Granada

Investigan si un profesor de la UGR abusó sexualmente de una alumna

  • La denunciante acudió a la Policía a finales del pasado diciembre. La Asamblea Feminista Unitaria pide una comisión de investigación para casos así. La Universidad adoptó medidas de protección para la víctima.

Una alumna de la Universidad de Granada ha formulado denuncia contra uno de sus profesores por presuntos "abusos sexuales", según informó ayer la Asamblea Feminista Unitaria de Granada, que reclamó a la institución académica, a través de un comunicado, una comisión de investigación "para no prolongar la docencia de profesores si se resuelve que han cometido delito".

Aunque las fuentes de la Asamblea Feminista Unitaria consultadas por este diario no pudieron especificar con seguridad el juzgado que se está encargando del caso, aseguraron que la denuncia sigue su curso y que el órgano ha citado a la chica para que "ratifique" su versión.

Granada Hoy ha tenido acceso a la denuncia que la joven presentó ante la Policía a finales del pasado mes de diciembre, a la que, según señala el documento, adjuntó un escrito "redactado" por ella misma.

En el atestado policial, la joven explica que es alumna universitaria y que los supuestos abusos sexuales ocurrieron entre las 10:00 horas del 30 de octubre del año pasado y las 15:00 horas del 4 de diciembre. Revela además que dio cuenta de lo presuntamente ocurrido a la propia Universidad a través de un escrito que registró en la Oficina del Defensor del Universitario el 16 de diciembre.

La estudiante afirma que el profesor, al tener conocimiento de su queja, "contactó" con ella para quedar en la cafetería, "cuando nunca habían quedado en lugares públicos para que ningún alumno o profesor sospechara nada con la excusa de que le iba a presentar a gente que le iba a venir bien para su carrera". Ella, según prosigue el atestado, no acudió la cita, pues pensaba que lo que quería el docente era "quitarle la idea de retirar la queja presentada en la universidad".

La denuncia detalla que el profesor se ofreció para ayudarla en un problema "que tenía el padre de la denunciante de un seguro de la hipoteca, el cual el banco se lo había cesado al haberle sido declarado a su padre un porcentaje de invalidez que podría llegar a ser del cien por cien". La estudiante confesó además que dada su relación de alumna-profesor con el denunciado había querido mantener con él una relación "cordial", llegando a sentir "miedo" por si podía "peligrar" su carrera.

La Asamblea Feminista Unitaria, que ha bautizado a la alumna con el nombre ficticio de 'Paula', afirma que la joven denunció ante el Defensor Universitario "que había sufrido abuso sexual en al menos dos ocasiones por parte de su profesor, que de acuerdo a su relato la forzó, le tocó los genitales y le dejó unos moratones marcados en las ingles". A raíz de su queja, siempre según el comunicado, Inspección de Servicios le recomendó denunciar por vía penal, puso a su disposición una psicóloga, le ofreció cambiar de clase y la derivó a una asociación de mujeres maltratadas financiada por la Junta de Andalucía, que fue quien le proporcionó una abogada.

La Asamblea denuncia que el presunto abusador "ha seguido ejerciendo la docencia con normalidad" y le atribuye "haber violado el principio de confidencialidad -según una queja formal presentada por uno de los testigos ante Inspección de Servicios- al hacer público el caso y las identidades de los implicados a miembros del aula que denunciado y denunciante anteriormente compartían".

El colectivo afirma que Paula se siente "acosada, juzgada, insegura y nada protegida por la universidad", que se le ha diagnosticado una depresión mixta y que, pese a que cambió de clase, "tuvo que hacer el examen que ese profesor puso para la asignatura" y el resultado fue un suspenso. Por ello, cree que esta situación se podría haber solventado "más rápido y con diligencia", con un protocolo de prevención y actuación frente al acoso y abuso sexual dentro de la universidad. "Pero la UGR no tiene. Desde el Defensor Universitario dicen que está pendiente de aprobación. La Unidad de Igualdad lleva anunciando desde 2011 su creación", subraya.

A juicio de esta agrupación, con el referido protocolo la UGR podría tener servicios de acompañamiento para la víctima a la hora de presentar la denuncia o someterse al examen médico y asesoría con profesionales expertas en género, entre otros recursos, "y, sobre todo, una comisión investigadora especializada en este tipo de casos que iniciara un procedimiento paralelo al judicial para, si procede, aplicar la sanción correspondiente por este tipo de conductas".

La Universidad adoptó medidas de protección para la víctima

La Universidad de Granada emitió ayer un comunicado ante la noticia de la denuncia de un presunto caso de acoso sexual por parte de un profesor de la UGR, informando que dicha estudiante "fue atendida por el Defensor Universitario y el Inspector de Servicios, quienes actuaron con celeridad, ofreciendo a la denunciante su apoyo y la atención jurídica, médica y psicológica de los servicios de la UGR, así como toda la información disponible sobre asociaciones y entidades de apoyo en casos de acoso sexual".

Desde entonces, esta asistencia se ha mantenido de forma continuada, según la institución académica. En el comunicado aseguran que "desde un principio se han adoptado además las medidas de protección oportunas y se ha mantenido un estrecho y constante seguimiento del caso, en las circunstancias adecuadas y de necesaria confidencialidad en las actuaciones pertinentes, como señala el Reglamento de la Inspección de Servicios de la Universidad de Granada".

Además, la Unidad de Igualdad de la Universidad de Granada "está liderando el intenso trabajo de los diferentes colectivos implicados en la elaboración de un Procedimiento para la prevención, actuación y protección ante casos de acoso en la Universidad de Granada". Este instrumento, que está próximo a publicarse, además de centrarse en la investigación del acoso, pretende congregar las actuaciones pertinentes para prevenir, detectar y actuar contra las situaciones de acoso laboral, sexual, por razón de sexo, por orientación sexual y otras discriminaciones según las convicciones religiosas o de origen, que se puedan llevar a cabo en la Universidad de Granada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios