Familiares de la farmacéutica de Órgiva piden ser parte en el caso Romanones
Los familiares de la anciana de Órgiva que dejó sus bienes al grupo de curas conocido como clan de los Romanones solicitarán ser parte en el proceso judicial que se sigue contra el sacerdote Román Martínez por supuestos abusos sexuales. Pedirán que se revierta el testamento porque los sacerdotes que administraron los bienes de la farmacéutica no dedicaron el dinero a obras sociales y de la Iglesia. Entienden que fue a su propio beneficio e incrementar su patrimonio.
Tres de estos familiares, residentes dos en Nerja y uno de Valencia, han iniciado una acción judicial conjunta en la que piden, primero, personarse en la causa, después que los sacerdotes rindan cuentas sobre el destino que dieron a los inmuebles y el dinero de la mujer y, después, que se revoque la donación que hizo en vida la anciana y por el que les legó a los religiosos algunas propiedades que estaban destinadas a sus familiares así como el dinero en efectivo por la venta de una farmacia en la localidad, más de 1,2 millones de euros.
Al conocerse la noticia del caso de presuntos abusos sexuales Granada Hoy tuvo acceso al testamento en el que la entonces farmacéutica orgiveña, María del Rosario Muñoz Morillas, al carecer de descendencia, dejó antes de fallecer casi todos sus bienes, valorados en tres millones de euros (además de tres pisos y varias cocheras en Órgiva y dos pisos en Granada), a un grupo de sacerdotes, dos de los cuales fueron nombrados albaceas de su fortuna (J.C.M.M y F.J.C.M), coincidiendo el nombre de ambos con los implicados en la presunta trama.
La familia, mientras tanto, pretende recurrir el testamento para que se aclare si se cumplió con la voluntad de doña María. Se trata de dos cuñados de la anciana y de cuatro sobrinos nombrados herederos en el testamento original (1990) y en el que les legaba varios inmuebles. El documento sufrió modificaciones en los años 1992, 1996 y 2002, aunque sin variar el destino de la herencia.
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