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Suspensión de las clases en la UGR: Nueve maneras de ser universitario

  • El sistema universitario andaluz finalizará el semestre con clases online l La medida, consensuada, sin embargo tiene matices en función de la institución que la aplique

Sede del Rectorado de la Universidad de Granada. Sede del Rectorado de la Universidad de Granada.

Sede del Rectorado de la Universidad de Granada. / Antonio L. Juárez / Photographerssports

La decisión afecta a más de 240.000 estudiantes y 30.000 profesores, investigadores y miembros de administración y servicios del sistema universitario público andaluz, del que forman parte nueve universidades presenciales y la Internacional de Andalucía (Unia). No se volverá a las aulas hasta que finalice el semestre. La medida, acordada por los rectores, es consecuencia de la prórroga de las medidas restrictivas impuestas desde la Junta. Aunque éstas tengan validez hasta el 10 de diciembre, las universidades ya han decidido alargar el escenario de clases virtuales hasta que finalice el semestre. La rectora de la UGR, Pilar Aranda, destacó tras la decisión de la Junta de llevar la docencia a un escenario virtual que el resto de universidades andaluzas se habían basado en la resolución ya elaborada para Granada. En todas ellas figura el mismo armazón de normas, pero con sus matices. No hay clases presenciales y se mantienen las prácticas y las evaluaciones, la actividad investigadora y actos académicos como la lectura de tesis, pero, en función de dónde se esté matriculado, se podrá hacer uso de servicios como las salas de estudio, de las cafeterías de los centros o se pueden realizar procesos de selección de personal.

La primera universidad que tuvo que cambiar de planes y ajustar su docencia a un escenario virtual fue la de Granada. Desde el 15 de octubre únicamente se mantiene la presencialidad en actos académicos, prácticas e investigación. Bibliotecas y salas de estudio, así como comedores, están cerrados, con contadas excepciones, como los menús para llevar a los estudiantes beneficiarios de beca o el servicio de préstamo con cita previa . Este escenario se mantendrá, al menos, hasta febrero, cuando finalicen los exámenes de evaluación del primer semestre y –donde tengan calendario cerrado– la convocatoria extraordinaria. Estas pruebas sí serán, si la situación epidemiológica lo permite, presenciales. También regresarán en enero a las aulas los 6.000 (dato de la memoria del pasado curso) estudiantes de máster y un millar más matriculados en los títulos propios. Las medidas que rigen en Granada se aplican con sensibles diferencias, aunque también hay que destacar que en la provincia (salvo el distrito Sur) están en vigor restricciones más severas que en el resto de la comunidad autónoma.

En Córdoba, la UCO ha determinado que la docencia presencial quede suspendida en este primer cuatrimestre. Lo destacable es que las clases finalizan el 22 de diciembre, justo cuando comienza el periodo de vacaciones navideñas. Una particularidad más que se señala en la normativa aprobada en la institución cordobesa es que las clases online en las que la asistencia sea obligatoria se controlan mediante cámaras. El estudiante debe tener este dispositivo encendido cinco minutos al inicio de la lección y cinco minutos al final “siempre que el profesorado lo considere necesario”. Las bibliotecas están abiertas respetando el aforo y las medidas de higiene vigentes”, al igual que las cafeterías, que deben cerrar a las 18:00 horas.

En Sevilla, la Hispalense abre las salas de estudio y bibliotecas a partir del 26 de noviembre. Estos servicios vuelven a la presencialidad con limitaciones de aforo y la necesidad de solicitar cita previa. En la Pablo de Olavide, al no estar suspendido el comercio ni la hostelería en Sevilla, se mantienen los servicios de comedor, cafetería y reprografía.

En Jaén, la resolución que configura cómo se aplican las restricciones a su comunidad universitaria, determina que las clases se suspenden hasta el 13 de enero. En Cádiz, la UCA ha determinado la reanudación del acceso a las bibliotecas universitarias, aunque mantiene cerradas las salas de estudio. En la Universidad de Almería se han abierto las instalaciones deportivas, como la piscina y la sala fitness, mientras que en Málaga, la UMA ha decidido mantener la actividad del Contenedor Cultural, siempre que ésta se desarrolle al aire libre.

En Huelva se mantienen las restricciones ya determinadas a primeros de mes, cuando la Junta decidió suspender la docencia universitaria presencial. Aquí los docentes “preferentemente” imparten clase de forma remota desde las instalaciones de la UHU. La institución onubense mantiene asimismo los procesos selectivos de personal, que en el caso de Granada están condicionadas a la evolución de la situación sanitaria.

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