Granada

Atlas de la Granada inmaterial

  • La provincia cuenta con dos centenares de rituales festivos, tradiciones, leyendas, delicias gastronómicas y oficios recogidos en el Atlas de Patrimonio Inmaterial de Andalucía

¿Qué hay que colocar en el dintel de la puerta, en los porches de las viviendas, para ahuyentar a los espíritus que vagan perdidos la víspera del Día de Todos los Santos? ¿Calabazas? Ni mucho menos. Melones. Faroles hechos de melones vacíos y agujereados para introducirles una lámpara de aceite. Así lo dicta la tradición en Salar, en pleno Poniente granadino, aunque cada vez sean menos los que la recuerdan. El patrimonio de la provincia de Granada no se agota en la Alhambra, ni en los edificios catalogados, ni siquiera en barrios con siglos de historia. El patrimonio de Granada se compone también de un extenso corpus de tradiciones, leyendas, rituales festivos, gastronomía y oficios en vías de extinción que se han transmitido de generación en generación y que llegan hasta nuestros días para recordarnos quiénes éramos y de dónde venimos.

Derivados de la tradición católica, de la cultura rural y de una economía de subsistencia que se dejaba notar en la cocina y en la mesa, Granada ha heredado más de dos centenares de 'bienes' registrados como Patrimonio Cultural Inmaterial e incluidos en el Atlas de Patrimonio Inmaterial de la Junta de Andalucía.

Procesiones, leyendas de apariciones de vírgenes y santos, platos típicos de cada territorio y fiestas 'paganas' han sobrevivido, con mejor o peor salud, al paso del tiempo. La provincia tiene repartidos por 68 municipios un total de 208 bienes patrimoniales inmateriales, que conforman una Granada desconocida para muchos y que se esconde, en la mayoría de las ocasiones, en el mundo rural.

La mayoría de las tradiciones catalogadas en el Atlas se ubican precisamente en dos de las comarcas históricamente más aisladas de la provincia, por orografía e infraestructuras: Guadix y la Alpujarra. El Atlas atribuye a los municipios de la comarca accitana 62 tradiciones merecedoras de ser catalogadas como patrimonio inmaterial. En ellas se incluyen las principales celebraciones religiosas de la comarca, pero también oficios como la forja, la carpintería, la alfarería, una de las actividades tradicionales más significativas de la comarca, o la lañería, un sistema de reparación de utensilios cerámicos del que apenas quedan vestigios. Además, también se incluyen platos como las gachas, el Rin Ran (a base de bacalao) o la más conocida Olla de San Antón; y modos de expresión como la Danza de los Seises de Guadix, que data del Renacimiento y que, con modificaciones, sigue celebrándose cada año en la Catedral y en la Iglesia de la Concepción de Guadix.

La Alpujarra, por su parte, cuenta con 45 tradiciones incluidas en el Atlas de Patrimonio Inmaterial. En la comarca juega un papel muy relevante la gastronomía, y es la zona geográfica granadina que mayor número de alimentos y sistemas culinarios incluye entre sus tradiciones. Los roscos de San Marcos en Bérchules; el asado de productos del cerdo en Torvizcón; y las peras, bizcochos y boniatos en almíbar, los garbanzos tostados, los roscos de vino, el queso de cabra, las yemas, la calabaza confitada y el turrón de Válor, el municipio con mayor patrimonio gastronómico de toda la provincia, son parte de la historia de la comarca. También hay hueco para oficios como la forja, la alfarería, la pirotecnia, la elaboración de tejidos o la artesanía del cristal; además de tradiciones orales como los trovos, la arenga de Guzmán y el General Moro o las relaciones de moros y cristianos, una representación teatral.

La zona de los Montes Orientales también está salpicada de un buen número de elementos de Patrimonio Inmaterial. Con 44 bienes protegidos, la tradición en los municipios de Benalúa de las Villas, Campotéjar, Píñar, Montejícar, Colomera, Guadahortuna, Iznalloz, Deifontes, Moclín, Montillana y Torre Cardela está plagada de rituales festivos relacionados con la Semana Santa y romerías varias, además de saberes como la ebanistería, el pastoreo, la elaboración de vino o la elaboración de silla de enea y de jaulas para perdices. Además, en los Montes Orientales destacan la fiesta troglodita de Píñar, una tradición reciente relacionada con la apertura de la Cueva de las Ventanas; o la fiesta de las banderas de Benalúa de las Villas, que celebra el paso por el municipio de la emblemática Hermandad de la Virgen de la Cabeza de Colomera, la romería más antigua de España, que se realiza al menos desde 1485.

