La primera vez con España en Granada
España-Chipre | Ambiente
La afición se vuelca con la selección en el Nuevo Los Cármenes, con Gavi como el futbolista más aclamado y algún ex como Fernando Llorente firmando autógrafos como el que más
Lucas, Guille y Alexia no han ido nunca a un campo de fútbol a ver un partido. Llevan los colores de España pintados en las mejillas, una pancarta aún no abierta y los ojos como platos observándolo todo sin perder detalle.
Falta más de una hora para que comience el partido y quieren entrar ya. Uno de ellos lleva al cuello una bufanda con los colores de España que le acaban de comprar. En la mochila no faltan ni el bocadillo ni el agua, que tendrán que dejar en la entrada porque no se puede pasar con ella.
Uno pregunta que si juega Morata y otro que cuándo va a llamar De la Fuente a Bryan. Vienen con los deberes hechos. Llevan semanas esperando este día.
Hubo muchas primeras veces este martes en el Nuevo Los Cármenes. La presencia de la selección española en Granada permitió un bautismo de fútbol a muchos jóvenes aficionados de la capital y su provincia, a muchos niños que nunca habían presenciado un partido de fútbol en directo.
La fiebre rojiblanca que se vive en Granada choca de bruces con un Nuevo Los Cármenes en el que apenas caben veinte mil personas, lo que provoca que muchos que hubieran querido estrenarse en un partido del Granada CF lo tuvieran que hacer con uno de la selección.
Porque nadie negara que actualmente resulta más fácil y más económico conseguir una entrada para un partido de España aquí que para uno del Granada.
Por eso entre los asistentes al España-Chipre, multitud de niños, y otros no tan niños, que serían abonados rojiblancos si el estadio tuviera más capacidad.
No son los únicos, ni mucho menos, que esperan la llegada del autobús de la selección española cuando aún falta una hora y media para el inicio del partido.
El bullicio es monumental. Y sorprende que hay mucho rojo para apoyar a La Roja. Igual que cuando juega el Granada la marea rojiblanca es tremenda, ahora con España ocurre lo mismo, con más de uno y de dos rescatando del armario camisetas de Mundiales o Eurocopas jugadas hace ya lustros.
La afición se volcó con La Roja. En la previa multitud de personas esperando al combinado nacional en el aeropuerto, el hotel y el estadio. Y miles fueron las que pasaron durante dos días por la Fan Zone del Paseo del Salón.
Y el día del partido en el estadio la explosión de júbilo desde horas antes del partido, con recibimiento al bus de la selección cuando llegó al estadio casi como si llegara el del Granada.
Nombres propios
El más aclamado de los jugadores, seguramente, fue Gavi. Pancartas y más pancartas solicitando al sevillano su camiseta y mucho. La joven estrella del Barça tiene un algo especial que llega a los aficionados, especialmente a las de género femenino.
Igual ocurre con un ex que firmó más autógrafos que ningún otro futbolista actual. Se trata de Fernando Llorente, que ahora comenta los partidos para Radio Televisión Española y que sigue despertando tantas o más pasiones que cuando jugaba.
No falló el césped, colocado para la ocasión en pleno verano y que respondió a las expectativas, ahora será el Granada quien lo aproveche.
Aunque no hubo tanta animación como en un partido de LaLiga, no faltaron los gritos continuos de ‘España, España, España’, el ‘a por ellos’ y hasta la ola, que sigue siendo un clásico en los partidos de fútbol.
La grada explotó con cada gol de España y los banderines sirvieron para dar colorido al estadio. Los mayores disfrutaron, los más pequeños, fuese o no su primera vez, no lo olvidarán nunca.
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