Alejandro, el pequeño Indiana Jones granadino que descubrió una moneda de oro romana cerca del Coliseo
El chico de solo 10 años vio brillar algo entre el barro y se puso a escarbar para saciar su curiosidad
La familia informó del hallazgo y fue recompensada por su generosidad con regalos, un tour privado y entrada gratuita de por vida
La Granada Romana: viaje a las entrañas de la ciudad de Ilurco
La curiosidad de Alejandro, un granadino de diez años, ha convertido un viaje familiar por Roma en un nuevo tesoro para el Coliseo, monumento que ha sumado a sus fondos una moneda con 18 siglos de historia que el pequeño localizó semienterrada y protegida por miles de años de lodo. Cerca de seis millones de personas recorren cada año el Coliseo de Roma, ese espacio monumental que fue escenario de luchas de gladiadores y festines de emperadores en el que ha triunfado Alejandro.
Alejandro es un andaluz de diez años, estudiante de violín, hincha del Granada, algo pillín y con cero ínfulas de arqueólogo que el pasado verano firmó un rengloncito más de la historia del Coliseo. El chaval formaba parte de uno de esos grupos de turistas que recorre con prisas los milenios de historia de este gran anfiteatro un día de verano. Pero él se paró a mirar donde nadie más miraba.
"Alejandro es muy curioso y mientras estábamos con el guía por el Palatino, lo vi rascando algo en la tierra y solo pensé que se estaría ensuciando las manos", ha explicado a Efe su madre, Vanesa Huertas. Y lo estaba haciendo, porque Alejandro vio brillar algo y escarbó en un rinconcito de los jardines del Monte Palatino, una zona de tierra blanda porque había llovido unos días antes de la visita. Y lo tuvo claro: "He encontrado un tesoro", le dijo a su madre.
El tesoro, una moneda oculta durante casi dos milenios, se ha convertido en uno de los últimos hallazgos de un Coliseo en el que no cesan las excavaciones arqueológicas pero en el que ha triunfado la curiosidad de un niño. "Me dio la moneda y tuve muy claro que no era un souvenir. Se lo dijimos a Raúl, nuestro guía, que le hizo una foto y se la mandó a un arqueólogo. Antes de llegar a la salida nos estaba esperando la Policía italiana y el director del Museo Arqueológico", ha recordado Vanesa.
El hallazgo de Alejandro es una moneda de bronce, un Aureliano producido en Siscia entre los años 270 y 275 d.C., con la inscripción del emperador Augusto y de un busto radiado que, en el reverso, lleva una imagen del emperador estrechando a una figura femenina. Y claro, el hallazgo cambió los planes familiares de turistear por Roma porque el equipo del Museo Arqueológico de la capital italiana recibió a la familia, charló con el niño, aplaudió su suerte y le regaló un tour privado por espacios normalmente cerrados a la visita pública.
"Destacaron mucho que no nos guardáramos la moneda y avisáramos de que la había encontrado, su educación y el gesto de no esconderla. Pero es como si vas por la Alhambra y te encuentras algo, no te lo quedas. Al César lo que es del César", ha recordado la madre de Alejandro.
Como recompensa, el personal del Coliseo premió el gesto de Alejandro con libros de historia, algunos regalos, panorámicas imposibles para cualquier otro turista y el título de primer embajador del proyecto #NonceTutelasenzaTe! -no puedo hacerlo sin ti-. Aunque Alejandro iba a su viaje familiar ilusionado y había visto películas del Coliseo a modo de deberes, el niño es más de Doraemon que de Tadeo Jones y nadie esperó una excursión tan histórica.
"Desde el Coliseo le han dicho que tiene entrada gratis de por vida y los medios han alucinado con la historia", ha recordado la madre de Alejandro, preocupado en recalcar que es de su Granada aunque en las fotos de aquel día llevase una camiseta de la Lazio. Después de este hallazgo, la familia siguió el viaje hacia Pompeya con la certeza de que la curiosidad puede ser el mayor de los tesoros.
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por la Escuela Superior de Arte y Diseño de Andalucía
Contenido ofrecido por Gráficas Aeroprint