María Vera | Secretaria general de la Confederación Granadina de Empresarios "Ha faltado un plan coordinado y ambicioso para ayudar a la empresa"

  • La directiva de la CGE asegura que los mayores retos son "salvar" como sea la vida de las empresas y ser capaces de centrar los fondos europeos en ejes estratégicos para la provincia

La secretaria general de la CGE, María Vera, posa en el edificio de la Confederación Granadina de Empresarios

La secretaria general de la CGE, María Vera, posa en el edificio de la Confederación Granadina de Empresarios / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

María Vera (Granada, 1982) fue otra de las personas a las que el coronavirus le pilló recién embarcada en algo. En su caso, como secretaria general de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), un puesto al que accedió cuando Gerardo Cuerva fue elegido presidente de Cepyme y se llevó a dicho gabinete a Luis Aribayos, su antecesor en el cargo. Tomó posesión en la recta final de 2019 y a los pocos meses vino el aluvión del Covid, una desgracia sanitaria y económica que ha servido a esta representante del tejido empresarial granadino para tener que hacer un máster acelerado en su trabajo diario con las diferentes organizaciones sectoriales de la provincia.

"Ha sido un reto y un compromiso", señala Vera, que apunta como una suerte en su vida el haber podido conocer de cerca y poder colabora con la red de organizaciones que conforman la CGE. "Ha sido magnífico, lo han dado todo por las empresas y para nosotros es un orgullo tener esos miembros dentro de la Confederación", recalca desde su despacho en el que recibe a este periódico.

-Con el fin del estado de alarma y la vacunación a un ritmo que parece rápido. ¿Cuáles son las previsiones para el verano?

-Seguimos en una situación complicada. En menos de catorce meses hemos perdido mucho tejido empresarial, la economía de Granada se ha comportado en peor medida que el resto de Andalucía y de España. Lamentablemente todas aquellas empresas que hemos perdido por el camino no sabemos si se van a poder reincorporar al tejido productivo de nuestra provincia. Con el fin del estado de alarma se ve un rayo de luz, un rayo de esperanza, porque la verdad es que el cierre y las restricciones de movilidad nos han afectado muchísimo. Es difícil saber la previsión de este verano, sobre todo por la incertidumbre que se mantiene, pero dentro de un escenario positivo esperamos que podamos salvarlo. Es el momento clave, no creo que llegue a ser como el anterior pero que al menos haya una perspectiva.

-En el balance provincial que hizo la CGE hace poco, se decía que hay sectores que no ven salida hasta 2023 o, incluso, 2024.

-Correcto, en el último informe que presentamos del Gabinete para la Reconstrucción Económica en el que contactamos con todos nuestros sectores y territorios la mayoría coincidían en que la recuperación se iba a ver en el 2022 e, incluso, algunos decían que en el 2023 porque la realidad es que todos los sectores y territorios se han visto afectados. Es cierto que algunos han tirado del carro como la construcción o el TIC que han tenido un repunte de actividad, pero al final de una manera u de otra ha afectado a todos.

Otra foto de Vera, esta con mascarilla Otra foto de Vera, esta con mascarilla

Otra foto de Vera, esta con mascarilla / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

-¿Qué es lo que ya ha perdido la provincia a nivel empresarial?

-Los datos son alarmantes. Hemos llegado a perder desde el principio de la pandemia casi 3.500 empresas. La mortalidad empresarial la tenemos altísima, en más de un 27%. Si a eso le añadimos que la reducción de creación de empresas está en torno a un 14%, la situación es bastante complicada.

-¿Ha sido la respuesta institucional efectiva y qué se sigue demandando respecto a las ayudas?

-Se ha echado en falta una respuesta más contundente. En toda esta crisis, la parte empresarial es la que se ha llevado todo el coste de la pandemia. Seguimos demandando apoya y más las organizaciones empresariales que nos hemos puesto en primera línea en la defensa del empresariado y también hemos trabajado a nivel interno solucionando problemas, interpretando el BOE o el BOJA de media noche, con el teléfono 24 horas siete días a la semana. Es verdad que vemos que hay pasos en buena dirección como puede ser la reactivación económica dentro del diálogo social en Andalucía o las ayudas directas del Ayuntamiento de Granada para de la consolidación del emprendimiento y de sectores más afectados como el turismo, el comercio o la contratación. Pero hay que redoblar esfuerzos porque no es suficiente, no podemos dejarlo todo ahora a cómo avancen los planes de vacunación, tiene que haber un complemento de ayudas directas a las empresas.

-En este sentido del debate de las ayudas, ¿la CGE hace referencia a todas las instituciones por igual?

-Sí, lo que ha faltado un plan coordinado y ambicioso para ayudar a la empresa porque más allá de los ERTE y los préstamos ICO que fueron una medida útil para la supervivencia inicial, ahora ya las condiciones han cambiado y no necesitan endeudarse más porque ya no es un problema de liquidez sino de solvencia. Necesitamos ayudas directas e intentar y así poder crear el entorno más adecuado para esa supervivencia empresarial.

-En Granada, antes del Covid, ya se aludía a menudo a lo de que hace falta cambiar el modelo productivo. Parece que se dice como si se pudiera dar a un botón y listo. ¿Cómo se abarca algo así?

-Ahora mismo en la situación actual, con los indicadores que hay, nuestra provincia no se encuentra con los mejores condicionantes. Tenemos un 27% de mortalidad empresarial, el PIB ha bajado un 12,5% y no llegamos a bajar esa barrera simbólica de los 100.000 parados. Todo eso se debe también al aliado del sector turístico que es nuestro pilar básico aquí en Granada. Entonces, más que nosotros hacer ese cambio de modelo productivo lo que tenemos que hacer es mejorarlo. No podemos hablar de un futuro de Granada sin el turismo, sin la hostelería y sin el comercio. Tenemos que seguir pensando en ellos pero a la vez coger la oportunidad de estos fondos europeos para intentar centrarlos en ejes estratégicos para Granada como puede ser la industria del conocimiento, la agroalimentaria, el acelerador de partículas o la Inteligencia Artificial.

-Se habla de empresa pero no se puede dejar atrás el empleo. Otro problema histórico de esta provincia es la precariedad y la temporalidad laboral...

-Estamos en una situación complicada tanto para las empresas como para los trabajadores. Nos ha puesto a las organizaciones empresariales y a las sindicales en un reto sin precedentes. Lo importante ahora es el diálogo social, es el punto clave y fundamental para la posibilidad de llegar a acuerdos porque si no estaríamos en una situación peor. Tanto sindicatos como empresarios estamos de acuerdo en que queremos una Granada mejor, de futuro, con una economía fuerte que ponga en el centro a las personas y sacar lo mejor de nuestros sectores productivos. En esa batalla somos aliados estratégicos, por lo menos así lo sentimos.

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