Covid-19

Mutaciones del coronavirus podrían estar detrás de la virulencia de olas como la de Granada

  • La falta de correspondencia entre los datos de contagios y las restricciones en algunas ocasiones originan el debate

  • Ayer se detectaron los dos primeros casos de la cepa británica en Granada, la cual se estima que circula por Europa desde hace meses

El ciudades como Londres, pese a las restricciones, los casos seguían subiendo

El ciudades como Londres, pese a las restricciones, los casos seguían subiendo / Jesús Jiménez (Photographerssports)

Apenas un día después de que las primeras vacunaciones contra el coronavirus empezasen en Granada, convirtiéndose en la mejor noticia en meses, llega una, de entrada, regular: la Consejería de Salud anunció la detección de dos casos de la variante británica del Covid-19 en la provincia, que se unen a otros tres en Málaga y a cuatro que están en estudio, también en la provincia vecina. Asimismo, Salud avisó de que las dos personas con esta variante del virus, una de tantas que se han detectado durante toda la pandemia en el mundo, presentan una evolución clínica favorable. Todos los casos pertenecen a personas que se desplazaron desde Reino Unido hasta Andalucía.

La presencia de esta variante del virus en Granada y en todo el país hay que tomarla con perspectiva y sosiego. Las mutaciones son algo habitual en los virus, como por ejemplo, el de la gripe, que cada año presenta una variación que obliga a iniciar una campaña de vacunación, sobre todo a personas de riesgo. De momento hay pocas certezas del impacto que puede tener esta cepa, pero sí se tienen ya una serie de tendencias comunes.

Primero, se trata de una variante que se estima que lleva meses circulando entre países desde que se hicieron las primeras secuenciaciones en octubre en Reino Unido. Segundo, es más contagiosa pero no está implicando una mayor mortalidad ni agravamiento de la enfermedad provocada por el coronavirus: en Reino Unido han crecido los casos y el número de muertes asociadas a ellos no ha implicado un porcentaje mayor de mortalidad con respecto a la cepa china.

Estos casos han aflorado tras el análisis de muestras de coronavirus realizadas en las últimas fechas por el servicio de Microbiología del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada, el cual tiene capacidad para la secuenciación del genoma del virus. Esta es la única forma de conseguir detectar esta nueva variante del Covid-19, puesto que las PCR no identifican, a día de hoy, qué variable portan los contagiados. Eso sólo sería posible si se desarrollaran reactivos específicos para conseguir detectar el rastro genético de la nueva cepa. De ahí a que muchas teorías apunten a que muchos de los casos producidos durante la segunda ola tengan esta misma mutación o provengan incluso de una nueva. De lo primero ya se ha demostrado su relación tanto en Reino Unido como en Dinamarca.

"Es muy habitual en los virus que vayan mutando y que las cepas den lugar a más o menos virulentos o que se transmitan más o menos", explica a Granada Hoy el profesor asociado de la UGR en Genyo (centro auspiciado por Pfizer, el laboratorio que ha desarrollado la vacuna contra el Covid), y fundador de Destina Genómica, Juan Díaz Mochón. El laboratorio en el que trabaja lleva meses trabajando en un proyecto común de secuenciación del genoma del coronavirus para, precisamente, estudiar su composición y sus variaciones. "Que yo sepa, hay una de Sudáfrica que tiene partes de la británica mas otras partes distintas. Por lo menos hay 15 o 20 variantes o cepas, seguro", añade.

Díaz Mochón explica que esta cepa "es una variante que tiene una mutación, un cambio de aminoácido de esta proteína, y una delección, una pérdida de dos bases que hace que se pierdan aminoácidos sin sustitución por una proteína, entonces empieza a haber cambios estructurales de la proteína, que es lo que puede ser más preocupante".

Estos cambios en todos los virus pueden implicar tres factores de riesgo, y por lo que hay que seguir con atención esta variación del coronavirus. De un lado, mayor contagiosidad, de otro que la mutación escape a la respuesta inmunológica de las vacunas, y por último una mayor letalidad. En este caso, según explica Díaz Mochón, al haberse empezado a detectar en contagios a partir de octubre, "hay datos para poder haber certificado una mayor transmisibilidad porque empieza a imponerse entre todas las cepas que hay". Además, estos empiezan a indicar que "no hay una mayor virulencia".

Entre los datos que cita Díaz Mochón se encuentra el caso de Dinamarca, que cuenta con casos de esta cepa "desde hace bastante tiempo y parece que no hay un exceso de transmisibilidad", y otro de Londres, que con medidas de restricción muy severas "y seguían subiendo los casos". "En Reino Unido hay un consorcio liderado por el HNS que hace una secuenciación en tiempo real. Van detectando las variaciones y cuando una de ellas empieza a ser la más prevalente hacen un estudio. Ahora vieron que había pasado en octubre en 28% del total de las cepas que se detectaban y en noviembre era del 60%, de ahí dedujeron que se transmitía más porque en un mes se impuso a las demás cepas".

Esto conlleva más preguntas, como qué cepa del coronavirus provocó la segunda ola de Granada. Y los expertos empiezan a pensar que estas se deben no solo a la libertad de movimientos y contacto humano, si no a la evolución de las mutaciones del coronavirus. Díaz Mochón ha observado que en ocasiones "los números no encajan" con las restricciones de las autoridades. "Hasta que no se estudie toda la secuenciación no lo sabes. Seguramente sea una cepa que no sabíamos u otra distinta, pero me da que las olas y los distintos picos pueden deberse a diferentes variantes o cepas que sean más transmisivas", reflexiona.

También este diario trató de ponerse en contacto con responsables del servicio de Microbiología del Hospital San Cecilio, donde se ha secuenciado el genoma del virus en estos infectados por la cepa británica, pero la Junta denegó facilitar cualquier declaración.

El coronavirus ya había mutado 6 veces de forma importante en el mes de abril, cuando en Granada todavía comenzábamos el confinamiento. Y es habitual que esto suceda. De la nueva cepa que hay la provincia solo parece saberse con bastante certeza es que se transmite más, pero no agrava los síntomas. Por eso, keep calm and carry on.

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