Alarga el verano visitando un continente en miniatura más cerca de lo que crees
CONTENIDO OFRECIDO POR BINTER
A solo dos horas y media de Granada en avión, la isla de Gran Canaria reúne tal variedad de paisajes y actividades que cada visita será diferente. Binter conecta estos dos destinos con dos vuelos semanales que aumentarán a tres en noviembre
Tras el final de las vacaciones vuelve la rutina. A ello se une que el mal tiempo comienza a llegar y los recuerdos del verano parecen cada vez más lejanos. Es en esos momentos en los que es necesaria una pequeña escapada que imprima a estos meses una dosis de aventura y emoción.
Si este otoño necesitas cambiar de aires, pero no te decides sobre si prefieres playa o montaña, tranquilidad o diversión, lo mejor es no elegir y visitar un destino que lo tenga todo. Cualquier puente o unos pocos días libres son suficientes para alejarnos un poco del día a día y Gran Canaria, una isla que es un pequeño continente en miniatura, ofrece infinidad de oportunidades.
Con playas infinitas o senderos que se internan en una exótica naturaleza, todo ello marinado con una sabrosa gastronomía y una espectacular temperatura que te dará la sensación de estar en una eterna primavera, se trata del lugar perfecto para desconectar.
En este tipo de escapadas los viajes nacionales son los más recomendables, para invertir el menor tiempo posible en los trayectos. Para ello, vuelos como los que ofrece la compañía aérea Binter entre Granada y Gran Canaria de solo 2 horas y media de duración son los más convenientes. Con dos vuelos directos por semana (lunes y jueves), que se ampliarán a tres a partir de noviembre, es aún más sencillo encontrar el momento ideal para conocerla.
Pero no solo el destino es importante, sino que el trayecto es clave para que el viaje en conjunto sea perfecto. La experiencia única de viajar con Binter hará que redescubras el placer de volar, disfrutando de un aperitivo gourmet incluido a bordo mientras comienzas a desconectar en sus espaciosos asientos en filas de dos que siempre te aseguran ventanilla o pasillo.
Me encanta la playa, ¿qué puedo visitar en Gran Canaria?
Para conocer las mejores playas de la isla de Gran Canaria no es necesario perderse buscando diminutas calas, sino que la propia capital alberga la playa de Las Canteras. A unos pasos de la algarabía cosmopolita se extienden más de tres kilómetros de arena blanca protegidos por La Barra, una barrera natural de arrecifes que abarca prácticamente la mitad de la playa.
Si se prefiere un rincón más tranquilo donde poder practicar deportes acuáticos, el puerto de Mogán es el lugar perfecto. Un espacio que, pese a su aparente calma, se encuentra lleno de vida y cuenta con un paseo marítimo donde poder disfrutar de la tarde entre terrazas y restaurantes.
Entre ambos puntos se encuentra la maravilla natural que conforman las Dunas de Maspalomas, un desierto que cautiva por la belleza de sus cuatrocientas hectáreas que se extienden hasta el océano. También tiene retazos de historia, con su faro del siglo XIX, y cuenta con una vibrante vida nocturna que atrae a los visitantes que buscan diversión.
De vuelta en busca de algo de paz, en la parte norte de la isla Agaete se convierte en un refugio contra las prisas de la vida diaria, ya que este pequeño puerto marinero sigue conservando su encanto con olor a salitre. También cerca de allí, en Gáldar, podrás encontrar sus famosas piscinas naturales, como el Charco de los Espejos, donde bucear acompañados de la colorida fauna marina.
Si soy más de montaña, ¿qué me ofrece Gran Canaria?
La historia de los nativos de la isla está íntimamente ligada a las montañas que coronan el centro insular. El barranco de Guayadeque esconde las huellas de los asentamientos de los primeros habitantes. Se trata de un Monumento Natural y cuenta con una ruta circular de unos 11 kilómetros.
Otra de las formaciones naturales más impresionantes de Gran Canaria es el Roque Nublo, el llamado “hijo del volcán”. Un monolito alrededor del cual se extiende un impactante paisaje lunar que te hará sentir que paseas por otro mundo.
El mirador del Pico de los Pozos de la Nieve ofrece una perspectiva por encima de las nubes y hace las veces de balcón que mira al Teide. Desde allí también se pueden apreciar los profundos barrancos que surcan este continente en miniatura, como el Barranco de Vacas, y entre los que se pueden encontrar pueblos con tanto encanto como Fataga que, oculto entre estos recovecos naturales y rodeado de un valle de palmeras, conserva sus tradicionales casas blancas.
Comer en Teror es una parada obligatoria para aquellos amantes de la gastronomía y el turismo rural. Sus chorizos y morcillas dulces son únicos y su amplia variedad de repostería típica será un dulce broche para esta aventura.
Pero esta es solo una de las maravillas que puedes descubrir en el archipiélago canario. Gracias a las conexiones con cualquier otra isla incluidas en la tarifa del billete de Binter podrás explorar sus diferentes paisajes por el mismo precio y hacer que el verano este año sea un poquito más largo.
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