movilidad urbana Plan Sostenible de Granada

El plan de Movilidad fija la solución definitiva del tráfico para el 2021

  • Pone en marcha un estudio, que estará concluido en septiembre del año que viene, para reorganizar las redes de comunicación del futuro · El problema son los atascos en los accesos desde la Circunvalación

Comentarios 6

La concejal de Movilidad y Protección Ciudadana, Telesfora Ruiz, dice que le atrae la distribución de los espacios públicos de Estrasburgo o Estocolmo. Serían un buen modelo para aplicar en Granada, aunque precisa que el caso último es único. "Me gustan las ciudades con calidad para los ciudadanos", añade.

Es una idea de lo que pretende el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Granada, que busca que sea el instrumento que planifique la movilidad de la ciudad del futuro. Ruiz precisó ayer que probablemente en 10 años se vean grandes resultados.

Hasta que llegue ese momento, la ciudad se enfrenta primero al gran problema de solventar la carga circulatoria metropolitana. Casi el 70% de la presión motorizada de la capital viene del exterior. Recibe diariamente 328. 897 viajes de vehículos de las zonas norte, de la Vega y de la Sierra y salen 59.955 (ver gráfico por áreas). A grandes rasgos significa que por cada movimiento que parte de Granada, entran tres.

La razón es que la capital sigue concentrando la mayor parte de los trabajos de los granadinos, que cada vez más optan por residir fuera. Todo ello se traduce durante las horas punta en atascos de vehículos (el 90% privados) en casi todos los accesos de la circunvalación. De ahí que Ruiz considere imprescindible que este plan no se puede ceñir exclusivamente a la capital. "Hay que hacerlo con una visión más amplia, metropolitana". Y eso implica, entre otros, a ayuntamientos y a la Diputación de Granada.

Este plan arrancó ayer y la idea es que el documento esté listo en septiembre del año que viene. De aquí a esa fecha hay un calendario programado que incluye, entre otros aspectos, un diseño del proyecto, un prediagnóstico, un diagnóstico, entrevistas con los agentes locales, el trabajo de una mesa por la movilidad, sondeos de opinión y un pacto por la movilidad. El Ayuntamiento contará con la participación de otras áreas municipales como Urbanismo, Medio Ambiente o Bienestar Social, otras administraciones como la Diputación, Junta de Andalucía y la Universidad, empresarios, asociaciones vecinales y la opinión pública.

Tras estos doce meses, quedará dibujado el mapa con las estrategias, las actuaciones, el calendario y las inversiones que se deben llevar a cabo, algunas serán a corto plazo y otras a largo.

La concejal de Movilidad esbozó ayer las líneas que pretende este sistema para equilibrar los flujos circulatorios de los diferentes medios, incluido el futuro metropolitano. Introdujo los conceptos de la intermodalidad y de la sostenibilidad. El primero para recordar que en las ciudades del futuro el usuario se valdrá de diferentes transportes para moverse. "Es un modelo que intenta que el coche privado penetre lo mínimo dentro de la ciudad". Lo de la sostenibilidad lo dijo apelando a los criterios de eficacia económica, social y medioambiental.

Habló de la integración del Área Metropolitana y de la voluntad de que no haya barreras entre el centro y los barrios. "Para ello hay que buscar las relaciones más equilibradas entre las diferentes redes de transporte, como autobuses, peatones, motos, coches, bicicletas y el metropolitano.

Vio la necesidad de crear aparcamientos de borde en el extrarradio de la capital para evitar que los vehículos lleguen hasta el centro, que haya menos autobuses con más capacidad y que sean híbridos, peatonalizar determinadas áreas como el barrio de Doctores y Pajaritos y tender hacia las denominadas áreas 30 en los barrios para que no se pueda circular a más velocidad de 30 kilómetros por hora. "La clave es enlazar y facilitar el tránsito. A lo mejor se trata de un sistema más radial y menos transversal".

Recordó que la Ley de Economía Sostenible, publicada el pasado marzo, condiciona las subvenciones del Gobierno Central a que los ayuntamientos superiores a los 50.000 habitantes dispongan de un plan de movilidad. "Es un imperativo legal, pero también la ciudad plantea unos nuevos escenarios de futuro. Vamos a pensar con optimismo y de inmediato, como es el metropolitano, que va a arrastrar una reorganización del transporte público. Tiene que ser complementario. No puede solaparse. Va a marcar la nueva jerarquización".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios