"El anteproyecto perjudica nuestra profesión, la ningunea": los médicos granadinos secundan la huelga nacional contra el Estatuto Marco
Los facultativos están llamados a una manifestación este sábado en Madrid, que proseguirá con parones durante los próximos meses
Huelga de médicos, una vez más
Los médicos buscan mejorar su propia salud y, de paso, la de todo el sector, que se ha unido para convocar una nueva marea de batas blancas el próximo 14 de febrero en Madrid contra el anteproyecto del Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad, una protesta, que tendrá continuación hasta la entrada de verano y que, por primera vez, cuenta con el apoyo de médicos de todo el Sistema Nacional de Salud, como destaca Rafael Franco, presidente del Sindicato de Médicos de Granada (Simeg).
"Pedimos un ámbito propio de negociación porque creemos que el médico tiene un papel fundamental, esencial, en la sanidad y también sus propios problemas y no se nos puede diluir en una mesa de negociación donde somos minoría", explica Franco, que cifra la presencia de su colectivo en un 15 o 16% dentro de la sanidad, que se traduce en cerca de 4.000 facultativos en la provincia.
"Esa minoría cuantitativa nos hace perder relevancia a la hora de cualquier mesa de negociación. Somos un colectivo con unos problemas muy específicos, con una responsabilidad muy específica y creemos que todo ese debate y todas las negociaciones deben tener un ámbito propio", prosigue.
Recientemente, el Ministerio que preside Mónica García ha presentado su última propuesta de Anteproyecto de Ley para el Estatuto Marco, de ahí que el presidente del Simeg afirme que "ahora la pelota está en el tejado del Parlamento" y que muchos profesionales decidan pasar San Valentín en una protesta que partirá desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad.
El objetivo ahora, prosigue Franco, es convencer a los grupos parlamentarios de que el anteproyecto "perjudica nuestra profesión, que no la tiene en cuenta, que la ningunea", de ahí que sus reivindicaciones ahora vayan enfocadas a los grupos políticos, con los que se han agendado también varios para ganar adeptos, aunque de momento el único que ha mostrado "claramente y de forma inequívoca" el apoyo al sector ha sido Vox, que ha presentado una proposición no de ley en el Parlamento instando a que los grupos se pronuncien sobre la pertinencia de que haya un Estatuto propio.
Franco, que insiste en que sus reivindicaciones van más allá de siglas o colores políticos, confía en que poco a poco los distintos grupos vayan sumándose a una causa que, más allá del ámbito propio de negociación, piden replantear aspectos como la obligatoriedad de las guardias, que no cuentan para la jubilación como en otras profesiones como policías o bomberos, o la reducción de la jornada laboral "mucho mayor de la que se plantea en cualquier otro colectivo" y que actualmente está en 48 horas.
Un mes, una huelga
El de este 14 de febrero será un momento para medir el apoyo político y la fuerza de un colectivo que ha diseñado una hoja de ruta que se prolongará durante los próximos meses, con huelgas mensuales hasta junio.
La primera de esas huelgas será el 16 de febrero y se mantendrá hasta el día 20. En medio, el Simeg ha convocado a los médicos a una concentración el día 18 a las puertas de la Subdelegación de Gobierno en Granada, en una especie de reflejo provincial de lo que tendrá lugar este sábado en Madrid.
Así, el colectivo, Franco insiste en no pocas ocasiones en el carácter nacional y aglutinador de esta nueva oleada de protestas, ha convocado a los médicos en marzo (16 a 20), abril (27 a 30), mayo (18 a 22) y finalmente junio (del 15 al 19), sumando un total de 19 días de parón en cinco meses, aunque el presidente del sindicato explica que, pese a todo, se trata de una huelga indefinida.
"La verdad es que Andalucía ha estado a la cabeza de las cifras de seguimiento a nivel nacional y creemos que nuestros compañeros van a seguir apoyando las reivindicaciones", responde Franco cuando se le pregunta sobre el seguimiento que se prevé para esta huelga, al tiempo que confía en que la juventud cobre un papel clave, puesto que son los jóvenes "quienes se están jugando su futuro para los próximos veinte o treinta años".
"Estamos hablando de normas que no se renuevan con una frecuencia grande, fíjate que el estatuto marco actual, el que tenemos vigente, se aprobó en el 2003", prosigue Franco para intentar convencer a los más jóvenes de la necesidad de luchar ahora por unas normas que se prolongarán durante gran parte de su vida laboral. "Pensamos que los compañeros más jóvenes, que son los que tienen mucho futuro por delante, son los principales interesados en que esas condiciones sean lo mejor posible", concluye.
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