Carmen Sevilla fue granadina

En 'Cuentos de la Alhambra' fue gitana del Sacromonte También la sevillana Antoñita Colomé hizo de granadina en Forja de Almas Los guiones se inspiran en los Cuentos de Washington Irving

Carmen Sevilla fue granadina
Carmen Sevilla fue granadina
José Luis Delgado Granada

01 de febrero 2016 - 01:00

Cuando Washington Irving escribió sus Cuentos de la Alhambra allá por 1829 no podía lógicamente suponer que una de sus leyendas titulada El gobernador y el escribano iba a servir de inspiración a la película que protagonizó la graciosa Carmen Sevilla que, aunque nacida en el barrio hispalense de Heliópolis, se convirtió en la gitana granadina Mariquilla enamorada del joven Lucas, papel interpretado por el actor madrileño Mario Berriatúa. No era la única película que se inspiraba en las leyendas granadinas del hispanista norteamericano; valgan como ejemplos las tituladas Embrujo del Sur (2003) y Amhed, el Príncipe de la Alhambra (1998), películas de dibujos animados que dirigió Juan Bautista Berasategui, basada esta segunda en el cuento El Príncipe Ahmed o el peregrino del amor; pero esta otra en la que trabajó Carmen Sevilla llevaba por título el genérico de la obra de Irving Cuentos de la Alhambra.

La película es del año 1950; es una comedia dirigida por Florián Rey y en la que intervino José Isbert en el papel de don Cosme el escribano, actor que por cierto también conocía nuestro barrio gitano puesto que estudió en el Colegio del Sacromonte; hay quien achaca la ronquera de Isbert a los fríos que pasaba de estudiante en las húmedas habitaciones del colegio granadino. La comedia Cuentos de la Alhambra protagonizada por Carmen Sevilla no es la mejor película del mundo, pero recoge de forma testimonial ese aspecto costumbrista del siglo XVIII en Granada adornado con una alta dosis de folclorismo en la que no puede faltar el aliño castizo del mundo gitano ni la clásica farruca bailada por la guapa sevillana, convertida ahora en gitana del Sacromonte entre las pitas del camino y las cuevas como fondo. La gitana Mariquilla prefiere el amor del 'gitano' Lucas al del viejo Gobernador, papel encarnado por Nicolás Perichot, inspirado en el gobernador manco de Washington Irving, que nos lo describe como "veterano orgulloso que gastaba mostachos que le subían hasta los ojos… manco tras perder un brazo en la guerra".

Se produce en Granada un curioso paralelismo. En 1943 se rodó la película Forja de Almas en la que se recoge parte de la vida y la obra del Padre Manjón en relación con las Escuelas del Ave María. Protagonizada por otra sevillana de Triana que igualmente se hizo granadina, Antoñita Colomé, con música del granadino Maestro Alonso y, aunque tampoco es una gran película, nos acerca con imaginación cinematográfica al paisaje manjoniano con todos los tópicos propios de la época. Fue aquí cuando se oyó por vez primera el tanguillo granaíno de La Reja con su popular estribillo "dale que dale, toma que toma".

Fue Antoñita Colomé una de las grandes actrices de la II República y del franquismo algo después. Protagonista de otra película que tenía como figura central a la actriz de teatro granadina de Motril y del siglo XVIII María Antonia La Caramba, compartiendo reparto con Alfredo Mayo y Francisco Rabal. Tal como lo fue en 1952 Carmen Sevilla en Violetas Imperiales haciendo también de gitana granadina junto a Luis Mariano.

Ilusiona pensar que figuras de la categoría artística de Carmen Sevilla y Antoñita Colomé fueron, aunque sevillanas de nacimiento, granadinas para la historia del cine. Ya tuvimos un prestigioso precedente cuando en 1938 la magnífica actriz de teatro catalana Margarita Xirgú interpretó su papel de granadina en la película Bodas de Sangre de Federico García Lorca. Y no contamos las docenas de grandes artistas que se dejaron filmar en la Alhambra desde 1905, según recoge en su corpus audiovisual el historiador granadino Carlos Martín García. Y es que ser de Granada, aunque sea un rato, tiene su punto.

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