Granada

Micropigmentación areolar para reconstruir la mama tras la cirugía oncológica

  • El Hospital San Cecilio pone en marcha esta técnica para toda Granada

  • Un total de 80 mujeres se beneficiarán al año de esta técnica que aumenta la autoestima

La técnica no es dolorosa y se recomienda seis meses después de la operación. La técnica no es dolorosa y se recomienda seis meses después de la operación.

La técnica no es dolorosa y se recomienda seis meses después de la operación. / G. H.

El Hospital Universitario San Cecilio, ubicado en el Parque Tecnológico de la Salud (PTS), pone en marcha, para toda la provincia de Granada, la Micropigmentación areolar en la reconstrucción de la mama tras la cirugía oncológica.

Este mes de diciembre ha comenzado a funcionar, en la tercera planta del centro hospitalario, la nueva sala de micropigmentación mamaria destinada a mujeres que se han sometido a intervención quirúrgica para extirpar el tumor maligno de una o ambas mamas, y que supone el peldaño final en la reconstrucción del pecho, contribuyendo a mejorar la autoestima y la calidad de vida de las mujeres afectadas.

Se estima que un total de 80 mujeres de toda la provincia de Granada podrán beneficiarse cada año de esta técnica que permite recuperar el aspecto de una areola y pezón sanos mediante el uso de pigmentos del tono de la piel, incorporando efectos 3D, así como técnicas de colorimetría y visagismo o diseño previo, que contribuyen también a disimular las cicatrices posteriores a la cirugía de reconstrucción mamaria y buscan adaptarse a cada caso para obtener el resultado más natural posible.

De este modo, el hospital ubicado en el PTS asume la coordinación la micropigmentación areolar como nueva prestación pública en la cartera de servicios sanitaria granadina, para lo que es necesaria la coordinación y valoración de numerosos profesionales de distintas especialidades (cirugía general, plástica y reparadora, oncología) así como del resto de hospitales granadinos donde se lleva a cabo la cirugía de reconstrucción mamaria tras el proceso oncológico de las pacientes. Concretamente, la valoración clínica sobre la pertinencia de la aplicación de esta técnica tiene en cuenta factores como el tipo de cirugía reconstructiva aplicada o el grado de recuperación de la zona intervenida.

El delegado de Salud Higinio Almagro ha visitado hoy la sala de micropigmentación areolar, acompañado de la directora gerente del hospital, Eva María Jiménez, la enfermera especialista en micropigmentación, Silvia Pinedo, la directora médica, Lola Quintero, la directora de enfermería, Faustina Rico, el jefe de cirugía general del hospital, Benito Mirón, y el responsable de cirugía de mama del centro, Pablo Torné, entre otros profesionales del hospital, así como representantes de diferentes asociaciones como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y Amama (Asociación de Mujeres Andaluzas Mastectomizadas).

El delegado de Salud, Higinio Almagro, ha visitado hoy la unidad. El delegado de Salud, Higinio Almagro, ha visitado hoy la unidad.

El delegado de Salud, Higinio Almagro, ha visitado hoy la unidad. / G. H.

Almagro ha señalado: “Poder ofrecer a las mujeres que lo deseen esta opción de tratamiento que implica completar la reconstrucción integral de la mama afectada, en aquellos casos en los que se haya perdido la areola y el pezón, es sin duda una mejora notable, un paso más, en el abordaje clínico de este tumor, el más frecuente en la mujer y la primera causa de muerte por cáncer en el sexo femenino”.

La micropigmentación se basa en dibujar y delinear la mama a nivel epidérmico con pigmentos que no migran, es decir, que no cambian de ubicación, y cuya coloración marrón y rojiza se asemeja a la natural de la areola y el pezón. Es similar a un tatuaje, pero se diferencia en el tipo de pigmentación que se utiliza, la localización y la duración de la misma. Se utilizan pigmentos inorgánicos e hipoalergénicos que no provocan intolerancias. No obstante, antes de realizar la técnica, se realiza una prueba de alergia a la paciente para una completa seguridad.

Se trata de un procedimiento no doloroso, que se realiza bajo anestesia local tópica y la duración varía según el diseño, oscilando entre dos y tres horas. El resultado permite que la mujer mastectomizada recupere la confianza en su cuerpo y se sienta más a gusto con su imagen. Se trata de un procedimiento clínico no agresivo, sobre una piel muy especial, que requiere cierto seguimiento.

Silvia Pinedo, la enfermera experta en realizar esta técnica, destaca: “La Micropigmentación se utiliza para corregir, reparar y reconstruir areolas desaparecidas o con despigmentaciones e irregularidades. Así, a menudo se diseña y crea de cero la denominada placa areola-pezón, aplicando efecto tres dimensiones, también se puede redefinir el el contorno areolar, camuflar las cicatrices, mejorar simetría, etc. Los resultados obtenidos tras la micropigmentación son, ante todo, la recuperación de la naturalidad, creando un efecto óptico que permite recuperar la sensación visual de un seno sano, lo que ayuda a paliar los traumas derivados de la patología y lleva asociado un aumento de la autoestima y por tanto de la calidad de vida de la mujer”.

Antes y después tras una intervención de micropigmentación. Antes y después tras una intervención de micropigmentación.

Antes y después tras una intervención de micropigmentación. / G. H.

Cabe señalar que la micropigmentación no es un tatuaje, aunque guarda muchas similitudes en cuanto a la forma de aplicación. Ambas técnicas presentan dos diferencias sustanciales: La micropigmentación utiliza pigmentos, es decir, sustancias colorantes puras, garantizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, mientras que el tatuaje utiliza tintas, lo que permite una trazabilidad del resultado y de las posibles reacciones en pieles debilitadas (sometidas a cirugía, radio y quimioterapia).

Por otro lado, la segunda diferencia radica en la profundidad en la que se deposita el pigmento, siendo más superficial en el caso de la micropigmentación, lo que facilita la permanencia del diseño y del color con el paso del tiempo, mientras que en el tatuaje se depositan las tintas a nivel de hipodermis, con lo que el dibujo original tiende a difuminarse y a cambiar de color (tendencia al azul y al gris).

Esta técnica se lleva a cabo al menos a los 6 meses desde la última cirugía realizada en la mama. Son necesarias dos sesiones, que además servirán para realizar un seguimiento adecuado por parte de enfermería, y detectar posibles infecciones o reacciones adversas. Los resultados a nivel psicológico son realmente satisfactorios desde la primera sesión, tanto desde el punto de vista de la autoestima y como del reconocimiento de la imagen corporal. Cada 18 meses está indicado un repaso de la zona micropigmentada.

El Sistema Sanitario Público de Andalucía está incorporando progresivamente esta técnica, que facilita a la mujer la recuperación de su imagen corporal. Así, además de en la provincia de Granada, ya se realiza también en el Hospital de Valme de Sevilla, el Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Complejo Hospitalario de Jaén, el Hospital Regional de Málaga y en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz.

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