la Liga Endesa ante el UCAM Murcia? ¿Fue como cumplir un sueño?

En el momento intentas reducir tus emociones lo máximo posible, pero la verdad es que si soy sincero, estaba muy nervioso porque aunque has jugado en tu vida 400, 500 o 1.000 partidos de baloncesto, siempre tienes ahí el runrún en la cabeza de pensar que estás debutando en la primera liga de España tras pasar por todas las ligas del país. Lo afronté con muchísimos nervios y no sólo en el primer partido sino también en los tres o cuatro primeros encuentros pero ya estoy acostumbrado y sí, siento que estoy cumpliendo un sueño. Era algo que les decía a mis amigos cuando era pequeño y no me creían. Les comentaba que iba a ser jugador de baloncesto profesional y me respondían que no me flipara. En realidad se lo decía pero tampoco yo me lo creía mucho pero, poco a poco, compatibilizándolo con mis estudios, ha sido un proceso natural hasta hoy.

¿El jugar en todas las categorías del baloncesto nacional le ha hecho tener más los pies en el suelo y ser consciente de lo difícil que era entrar en la rotación de Pablo Pin?

Así es. Hay ciertos elegidos como por ejemplo Luka Doncic que desde que tienen 16 o 17 años pueden jugar en la Liga Endesa, pero yo necesitaba ese proceso de maduración y de mejora a lo largo de los años para poder plantearme jugar en la ACB. Es verdad que, al principio, cuesta ganarse jugar minutos pero con el trabajo diario siempre he intentado ganarme ese tiempo en pista, intentar hacer las cosas básicas lo mejor posible, como puede ser la defensa que es lo que me pide muchas veces Pablo, pero aportando lo esencial y, poco a poco, más cosas es lo que me ha permitido ir metiéndome en la rotación.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del nivel de la Liga Endesa?

Aparte de que hay jugadores con un talentazo increíble que muchas veces piensas es que lo he defendido bien, pero el tío ha tirado cayéndose para atrás conmigo encima y la mete, en casi todos los equipos hay uno, dos o tres jugadores con ese talento especial. Además, me ha sorprendido el nivel físico no solo de los jugadores, sino el nivel físico con el que se permite jugar. En otras categorías el nivel de contacto es más reducido pero en la ACB los árbitros son más permisivos y dejan jugar mucho más. Al final juegas una serie de minutos y estás muy desgastado físicamente. Por tanto, a no ser que seas un portento, te tienes que acostumbrar a jugar con ese nivel de contacto físico, a agarrones, y eso se nota bastante.

Está teniendo una media de unos nueve minutos en pista, ¿se lo esperaba siendo debutante?

Intenté no esperarme nada porque no sabía lo que me podía deparar la temporada ni como me iba a adaptar a la liga. Lo primero fue adaptarme y tratar de jugar y, poco a poco, intentar ganarme los minutos haciendo lo que podía. Pero, sobre todo y aunque es difícil, intentar quitarme todo tipo de expectativas para así no sufrir por si no jugaba.

¿Qué le pide Pablo Pin?

Hemos hablado mucho de jugar con energía pero con control. Yo intento dar siempre el 100%, incluso el 120%, pero hay veces que no es lo más inteligente. En esta liga hay jugadores muy listos que si ven que vas un poco revolucionado son capaces de sacarte faltas o ventaja. Y en ello estoy trabajando, en saber a quien puedo apretar defensivamente, en qué momento y a quién no. Ahora mismo me está pidiendo un poco más de control de balón, ya que el equipo estaba teniendo muchas pérdidas, además de jugar sencillo.

Desde su punto de vista, ¿en qué cree que tiene que mejorar para consolidarse en la categoría?

Principalmente, en madurar a nivel de juego para seleccionar en defensa cuando hay que hacer acciones explosivas y cuando me tengo que relajar. Y en ataque, saber cuando hay dar el pase definitivo o dar un pase normal. Muchas veces intento arriesgar con un pase de espectáculo o para finalizar la jugada y muchas veces hay que pasarle el balón a un jugador que no tiene ventaja pero mantienes la posesión. En definitiva, tener seguridad con el balón y saber apretar o no en defensa.

¿Es consciente de que es el ejemplo del club de lograr llegar a la élite a base de trabajo?

Trato de no prestarle atención a eso porque hay que centrarse mucho en el corto plazo a la hora de trabajar. Es decir, la gente te está mirándome y hay jugadores de la cantera que se fijan en mí, pero he llegado trabajando mucho cada día, siendo muy trabajador y, sobre todo, lo que he ido aprendiendo con los años es a ser más inteligente en el trabajo. A veces más no es mejor, sino que hay que ser inteligente para saber descansar o darle caña. Si les tuviese que dar un consejo a los chavales de la base es que trabajen mucho pero de manera inteligente siempre.

Con el paso del tiempo, ¿considera que sus cesiones le sirvieron para estar donde se encuentra hoy?

Creo que fueron decisiones acertadas. Al final lo que un jugador necesita es jugar, ganar experiencia, minutos y madurez. Una persona no mejora en este deporte porque le des una clase de baloncesto, sino que necesita jugar, equivocarse mil millones de veces para ir aprendiendo poco a poco. En mi caso me vino muy bien, para madurar tanto como persona como jugador. Me tuve que exponer a salir de mi zona de confort, a equivocarme muchas veces y llevarme muchas broncas, pero que creo que es necesario para todo jugador.

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