Indalecio Sánchez-Montesinos | Entrevista “Somos una de las provincias con más necesidades en listas de espera”

  • Sus primeros pasos en la Delegación están protagonizados por el plan de choque contra las demoras publicadas por la Junta, en las que emergieron más de 22.000 pacientes en Granada

“Granada es una de las provincias que más necesidades tiene” “Granada es una de las provincias que más necesidades tiene”

“Granada es una de las provincias que más necesidades tiene” / Cristina Lidón

Desde el 12 de febrero Indalecio Sánchez-Montesinos es la nueva cara de la sanidad granadina y el puente directo hasta la Consejería de Salud de la Junta. El responsable de todo lo que suceda a partir de ahora en el mapa sanitario de la provincia, que no sale de una revolución (fusión-desfusión) para entrar en un nuevo polvorín: unas listas de espera que súbitamente se escapan por los márgenes. Precisamente atajarlas y dejarlas en su mínima expresión parece ser la mayor la tarea a la que se enfrenta este catedrático de Medicina de Anatomía Humana y Embriología de la UGR, que fue decano de la Facultad de Medicina y se presentó a las elecciones del Rectorado en 2015.

–Llega a la delegación en un momento clave para la sanidad granadina, que de un tiempo a esta parte se le mejor crear ‘villanos’ que ‘héroes’.

–Me he presentado aquí como delegado fundamentalmente con una gran responsabilidad pero sobre todo con una enorme oportunidad de hacer servicio público. Estoy contento porque la ilusión que tienen los profesionales sanitarios es como volver a empezar.

–Además del reto de reducir las listas de espera que es una cuestión también aplicable al resto de Andalucía ¿cuáles son las aspiraciones de Granada?

–Mi reto es servir, no tengo un reto específico. Y además poder servir a nuestros pacientes que son nuestra piedra angular y a los profesionales sanitarios y los no sanitarios. También ser esa persona que está entre los pacientes, el personal sanitario y la Consejería de Salud y Familias.

–En su primera rueda de prensa dijo que se había hecho un diagnóstico de la sanidad en Granada, además de en las listas de espera, ¿dónde se han detectado problemas?

–Coincido con lo que ha marcado la propia Consejería de Salud y el consejero, Jesús Aguirre, que tengo que decir que es una persona de un gran conocimiento del sistema sanitario. Más que problemas a mi me gusta hablar de cuestiones a resolver, entre ellos están unas listas de espera desorbitadas que no nos esperábamos y luego una reorganización del sistema sanitario. Creo que estamos en un momento realmente importante para poder hacer que la medicina de familia sea el eje fundamental del sistema por la cercanía con la ciudadanía y porque tienen que ser resolutivos y finalistas. Esto también es importante porque intentamos humanizar la asistencia sanitaria: poder tener asistencia domiciliaria o poder atender con telemedicina.

–Las principales bazas del plan de choque son la apertura de quirófanos y las horas extra de los sanitarios, pero sucede que una de las quejas históricas de los sindicatos y los mismos profesionales es que la plantilla asume una carga de trabajo excesiva. ¿Ahora sí están de acuerdo en trabajar más?

–El plan de choque lo hemos tenido que plantear al encontrarnos estas listas de espera pero nuestro plan estrella es la reorganización del sistema sanitario, volver a tener una dignidad de la profesión sanitaria y también la del propio paciente.

–Y en este caso, como le decía, ¿cómo se han tomado los profesionales el hecho de tener que afrontar horas extra?

–Porque sobre todo se van tomando ya medidas en cuanto a precariedad laboral. Lo primero que se empieza a hacer es reajustar los sueldos y equipararlos con otras comunidades autónomas, que los contratos sean de seis meses o un año y que las plantillas puedan ajustarse a la realidad que tienen. Por tanto claro que los profesionales tienen ilusión y ganas porque se han tomado este plan de choque como una medida urgente pero dentro de un proceso de reorganización.

