Ayer y hoy

Cifuentes en Granada es nombre de conde

  • Si hoy tuviéramos al Iº Conde de Cifuentes como embajador, igual Gibraltar sería ya español

  • El IIIº fue apedreado y hecho prisionero en la Guerra de Granada

  • El Barrio Fígares los recuerda

Conde de Cifuentes. Pedestal del monumento a Isabel la Católica en Granada Conde de Cifuentes. Pedestal del monumento a Isabel la Católica en Granada

Conde de Cifuentes. Pedestal del monumento a Isabel la Católica en Granada / J. L. D.

Viene sonando el apellido Cifuentes; pero no nos referimos ahora ni a la recién absuelta expresidenta Cristina, tramposilla ella; ni al que fuera mítico portero del Cádiz, de nombre Alberto. Es Cifuentes un bonito pueblo de la provincia de Guadalajara, cerca de Trillo, en plena ruta de La Alcarria.

Cuenta el cronista Hernando del Pulgar en su obra Claros Varones de Castilla que fue el rey castellano Juan II el que en 1431 hizo merced a don Juan de Silva de la entrega de la villa de Cifuentes, según documento fechado en Medina del Campo el 10 de marzo. A partir de ahí y ya con Enrique IV surge el Condado de Cifuentes. Dos años después el de Silva es nombrado Alférez Mayor Castilla, uno de los cargos más cercanos a la confianza del rey.

Ocurrió que en 1439 y para deshacer uno de los muchos líos en los que se veía envuelta la Iglesia, protagonizados ahora por el Papa Eugenio IV y el antipapa Félix (duque Amadeo de Saboya), se convocó un concilio en Basilea. Fueron allí enviados los embajadores representantes de los países cristianos. Por España fue el Iº Conde de Cifuentes, don Juan de Silva.

Parroquia del Salvador. Cifuentes Parroquia del Salvador. Cifuentes

Parroquia del Salvador. Cifuentes / J. L. D.

A la hora de ocupar asientos, el embajador español vio ocupado por el embajador inglés el que creía era suyo; fue entonces cuando bastante cabreado "con gran osadía, puso las manos sobre él, lo levantó del asiento, lo empujó a un lado y se sentó en él…", dice el cronista Pulgar. Preguntado el Conde por tal atrevimiento, contestó:  "cuando padece defecto la razón, no deben faltar manos al corazón".

Todos los cronistas califican de osado aquel arranque. Si hubiéramos tenido un Conde de Cifuentes o un embajador tan valiente hace unos años, igual Gibraltar era ya español otra vez; porque parece que a los hijos de la Gran Bretaña se les convence más por la fuerza que por la maña.

Una calle granadina cercana a Alhamar rinde recuerdo al Conde de Cifuentes. Se refiere al nieto de aquel, el IIIº Conde, el que participó muy activamente en la Guerra de Granada desde la toma de Alhama, Málaga, Baza, etc. y por fin en la Toma de la ciudad de Granada. Fue en la Axarquía; ocurrió que el Conde de Cifuentes fue cercado encontrándose solo frente a los granadinos musulmanes mandados por Reduán Venegas. Sufrió allí el asalto recibiendo "multitud de piedras y saetas que le tiraban y…defendiéndose cual bravo león…".

Cifuentes. El pueblo de las cien fuentes Cifuentes.  El pueblo de las cien fuentes

Cifuentes. El pueblo de las cien fuentes / J. L. D.

Reduán Venegas, viendo la valentía de la que hacía gala ante una multitud de moros que le rodeaban, quiso batirse con él cuerpo a cuerpo hasta que lo rindió, prohibiendo después a los soldados, bajo pena de la vida, que le injuriaran o le molestaran. Fue encarcelado. Así lo relata Lafuente en su Historia de España (Libro IV, cap. IV). Todos los cronistas alaban el arrojo del conde y valoran la mucha consideración y el buen trato que tuvo por parte de los granadinos durante su periodo de prisión.

En 1486 obtuvo su rescate tras pagar una cuantiosa suma de dinero. No corrieron igual suerte sus soldados que fueron encerrados en las mazmorras granadinas y después vendidos como esclavos. Como en el caso de la expresidenta Cifuentes, pagan el pato los de abajo y quedan absueltos los de arriba.

Al Conde lo vemos luego protagonizando sus enfrentamientos contra los moriscos y participando en las negociaciones del matrimonio de Fernando el Católico con la rellenita Germana de Foix. Así transcurrió su vida hasta que murió en Granada en 1512. Queda su nombre en el pedestal del monumento granadino a Isabel la Católica.

Calle Conde de Cifuentes. Barrio Fígares Calle Conde de Cifuentes. Barrio Fígares

Calle Conde de Cifuentes. Barrio Fígares / J. L. D.

Al pasar por la calle Conde de Cifuentes en el Barrio Fígares recordaremos esta historia. Y para saber más del bonito pueblo de las cien fuentes, viajemos a La Alcarria de la mano de Camilo José Cela. Porque si bonita es la historia, no lo es menos la literatura; y en tiempos de pandemia igual sirve de cura.

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