Granada

El alcalde de Otura omite que la baja del secretario es por una grave enfermedad

  • Ironiza sobre las ausencias del funcionario, que pidió el alta voluntaria para reincorporarse pero que debe ausentarse por revisiones y terapias · El Ayuntamiento optó por no pedirle a la Diputación un sustituto

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El comunicado oficial del alcalde, Ignacio Fernández-Sanz, continúa en la página web del Ayuntamiento de Otura, si bien ya no está en la página principal. En el mismo dice cosas como ésta: "El secretario [municipal, Gregorio Marañón] continúa ausentándose diariamente de su puesto de trabajo. Lo hace alrededor de las 11,30 horas, incumpliendo su horario laboral, bloqueando el funcionamiento del Ayuntamiento y haciendo peligrar los intereses de la localidad. Su actitud está poniendo en riesgo ayudas y subvenciones. Su inoperancia está afectando a todos los ámbitos del municipio; pero él se limita a poner excusas y a decir que no le da tiempo a hacer su trabajo".

En otro párrafo, Fernández-Sanz es aún más duro, si cabe. "Igualmente grave es que con su actitud, sus reiteradas ausencias y sus informes negativos está impidiendo que pongamos en marcha nuevos proyectos. Mucho nos tememos que va a seguir denunciando lo que hagamos, tal y como ha hecho con todo lo realizado anteriormente, mientras disfrutaba de una breve baja de más de 500 días", expone.

Según confirmaron ayer fuentes municipales, las reiteradas bajas del secretario no se deben a ninguna enfermedad imaginaria, ni tampoco a un mal leve y pasajero pero recurrente, como podría ser un resfriado. Ni siquiera a algún transtorno psicológico, como la ansiedad o la depresión. Si Gregorio Marañón ha faltado a su puesto de trabajo es porque hace algunos años le descubrieron un mal muy grave, en muchos casos mortal.

El funcionario, de unos 50 años, se recupera afortunadamente de su enfermedad, pero con frecuencia debe dejar su puesto de trabajo para pasar revisiones médicas y someterse a terapia oncológica.

Las mismas fuentes municipales destacaron dos aspectos más: en el Ayuntamiento se conoce desde hace tiempo el problema del funcionario. Lo contrario sería toda una sorpresa. Por poner un símil: en una empresa de miles de empleados sería difícil ocultar la causa de una prolongada baja de un directivo, que es lo que vendría a ser el secretario municipal en un Consistorio.

El otro detalle es que Gregorio Marañón pudo haber estado más tiempo aún de baja porque sus médicos así se lo aconsejaban. Pero prefirió pedirse el alta voluntaria para regresar al Ayuntamiento. Ahora bien, especifican que lo hace cuando puede, cuando le dejan. Y eso no siempre coincide con el horario habitual de las oficinas. Por eso bastantes días ha acudido por la tarde y no por la mañana.

El presidente del Colegio de Secretarios Municipales e Interventores de Granada, José Ignacio Martínez, no quiso ayer ponerle adjetivos calificativos al escrito del alcalde, pero sí entró a valorar el contenido de ese comunicado en tres de sus extremos.

Así, a su acusación de que estaba facilitando a los partidos de la oposición "expedientes y datos de carácter privado de personas y empresas vinculadas al municipio", Martínez replicó diciendo que la oposición "tiene derecho a recibir la información municipal" -algo que el PSOE asegura que se le niega de forma sistemática- y que esos datos, de hecho, no los debería facilitar el secretario, sino "el propio alcalde".

En cuanto a las ausencias del funcionario, sin ahondar en su naturaleza, dijo que estaban "absolutamente justificadas por su enfermedad" y que por tanto no había nada que reprocharle.

En relación con lo anterior, el presidente del colegio admite que la ausencia de un secretario municipal puede alterar el funcionamiento de un ayuntamiento, pero recuerda que hay soluciones. "Por un lado, el alcalde podía nombrar a un funcionario que entienda que está cualificado para que ejerza esa función, y por otro podría acudir al Servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación, que le habrían proporcionado un secretario provisional".

Respecto a los informes negativos a los que alude el alcalde, José Ignacio Martínez recordó que esa circunstancia no paraliza un expediente. "Puede seguir adelante si el alcalde está convencido de que es legal. Puede solicitar otros informes, internos o externos, o bien resolver por su cuenta, con el informe del secretario en contra".

El colectivo no se plantea emprender acciones judiciales contra el alcalde, pero su presidente sí adelantó que en la próxima reunión del Consejo Andaluz se debatirá este asunto "y allí podríamos acordar alguna medida, siempre que el secretario esté de acuerdo", concluyó.

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