–¿Cuántas horas extra de promedio tendrán que realizar en Granada para cubrir las 5.400 operaciones que dijo que se harían en este 2019?

–A mí no me gusta hablar de horas extra, aunque sé que interesa, pero al final uno tiene que adaptarse y son las horas de personal voluntario que se va adaptando a la situación del plan de choque, ahora mismo se están usando las tardes y es posible que los sábados por la mañana. A medida que se vaya desarrollando iremos ajustando y viendo las horas extra, que además no se pagan como tal si no como actos quirúrgicos. Eso lo han acogido con mucha satisfacción.

–Imagino que para llevar a cabo el plan de choque se ha necesitado tener un estudio exhaustivo de la situación. Le repito la pregunta, ¿cuántas horas se van a tener que realizar en este año?

–El número de operaciones dependerá del número de horas y el número de horas es calcular que vamos a estar todas las tardes, como ya sucede, con quirófanos abiertos.

¿Y qué parte del presupuesto se llevarán estas medidas?

–Ya dijo el consejero Aguirre que tenemos 25,5 millones de euros que se irán distribuyendo por provincias e irá en relación al trabajo que se vaya a hacer en cada provincia. No hay un reparto inicial sino que se irá haciendo en función al trabajo.

Indalecio Sánchez-Montesinos, delegado de Salud de la Junta en Granada Indalecio Sánchez-Montesinos, delegado de Salud de la Junta en Granada

Indalecio Sánchez-Montesinos, delegado de Salud de la Junta en Granada / Cristina Lidón

–Granada es de las que más necesidades tiene.

–Evidentemente. Estamos entre los hospitales que más retraso tiene en las listas de espera. Es una realidad pero tampoco quiero establecer una diferencia entre el resto.

–Para Baza y Motril reducir las listas quirúrgicas se traduce en enviar unidades móviles ¿Por qué allí no se llevan a cabo medidas como apertura de quirófanos?

–Sobre todo por la falta de personal que tenemos allí. Son centros sanitarios en zonas de difícil cobertura. Lo importante es dotar esos centros de personal que pueda fidelizarse con residentes a los que se les pueda ofrecer un salario como en del resto de comunidades autónomas y algunos incentivos más como más puntuación en la bolsa de trabajo.

–Según lo anunciado el día 1 de abril, la primera fase del plan correspondería a aliviar las listas de demora en cirugías y en la segunda sería el turno de las especialidades y consultas. ¿Qué numero de personas en espera tenemos en cada una de las fases?

–En total tenemos 22.138 personas en espera, la mayor parte de ellas están en lista quirúrgica. Vuelvo a insistir porque los números podrían engañarnos: los que están esperando para ver a un especialista es probable que vuelvan a ingresar en la lista para cirugía. Depende. Lo primero es atajar las quirúrgicas y cuando tengamos una situación razonable, empezar también con las listas de especialidades.

–El dato que aportaron el pasado lunes es que 5.400 personas acabarían siendo operadas de aquí a final de año. Harían falta cuatro años más para reducir las listas de espera, que ha dicho que en su mayoría son para cirugía.

–Por eso digo que los números no son para establecerlos en una lista u otra. Además están las intervenciones quirúrgicas que se vayan haciendo fuera del plan de choque y cuando los residentes acaben en junio van a participar de una manera más amplia y tendremos a disposición más personal para aumentar el plan de choque. Esos número irán variando conforme vayamos incorporando especialistas y personal.

–¿Acabará el plan de choque en 2019 y con él la financiación o se alargará la tarea?

–Claro, debe ser así. Lo que trataremos hacer es que el plan de choque al menos hasta diciembre de 2019 sea efectivo y a partir de ahí se volverá a plantear qué situación real tenemos siempre atendiendo a que a las garantías del paciente.

Nunca hablamos de privatizaciones en salud, absolutamente no.

–¿Cuando se habla de cambio estructural en la sanidad granadina, se está abriendo la puerta a privatizaciones?

