Granada

Masaje a los pies del Peñón de Salobreña

  • La técnica shiatsu es la utilizada por Adriana Rodriguez en sus masajes. En su mes de vacaciones, esta enfermera traslada su lugar de trabajo a la orilla del mar

El verano se asocia a los conceptos de vacaciones, descanso y relax. Eso debió pensar Adriana Rodríguez Mañero para decidir instalar una sugerente jaima a los pies del Peñón de Salobreña instalación en la que oferta a los usuarios de la playa un masaje.

Esta enfermera ha aprovechado su mes de vacaciones para crear en el litoral salobreñero un ambiente íntimo y agradable de unos 30 metros cuadrados, en el que no faltan su camilla y sus geles de agradables olores. "Había puesto unos budas para darle un aspecto zen, pero el viento me los ha tirado y me los ha roto, por lo que les he retirado", bromea.

En cuanto a la afluencia de público, comenta que "el verano se está presentado un poco flojo, más bien como un otoño con mucho viento, pero ahora está empezando a remontar, está llegando el verano más tarde de lo habitual".

En la jaima se realizan masajes con la técnica shiatsu, es decir, tratamientos que, aplicando unas presiones con los dedos y las palmas de las manos sobre determinados puntos, corrigen irregularidades, mantienen y mejoran la salud, y contribuyen a aliviar ciertas enfermedades (molestias, dolores, estrés, trastornos nerviosos…), activando asimismo la capacidad de autocuración del cuerpo humano. También Adriana oferta masajes relajantes, deportivos, pilates, chi kung y aerobic.

Para todo ello Rodríguez asegura que solicitó todos las licencias oportunas: "he tenido que pedir permiso a Costas y no ha puesto ningún problema, yo no voy a invadir nada, no voy a colocar nada de manera estable, la instalación es desmontable, de quita y pon".

La clientela que demanda estos servicios suelen tener edades comprendidas entre los 30 y los 50 años, principalmente extranjeros. "Son personas que en invierno acuden a sus centros habituales a recibir estos masajes, pero que ahora por estar cerrados, o porque ellos se han desplazado y están de vacaciones vienen aquí". Son ingleses, alemanes y franceses y más mujeres que hombres. "Los varones nacionales no están concienciados de cuidar la salud". Aparte de turistas españoles o extranjeros, también acuden a ponerse en sus manos vecinos que viven todo el año en Salobreña y vienen expresamente a este lugar por esta época del año, ya que sólo está hasta finales de agosto.

Cree que el 'secreto' de la aceptación que tiene no sólo está en su tacto, sino en el precio (10 euros, unos 15 minutos de masaje) y en que tiene horario ininterrumpido, lo que facilita mucho las cosas en verano, cuando los turistas viven sin estar sometidos al reloj. "En agosto me incorporo a mi puesto laboral (de enfermera), por lo que tendré que amoldarlo en turnos de mañana o tarde".

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