Los autobuses dan al año 174 'vueltas al mundo' con 36 millones de pasajeros

Rober cuenta con 29 líneas en servicio que barren la ciudad y llegan a pueblos como Cenes o Maracena · La línea 33, con 4 millones de viajeros, es la más utilizada por los granadinos, aunque la 11 es la más rentable

Paneles informativos.
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C. Rodríguez / Granada

30 de noviembre 2008 - 01:00

Tomando de referencia el Ecuador, un autobús tendría que recorrer 40.075 kilómetros para dar la vuelta al mundo. Pues bien, los autobuses granadinos dan 174 'vueltas al mundo' al año con 36 millones de viajeros a bordo. El paralelismo con el cuento de Julio Verne es tan sólo una asociación imaginaria pero que traducida a la realidad deja palpable el volúmen de viajeros y el inmenso recorrido, de más de siete millones de kilómetros, que las 29 líneas de autobuses granadinas realizan a lo largo de los 365 del año.

Las abultadas cifras demuestran que el servicio de transporte público gana adeptos año a año, y que estos resultados han sido fruto de una larga evolución que ha colocado a Granada, según el último ranking estatal, en la tercera capital española con la mejor gestión del transporte urbano de todo el país. Y es que en tan sólo 15 años, la red de autobuses ha pasado de recorrer 3,93 millones de kilómetros a acercarse a los 7,70 en éste último año; y de transportar a 23 millones de viajeros a los 36 millones que tienen contabilizados durante el último año en el área de Movilidad del Ayuntamiento de Granada.

El aumento de kilómetros y de viajeros nace del crecimiento de las líneas que la empresa, bajo la coordinación municipal y la demanda ciudadana, ha ido implantando en la urbe. Precisamente una de líneas que nació de la petición vecinal y que mejores resultados está dando es la 33 que cubre el recorrido Cenes de la Vega-Estación de Autobuses. Como afirma el concejal de Movilidad, José Manuel García Nieto, se ha convertido en la "línea estrella" al trasportar cuatro millones de viajeros al año. El edil recuerda "lo deficitario" que era el servicio cuando nació y cómo ha ido ganando usuarios con el paso de los años. "Cada vez hay más vecinos que viven en pueblos cercanos que vienen a la ciudad y, por otro lado, al tener un recorrido tan amplio juega un papel fundamental para todos los viajeros que utilizan este autobús de enlace con otros vehículos".

Sin embargo, el que la línea 33 sea la más utilizada por los usuarios, no quiere decir que sea la más rentable para las arcas municipales. Este puesto lo ostenta los autobuses de la línea número 11, conocidos, como los del circular. Su nivel de ocupación roza las cotas más altas y su kilometraje no es tan amplio como el de la línea 33, lo que hace que este servicio sea el que más beneficios reporta a la empresa y, por extensión, al Ayuntamiento.

Cuando el Ayuntamiento habla de rentabilidad económica se refiere al número de viajeros y los kilómetros que recorren las líneas. Tráfico tiene firmado un acuerdo con la empresa por el cual paga según el kilometraje. "El equipo de gobierno optó por esta fórmula para que la empresa nunca pudiera poner pegas a las propuestas del Consistorio. De tal manera, que ellos siempre tengan pagado el servicio independientemente de las líneas que queramos instalar".

García Nieto considera que si no fuera con esta fórmula habría líneas que hubieran desaparecido como es el caso del autobús que llega al Fargue. "Este es un ejemplo de las llamadas líneas sociales. Tienen mucho kilometraje y muy pocos viajeros (10.707 al año), pero las tenemos que tener vigentes porque nacen de la demanda vecinal", razona el edil. Al igual que el autobús F, líneas como la 25, la 24 e incluso, la que cada domingo acude al Mercadillo de Almanjáyar, que no llega ni a 21.500 viajeros al año. El concejal de Movilidad reconoce que por estos aspectos y por otros beneficios sociales (bono-65 o bono-joven) el transporte público le cuesta dinero al Ayuntamiento.

Las cuentas son claras. Mantener las 29 líneas con sus correpondientes vehículos en circulación suponen 36 millones de euros, cantidad que cada año el Ayuntamiento entrega a Rober por el servicio. Ahora bien, de los 36 millones, el Consistorio recupera 24 procedentes de los billetes de los pasajeros y 2 millones y medio más llegados de una subvención del Fondo Estatal. "Teniendo en cuenta estas cifras, al Ayuntamiento le cuesta 10 millones al año mantener toda la red en servicio", concluye el responsable del área.

Lograr el equilibrio entre la rentabilidad económica y la social es un reto fijo para la concejalía. Un reto que, después de 15 años de camino -con algún que otro tropiezo- consideran que superan año tras año.

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