–No, siempre que hablamos de cambios en la estructura de la sanidad nos referimos siempre al sistema sanitario público andaluz. Nunca hablamos de privatizaciones en salud, absolutamente no.

–¿Dónde reside el cambio en la estructura?

–El elemento estrella está en recuperar el papel que debe tener la medicina de familia, que lo ha perdido en los últimos años de una manera alarmante. Tiene profesionales excelentes a los que hay que darles lo que están pidiendo. El 20% del presupuesto de salud va destinado a la medicina de familia. Eso ya es un paso adelante para que puedan responder a las exigencias que han propuesto como el tiempo mínimo de atención al paciente.

–¿Qué porcentaje de pacientes se derivan a la privada ahora mismo en Granada?

–El 4% se mantiene más o menos en toda Andalucía y también en Granada. En el plan de choque por ahora solo estamos atajando mediante el sistema público, si vemos que no es suficiente tendremos que atender ese concierto que tenemos con los centros concertados. Porque lo primero es el paciente.

–¿Cuál será el futuro del edificio del hospital clínico?

–Lo sabremos dentro de muy poco porque tenemos pendiente una reunión con la Universidad de Granada y con los centros sanitarios para ver qué podemos hacer y localizar en los pabellones del hospital clínico, no solo en el de especialidades.

–Se habló del traslado de la Biblioteca de Andalucía al recinto.

–Hay que verlo, aunque yo siempre pensaría en el paciente. Hoy estamos viviendo una situación bastante compleja y creo que no es normal que cuando a un paciente le citan en unas consultas del Virgen de las Nieves dude en qué edificio es. Es principal que todo esté bien delimitado. Debemos reubicar allí aquello que facilite la asistencia al paciente: puede ser de consultas, quirúrgicas... Yo tengo mi idea y así la propondré cuando llegue el momento. Lo que tenemos que hacer por Granada es no poner siempre el parche y hacer las cosas completas. Uno de los usos podría ser precisamente la demandada unidad de trastornos alimentarios.

Uno de los usos del antiguo Clínico podría ser la demandada unidad de trastornos alimentarios

–¿Cuál sería el horizonte?

–A mí me gustaría empezar de inmediato. Ver cuáles son las necesidades del Virgen de las Nieves y del resto del sistema sanitario. Atendiendo a la mala situación económica que nos han dejado habrá que hacerlo por fases, pero fases de un proyecto.

–Pese esa mala situación económica, tal y como dijo el consejero de Salud, también hay otro gran proyecto sobre la mesa, como es el del hospital de la Alpujarra...

–Vamos a retomar ese proyecto y sobre todo vamos a ver un aspecto fundamental: la problemática de esos pueblos es el servicio de urgencias. Lo planificaremos también por fases para que luego sean realidades. El déficit económico es un problema aunque si seguimos haciendo una gestión eficaz podremos programarlo bien para que no sea un sueño.

–Han cambiado todas las gerencias en Granada pero quizás la más conflictiva sea la de la Escuela de Salud Pública con Blanca Fernández-Capel, abiertamente contraria a las investigaciones con células madre, entre otros asuntos. ¿Su incorporación puede hacer temer por el prestigio que tiene la Escuela sobre todo en investigación en células madre?

–Yo creo que no, el perfil de Blanca Fernández-Capel es magnífico desde el punto de vista académico como las directrices que tenemos todos en este gobierno del cambio. La Escuela Andaluza de Salud Pública es un privilegio para Granada pero es verdad que en los últimos tiempos ha bajado el nivel de exigencia. Estamos en un momento importante para recuperar esa presencia.

Es verdad que hay líneas rojas en la investigación con células madre, pero lo decide la ética, no Blanca Fernández-Capel.

–¿Fernández-Capel renunciaría entonces a su punto de vista en determinados temas?

–Creo que la Escuela tiene muchas líneas de actuación y no es tan tajante. Hay muchos aspectos que se podría identificar en células madre. Es verdad que hay líneas rojas, pero lo decide la ética, no Blanca Fernández-Capel.

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