Acupuntura: una opción milenaria contra el dolor

El Virgen de las Nieves ofrece esta técnica desde 2005 y la demanda de pacientes no deja de crecer Ya cuentan con tres salas de tratamiento y se extiende a los niños

Las agujas varían su tamaño y grosor. Hay especiales para niños.
Las agujas varían su tamaño y grosor. Hay especiales para niños.
S. Vallejo Granada

01 de noviembre 2015 - 01:00

El hospital Virgen de las Nieves de Granada fue pionero hace ya una década en ofrecer a los pacientes una técnica milenaria: la acupuntura. Depende de la Unidad del Dolor, ahora del complejo hospitalario Granada, y en estos años se ha multiplicado la demanda de pacientes que quieren probar el beneficio de las 'agujas'. De hecho, se comenzó con una sola consulta y ya hay tres salas de tratamiento para poder meter a más pacientes ya que las horas de servicio no se han modificado: 12 horas a la semana (cuatro horas los martes, miércoles y jueves en las consultas del sótano del Virgen de las Nieves). La médico responsable sigue siendo Dolores Caballero, que tiene el único contrato específico de médico acupuntor del país. Es la encargada de dar las sesiones a los pacientes aprobados por la Unidad del Dolor, donde llegan derivados por sus especialistas para buscar el tratamiento más adecuado que permita reducir sus niveles de dolor.

Normalmente, según Caballero, son personas que no reaccionan a los tratamientos convencionales. "Más del 90% son lumbalgias refractarias a tratamiento, de pacientes ya operados e incluso reoperados y que mantienen un dolor que con la operación, infiltraciones y otros tratamientos no se solucionan", explica la médico. También ven cefaleas rebeldes y pacientes derivados desde Oncología.

Además, como novedad, han probado también puntualmente tratamiento a niños con cáncer, "aunque con los niños es complicado", reconoce Caballero.

En la consulta los pacientes reciben sesiones semanales o quincenales en función del dolor que presenten y las sesiones programadas. "El número estándar es 12 sesiones por paciente porque si no, no podríamos meter a otros pacientes que están esperando", aunque se les da la oportunidad de que si recaen o ven que va a comenzar una crisis, puedan volver a tratamiento para cortarla.

Y es que pacientes que reciban el alta por curación hay pocos en este servicio. "Puedo ver a gente que está algo mejor, como son pacientes que tengan alguna alergia a medicamentos o intolerancia y que reciban tratamiento de acupuntura puntual por el dolor mientras se soluciona la patología. Esos sí mejoran y reciben el alta", explica.

Las sesiones se ofrecen hasta que se regula el nivel de dolor. "Lo que más valoran es el alivio del dolor y la agilidad que consiguen. Son pacientes que la mayoría vienen por su patología con mucha rigidez y aunque mantengan la medicación, que consigan hacer cosas por ellos mismos y estar más ágiles, ya lo valoran. En definitiva, la calidad de vida".

Y es que lo que se consigue con la acupuntura es "devolver un equilibrio que perdió el cuerpo". Caballero lo explica de forma muy gráfica "Es como si todos los canales del cuerpo fueran una red de metro. El dolor se produce cuando no se circula adecuadamente. Mi trabajo es, a través de las bocas de metro, que son los puntos de acupuntura, mejorar ese fluido mandando locomotoras potentes desde otras partes del cuerpo a las estaciones que quiero llegar o rodeando los túneles que están en mal estado por la enfermedad para que no se corte ese fluido", explica.

La aguja entra en esas 'bocas de metro', un punto preciso de 2 milímetros cuadrados. "Si está en el sitio hay que percibir un estímulo que es la alarma de que se ha llegado al punto. Una vez ahí se producen diversas reacciones: aumentan las endorfinas y otros mediadores químicos en el proceso del dolor. También hay una especial actividad en el tejido conectivo. Y todo eso hace que se transmita el mensaje y haga el mismo efecto que otros métodos analgésicos", informa la especialista. Pero "esos canales son un misterio. No son ni venas, ni arterias, ... Si es el tejido conectivo, que hay por todo el cuerpo y une todas sus partes, explica por qué ese aumento de agilidad incluso antes que la analgesia", matiza.

Ya hay trabajos científicos de alta calidad sobre la eficacia de la acupuntura. En niños se empieza a trabajar ya en Granada. Ya han trabajado con un grupo de niños con cáncer mandados por los oncólogos por su patología avanzada. En este caso, la acupuntura lo que permite es ayudar a encontrar el nivel adecuado de analgesia, que es difícil con los opioides ya que o se daban más y aparecían efectos secundarios, o menos y se presentaba el dolor. "No se escatima analgesia pero cuesta trabajo encontrar el nivel y para regular la medicación hicimos un estudio para ayudar a equilibrarla", dijo la experta, que reconoció que trabajar con niños es muy complicado pese a la prueba.

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