Burros, ovejas, cabras y ponys... también al albergue
El centro municipal y el área de Salud y Consumo intensifican en estas fechas la campaña para adoptar animales abandonados
Una docena de cachorros cautivan a los vecinos que transitan por el motrileño Paseo de Las Explanadas. Grandes y pequeños, no pueden evitar la sonrisa cuando ven a los canes juguetear. Un peluche sirve de excusa para que entre ellos se mordisqueen con la intención de quitárselo al que lo llevaba en la boca. Revolcones, peleas y pequeños ladridos despertiertan la carcajada de los que les observaban. "Mira mamá que bonito", más de uno se queda prendado.
El albergue municipal y el área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Motril han instalado una carpa para que los vecinos y visitantes puedan conocer a los animales y todo el que quiera pueda adoptarlos o acogerlos, y así llevarlos a casa para que formen parte de sus familias. La concejal de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Motril, Margarita Yanguas explica "que en la actualidad unos 75 perros conviven actualmente en el albergue municipal a la espera de encontrar una familia y esta puede ser una buena forma de solidaridad de cara a estas fechas para que uno de ellos tenga su hogar".
La adopción de los animales es un proceso sencillo y gratuito, aunque se deben cumplir con todos los requisitos sanitarios exigidos cuyo importe ronda los 70 euros -servicios que también se les prestan en el propio albergue- tales como la colocación del microchip o la cartilla de vacunaciones, así como el censo en el registro municipal, que es gratuito.
El gerente del albergue municipal, Eduardo Rodríguez, reconoce que este año que Dog House está trabajando en Motril la adopción está funcionando bien. No obstante señala que en Motril se ha disparado mucho el abandono de animales. Hemos recogido burros, ovejas, cabra e incluso tuvimos un pony que estuvo bastante tiempo con nosotros hasta que al final conseguimos entregarlo". En lo que va de año han recogido unos 1.400 animales. Esta campaña de sensibilización se trasladará a este punto de la ciudad todos los sábados, hasta que se consiga reducir el número de ejemplares en el albergue.
Los niños quieren sumarse al juego y abrazar y coger a los animales. Después de unos minutos les habían cogido tanto cariño que querían llevárselos a casa. "Mami y si...¿nos lo llevamos a casa?".
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