Granada

Granada se une a la moda del 'do it yourself'

  • El ahorro económico y la satisfacción de realizar tareas por nosotros mismos impulsan establecimientos donde el cliente se convierte en el propio productor de la actividad

Perderle el miedo y ponerse manos a la obra. Estos son los requisitos principales para aquellos que se atrevan, por ejemplo, a fabricar sus complementos, tejer una colcha nueva o incluso, cambiar el aceite del coche. Actividades para las que normalmente acudimos a un profesional o preferimos comprarlas ya fabricadas, ahora tenemos la posibilidad de poder hacerlas nosotros mismos y a menor precio. Ya no sólo nos atrevemos con el bricolaje en casa o con el montaje de los muebles; es la tendencia del do it yourself, nuestro "hazlo tú mismo" que también ha llegado a Granada. Ya sea por la creatividad, por la satisfacción de poder hacerlo con nuestras propias manos, por el afán de superación o por probar nuevos experiencias y saber nuestros límites, lo cierto es que en la ciudad proliferan espacios donde realizar distintas actividades que hasta hace algún tiempo eran impensables hacer por cuenta propia.

Uno de estos lugares es el taller autoservicio del automóvil Bricocars, ubicado en el polígono de Juncaril. En él encontramos cuatro cabinas equipadas con todo lo necesario para solucionar problemas de mecánica básica o completar el mantenimiento periódico de nuestro vehículo. La idea nace de Francisco Jaime, que hace un año y medio decidió "liarse la manta a la cabeza" y emprender esta aventura. Por ahora el negocio va bien y cuenta incluso con clientela fija.

El perfil de usuario es muy variable, aunque el público es básicamente masculino. "Por ahora sólo ha venido una chica, que era de Madrid y conocía el sistema porque allí suele ir a Carandyou", comenta Francisco sorprendido.

El principal beneficio es el ahorro económico, porque allí se cobra sólo 10 euros por hora por el alquiler de un "box" con elevador y los materiales los puede llevar el cliente. "Muchas de los que nos visitan tienen descuentos y pueden conseguir las piezas a precio de taller. Pero si lo prefieren, nosotros podemos ofrecerle desde materiales hasta asesoramiento", explica el propietario del establecimiento, una medida con la que se puede fomentar el aprendizaje y la capacidad de superación personal. Y, si no se está dotado para la mecánica o uno se viene abajo a última hora, siempre se puede recurrir a los servicios de Francisco por 30 euros la hora de mecánica o la fracción de tiempo que sea necesaria.

Pero lo normal es que acuda gente con conocimientos por lo que los usuarios prefieren hacerlo ellos mismos. "En la mayoría de los casos hacen revisiones, cambios de aceite o de pastillas de frenos, pero algunos se han atrevido incluso a cambiar el motor", comenta Francisco.

Los que prefieran experimentar con algo más fácil pueden optar por crear sus propias joyas. Para ello sólo hay que visitar establecimientos como Artesanía Granada y hacernos con todo lo necesario para realizar nuestros propios diseños, desde pulseras, colgantes, anillos e incluso broches o muñecas. Es una práctica muy de moda ya que es algo muy sencillo, los materiales son baratos y el procedimiento es muy simple: la mayoría son nudos, enganches y pegamento.

El propietario, Pedro Ruiz Hidalgo, explica que en la tienda pueden adquirirse los materiales más diversos para esta tarea, como cadenas, cordones, fimo ("una especie de plastilina cocida al horno"), miyuki ("que es al cristal lo que Rolls Royce al automóvil"), cristales preciosos, esferas de relojes, Swaroski, zamak ("una aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre") gemelos de pasamanería, incluso libros o revistas para perfeccionar las técnicas.

Para menos iniciados, el propietario una especie de talleres o sesiones de atención personalizada todas las tardes de 18:00 a 20:00 horas en su establecimiento.

La clientela sin embargo suelen ser entendidos o profesionales que venden sus diseños, para los que emplean técnicas bastante complejas. Pero su clientela es más variada que la del autoservicio de automóviles. "Vendemos también por internet a mayoristas pero nuestra tienda ofrece productos ya terminados realizados por nosotros", comenta el propietario, un ingeniero informático de profesión que empezó en el negocio de la bisutería do it yourself hace 4 años.

Y si somos capaces de pasar a otro nivel, podemos atrevernos incluso a diseñar nuestra propia ropa, una opción válida para gente creativa, con gustos alternativos o que quiera llevar diseños exclusivos. Para ello existen numerosas academias de corte y confección en los que se pueden aprender las técnicas del patronaje o talleres de workshop. El perfil no está definido, pero sobre todo son personas que buscan evadirse de la rutina a través de la costura. Hay talleres monográficos o de larga duración, que requieren más tiempo de aprendizaje. Hasta los que no saben ni coger una aguja pueden salir de esos cursos convertidos casi casi en un dedal de oro.

Pero no todas las actividades del do it yourself tienen el mismo nivel de dificultad. Con la crisis cada vez es más frecuente la gente que se anima a hacer las chapuzas o pequeñas obras, incluso a terminarse la vivienda. Por eso, cada son más frecuentes tiendas como Brico Depot en la que los manitas pueden encontrar todo tipo de herramientas y material para sus obras.

Los que no se atrevan a lanzarse en plan Benito y compañía pueden darle un achuchón a su casa cambiando la decoración con alguna de las manualidades que realicen con las piezas de Multitaller, la tienda pionera del do it yourself en Granada. "Abrimos en marzo de 1984", cuenta el encargado, Manuel García. La tienda en la que han comprado el material para sus manualidades las generaciones de escolares de las últimas tres décadas tiene todo tipo de materiales para realizar desde marcos o cestas decorativas, bandejas o cajas de madera, pasando por juguetes, grabados... "El perfil de nuestros clientes es muy variado", comenta García, quien señala que cada vez hay más profesionales.

Incluso a veces no hace falta siquiera que seamos nosotros los que realicemos la tarea, sino que optemos por alternativas al servicio tradicional. Un ejemplo puede ser los autoservicios de lavanderías. Un modelo que quizá relacionemos más con el estilo americano, pero que poco a poco también se va implantando en Granada, gracias también a la población extranjera que sí está acostumbrada a este servicio. La lavandería Tlavo tiene en los turistas más del 90% de su clientela. Pero cada vez son más los que ven en estos servicios una forma de realizar la colada habitual y limpiar y secar otros artículos, como los edredones, las cortinas o la mantelería. La clave del éxito está, según su propietario, Sixto Albarral, en que la gente aprovecha el ahorro que supone hacerlo uno mimo frente a los servicios de una tintorería. Un equipo especial permite lavados de un volumen máximo de 16 kilos y el coste no supera los 14 euros. La de 7 kilos sale por 9 euros pero no sólo supone un ahorro de dinero, también de tiempo. Muchos vienen antes de entrar al trabajo y nos dejan la ropa para recogerla a la salida o al día siguiente", cuenta el propietario, quien especifica que no cobran más por realizar ellos este servicio.

En definitiva, se oferta una amplia variedad de tareas que podemos realizar nosotros mismos, sin necesidad de pagar por ello. Sólo necesitamos animarnos a intentarlo y un poco de ayuda especializada, para comprobar que, quizá, somos más eficientes y autosuficientes de lo que pensamos.

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