Vendidos cuatro millones más de cigarrillos en Granada durante el pasado año

Aunque en los años previos a la Ley Antitabaco hubo un descenso en las ventas, en 2007 la compra creció levemente respecto al anterior periodo

Los estancos vuelven a recuperar el volumen de negocio tras la ralentización del sector.
Los estancos vuelven a recuperar el volumen de negocio tras la ralentización del sector.
Noelia M. Estebané / Granada

02 de marzo 2008 - 01:00

Ni la prohibición de fumar en los lugares públicos o el trabajo, ni la conversión de muchos locales hosteleros en espacios sin humo, ni las campañas y programas institucionales antitabaco han conseguido afectar al consumo de nicotina en Granada.

Es cierto que el anuncio de la promulgación de la Ley Antitabaco generó cierta preocupación entre los fumadores. "La gente intentó reducir el consumo con antelación para poder afrontar las restricciones de la normativa, pero tras más de año y medio de vigencia, se han adaptado a la ley", explica Noemí Fernández, psicóloga del centro Isep Clinic, dedicado a la deshabituación al tabaco, entre otros servicios.

De hecho, en 2004 las ventas de cajetillas de tabaco bajaron un 0,7 por ciento, es decir, en más de 13,2 millones de cigarros; durante 2005 la reducción alcanzó el 1,6 por ciento, vendiéndose 29,7 millones de pitillos menos que en el año anterior, según los datos aportados por el Ministerio de Economía y Hacienda. "Cuando salió la ley disminuyeron notablemente las ventas, sobre todo porque los bares y quioscos dejaron radicalmente de comprar", según explica María José, dependienta de la expendeduría de tabacos y timbres número 83 de Granada.

Sin embargo, ya en 2006 -cuando entró en vigor la Ley Antitabaco- el mercado comenzó a recuperarse y, aunque el consumo continuó cayendo, sólo lo hizo en 15,5 millones de cigarrillos (un 0,8 por ciento menos). Ya en 2007, las ventas de cajetillas volvieron a ofrecer un saldo positivo, presentando un incremento del 0,22 por ciento, que se traduce en 3,9 pitillos más que en el anterior periodo.

"A fecha de hoy estamos vendiendo más o menos igual y hemos vuelto a abrir durante todo el día ininterrumpidamente después de que la bajada del consumo nos obligara a cerrar a mediodía y los sábados por la tarde", comentó la estanquera. Sólo en el mes de enero de 2008, los fumadores granadinos compraron 7,6 millones de cajetillas.

Consecuentemente, la evolución que ha experimentado el consumo de tabaco se traslada a las cantidades económicas percibidas por este producto, con la peculiaridad de que los ingresos han aumentado cada año, destacando el salto del 1,3 por ciento de 2006 (con 200 millones de euros de ingresos) al 11,3 por ciento de 2007 (que alcanzó los 223 millones de euros en cigarros vendidos).

La aparición de las marcas baratas tampoco ha desestabilizado el mercado. "Las marcas baratas fueron un boom que surgió junto a la ley pero, tras una guerra entre empresas, las diferencias entre unas y otras se han atenuado", asegura María José. De hecho, Malboro, Fortuna y Chesterfield siguen siendo las marcas más vendidas a nivel nacional.

Además, pese a la presión social para fomentar a las personas a que dejaran de fumar, las clínicas de desintoxicación no han notado un aumento de la demanda de terapias antitabaco. "En casi una década sólo han acudido dos o tres personas para dejar de fumar", apostilló Antonio Luis Maldonado, director de las clínica Alborán, quien apuesta más por una política educativa y preventiva, en lugar de leyes represivas para acabar con la adicción.

Mientras, España arroja datos positivos sobre la disminución del tabaquismo, pues el consumo -que empezó a caer en 2005- sigue aminorándose actualmente (un 1,1 por ciento), si bien es cierto que la reducción es inferior a la experimentada en 2006 (cuando cayó un 2,8 por ciento).

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