Próxima estación: Granada

El PGOU de la capital propone trasladar la estación de tren de Andaluces, lo que ha generado debate entre ciudadanos y políticos

La opción de Mendez Núñez es solo una alternativa, no se debe descartar ni hacerla definitiva

Las claves para hacer viable legal y económicamente la nueva estación del AVE en la Vega de Granada

Imagen de archivo de la estación de trenes de Granada.
Imagen de archivo de la estación de trenes de Granada. / G. H.
Cecilio Sánchez
- Ambientólogo y coportavoz de Vamos Granada

03 de mayo 2022 - 06:05

Últimamente en Granada andamos a vueltas con la propuesta del equipo redactor del PGOU sobre el traslado de la estación de tren. Lo primero que hay que decir es que un Plan de Ordenación Urbana está precisamente para esto, para ordenar. Y si es mediante un proceso de estudio de alternativas no hay nada que objetar en principio.

Venimos de un periodo de desarrollismo donde el planeamiento tenía un solo objetivo: liberar suelo para construir casas y pisos sin orden ni concierto pensando en el beneficio de las arcas municipales a corto plazo. Así se planificó y creció gran parte del área metropolitana con unos resultados desastrosos como una movilidad imposible, vehículo privado en exclusiva o depredación del territorio entre otros.

La estación de tren de Granada o, mejor dicho, cómo integramos la infraestructura ferroviaria en la ciudad es clave para el futuro de la zona por lo que supone para el transporte de pasajeros y mercancías. La ubicación de la actual estación tiene algunos problemas irresolubles, al menos sin una inversión que sabemos que no se va a producir. También tendríamos que plantearnos si, en el supuesto que tuviésemos esa capacidad económica, no deberíamos invertirla en otras cuestiones.

Lo que ha hecho el equipo redactor es proponer una alternativa, que no se puede descartar a la ligera ni tampoco considerar la solución definitiva sin conocer más detalles. La manera de hacer llegar las vías al núcleo urbano y el planteamiento del intercambiador logístico en la zona de Mercagranada me parece interesante y defendible.

Granada es urbanísticamente alargada de norte a sur. Por tanto, llevar la estación al borde oeste en los terrenos de Méndez Núñez no la aleja excesivamente del centro y es viable conectarla con el metro, a la par que establecer un intercambiador global para autobús y bicicletas junto con espacio público junto a la Vega que permita mayor integración y conectividad. Pero arrancar un nuevo "bocado" a la Vega de Granada, un terreno fundamental para la cultura, el paisaje y la ecología de Granada, podría ser contraproducente. Para esto, se contraargumenta que no todos los terrenos de la Vega son iguales, aunque puedan estar igualmente protegidos. Esto es parcialmente cierto, ya que si no están produciendo y sirviendo para su uso planificado es porque no hemos querido, no porque no se pueda. Además, estamos acostumbrados a que lo que se presenta como una inversión de mejora de equipamiento público se convierta en un terreno para la especulación, el pelotazo y empezar a incluir construcciones y usos que nada tienen que ver con esto, y mucho menos en un terreno tan sensible.

Este traslado también se presenta como la posibilidad de convertir Andaluces en un parque-corredor que mejore la conectividad de los distritos de la zona y cerrar la cicatriz que suponen las vías. Volvemos al argumento de antes, ¿se va a utilizar para implementar otros usos especulativos que nada tienen que ver con lo público? Hay razones de sobra para sospechar que pueda abrir la puerta al pelotazo de nuevo cuño: centros comerciales, espacios privados y mucho mucho hormigón. Plataformas ciudadanas de defensa del tren en Granada apuestan por mantener Andaluces con una plataforma elevada y así mantener la estación en el corazón de la ciudad. ¿Se ha valorado esta posibilidad?

Este es el tipo de debates que debemos fomentar. En la evaluación ambiental se incorpora el análisis de alternativas, y no debe hacerse condicionado por un resultado con interés partidista coyuntural. Para esto sirven o deberían servir los estudios de impacto ambiental, para convertir en números las afecciones y las ventajas; y detectar cómo podemos corregir o limitar los aspectos más negativos y potenciar los positivos. Afortunadamente, en Granada tenemos colectivos y personas expertas de sobra que deben aportar sus conocimientos para lograr la mejor solución posible. Méndez Núñez, Andaluces u otra que se presente de manera realista.

La segunda parte de la película es que a una estación de tren tienen que llegar y salir trenes, algo que no sucede mucho en Granada, pero eso es materia para otro debate.

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