El Poniente granadino, por su parte, cuenta con 33 bienes patrimoniales inmateriales, que conforman un corpus tradicional en el que tienen mucho peso oficios y saberes como la albardonería (elaboración de aparejos para animales resistentes, realizados con puntadas dadas con suma destreza), la piscicultura, el bordado en tul, el encaje de bolillos, la espartería, la elaboración de faroles de melón, la producción de vino o la cestería. En el terreno de los modos de expresión, la comarca cuenta con el Romance de la Pérdida, que narra en forma de copla la toma de Alhama de Granada por los cristianos, la jota, las coplas de carnaval, o las 'corrías' de los incensiarios en Loja, uno de los momentos álgidos de la Semana Santa del municipio.

El Valle de Lecrín es la última comarca que aparece en el Atlas elaborado por la Junta de Andalucía, en la que no hay rastro de la capital, el Área Metropolitana o la Costa Tropical, zonas mucho más pobladas y sujetas a la llegada de población 'nueva', gran parte de ella procedente de comarcas del interior. El Valle cuenta con 24 tradiciones reconocidas como Patrimonio Inmaterial de Andalucía, repartidas por Albuñuelas, Nigüelas, El Pinar, Lecrín, Villamena, Dúrcal y Padul. En la cocina, esta comarca ha heredado la elaboración de remojón, palillos (basados en los huesos de santo y con gran tradición en el municipio de El Valle), la olla de San Antón, el hornazo y la garlopa, un plato de morcillas, longanizas, salchichas, chorizos y pancetas fritos en aceite de oliva que espantaría a los expertos de la Organización Mundial de la Salud. A esto se le suman, en el campo de los oficios, saberes como la alfarería o la sillería de enea, así como rituales festivos como el Corpus Christi, los mosqueteros del Santísimo Sacramento o la Fiesta del Mosto.

La tradición cristiana se deja notar en el Patrimonio Inmaterial de la provincia de Granada. Según los datos recopilados en el Atlas (que puede consultarse en la web del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico), de los 208 bienes granadinos recogidos, 90 corresponden a rituales festivos, fundamentalmente procesiones religiosas y romerías, y, en menor medida, fiestas culinarias como la de las Migas en Benalúa de las Villas, la de la matanza del cerdo de Píñar o las ferias de ganado de Jerez del Marquesado y Darro.

También han sobrevivido hasta nuestros días 50 oficios y saberes tradicionales. Sin embargo, la información del propio Atlas reconoce que muchos de ellos se encuentran en serio peligro, y que apenas quedan ya profesionales que se dediquen a ellos.

Además, el patrimonio inmaterial granadino incluye 32 modos de expresión, que van desde estilos musicales hasta leyendas de apariciones de vírgenes y santos; y 36 alimentos y sistemas culinarios casi únicos que no pueden verse fuera de las fronteras de los municipios o las comarcas en las que nacieron.

En toda la provincia, los municipios con mayor peso en el Atlas de Patrimonio Inmaterial de Andalucía son Válor, con 13 bienes catalogados; Campotéjar, con 12; Guadix, con 11, y Benalúa de las Villas, con una decena de tradiciones recogidas y protegidas para el futuro en el Instituto de Patrimonio Histórico de Andalucía.

Que el Atlas cuente ahora con 208 registros referidos a Granada no significa ni mucho menos que no pueda seguir creciendo. En la propia presentación de la base de datos se deja muy claro que se trata de un archivo "extensivo y abierto", que registra "algunos ejemplos de las tipologías dominantes seleccionados en atención a su valor identitario y teniendo siempre en cuenta la valoración otorgada por parte de la población junto con su nivel de representatividad", pero que está abierto siempre a la incorporación de nuevos registros.

De momento, Granada es la segunda provincia con el patrimonio inmaterial más numeroso de Andalucía. El primer puesto le corresponde a Sevilla, que cuenta con 258 tradiciones incluidas en el Atlas. Tras Granada, se sitúan las provincias de Málaga, con 201 bienes patrimoniales inmateriales; Córdoba, con 183; Huelva, con 132; Jaén, con 125; Cádiz, con 92; y en último lugar, Almería, con 59 registros en el documento que recoge el otro patrimonio de la comunidad autónoma.

En conjunto, Andalucía cuenta con 1.255 bienes registrados, de los que 573 corresponden a rituales festivos, la mayoría religiosos; 333 son oficios y saberes históricos; 193 son modos de expresión y estilos musicales; y 156 corresponden a alimentos tradicionales y formas de cocinar que han pasado de generación en generación.

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