Sanidad

El Colegio de Enfermería de Granada reconoce el trabajo de la última generación de residentes

Foto final de familia del acto del Colegio de Enfermería de Granada

Foto final de familia del acto del Colegio de Enfermería de Granada / Codegra

El Colegio de Oficial de Enfermería de Granada (Codegra) reconoció en un acto "lleno de emoción" el trabajo del cuerpo de enfermería residente de este año. La institución busca con esta valoración pública fomentar las especialidades en enfermería como "parte fundamental para el avance y la excelencia de la atención y cuidados, de manera que eleva el estatus de la profesión y promueve el reconocimiento de su papel crucial en la sanidad", explica en una nota de prensa.

El acto comenzó con la mesa inaugural, que contó con la presencia de Jacinto Escobar, presidente del Colegio de Enfermería, Elena Laborías, directora del Área de gestión Sur, Irene Bolívar, directora del Hospital San Cecilio, Alicia Pineda, subdirectora de Investigación y Gestión del conocimiento del Hospital Virgen de las Nieves, y la reciente llegada de María Rodríguez, directora del distrito Metropolitano. De forma unánime quisieron reconocer el sacrificio de sus residentes, la ilusión y vocación con la que han llegado cada día de estos dos años.

Jacinto Escobar reafirmó la apuesta de Codegra por las especialidades en enfermería, por el valor de aportar a los pacientes cuidados de calidad: "Ya sabéis que a las enfermeras nunca nos han regalado nada, y vosotros sois los que mejor simbolizáis esa lucha permanente por el reconocimiento y desarrollo de nuestra profesión".

Los verdaderos protagonistas de este encuentro fueron los residentes. Cada especialidad subió al escenario para dedicar unas palabras y así recibir el reconocimiento a través de un diploma y una banda de graduación.

Este encuentro fue un momento de agradecer y de alzar la voz ante "la precariedad, la fuga de talentos y el desperdicio de recursos", como indicó expresamente Violeta Casado, residente de Familia y Comunitaria. La enfermera quiso agradecer que "estos dos años han sido un camino de enriquecimiento profesional y personal por lo que nos sentimos orgullosas de haber llegado hasta aquí". En su discurso también dio visibilidad a la realidad que les espera, "no obstante lo más difícil para nosotras llega ahora porque ninguna podremos trabajar en ningún puesto acorde a nuestra formación porque en Andalucía no existe una bolsa específica de trabajo en atención primaria como si existe en otras Comunidades Autónomas. El tiempo de residencia no computa como tiempo trabajado. Tardaremos meses en beneficiarnos de la puntuación que nos corresponde por el titulo como especialistas. Es un desperdicio de recursos y talentos", denunció.

Por su parte, Candela Ronderos, residente de Salud Mental, destacó que "la residencia no ha sido un camino fácil, muchas horas y mucho esfuerzo", pero definió en que consiste su especialidad en pocas palabras: "Una vez me dijo un paciente: me gusta hablar contigo porque tú no me tratas como si solo fuera un loco".

Cada especialidad tuvo cabida para destacar cómo las enfermeras, independientemente de su especialidad, acompañan a las personas a lo largo de su vida. Desde que nacen al lado de las matronas, crecen junto a las enfermeras pediátricas y estando siempre presentes esos cuidados de familiar y comunitaria. Previniendo y cuidando la salud laboral con la enfermera del trabajo, además de contar con las enfermeras de salud mental que rompen los tabús y el estigma social, hasta llegar a la enfermera de geriatría para cuidar de cada persona hasta el final. "Simplemente la enfermería es una unión de cuidados y atención a las personas que no podrían ser posibles sin su humanización, empatía y vocación", concluyen desde el Colegio.

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