El Ayuntamiento de Granada inspecciona el Centro de Bienestar Animal El Vivero y pide a la empresa tomar medidas para evitar charcos y barro

Han sido reubicados algunos de los animales y se monitorizará la situación por si es necesaria una nueva intervención

Activan en Granada un centro de bienestar en plena naturaleza con capacidad para más de medio centenar de animales

Imagen de archivo del Centro de Bienestar Animal El Vivero de Granada / G. H.

El Ayuntamiento de Granada, tras las lluvias en los primeros días de enero y las previstas para los próximos días, ha realizado este jueves una nueva inspección en el Centro de Bienestar Animal El Vivero, de titularidad de la empresa Athisa Medio Ambiente SAU, donde se presta el servicio municipal de alojamiento animal. Técnicos y profesionales veterinarios han comprobado la existencia de riesgo de encharcamiento o aparición de barro ante un posible nuevo episodio de lluvias, por lo que se han llevado a cabo actuaciones para garantizar que los animales estén protegidos y para asegurar el grado de ejecución de las medidas de mejora por lluvia, "con el fin de realizar una adecuada supervisión del cumplimiento del contrato" que se mantiene con el Consistorio.

Según ha informado el propio Consistorio a través de un comunicado remitido a los medios de comunicación, aunque algunos animales alojados en los cheniles en mayor situación de riesgo han sido trasladados al interior, los técnicos han considerado necesario reubicar a los animales alojados en los cheniles exteriores, bien en instalaciones en el interior de la nave o en otro centro de alojamiento autorizado que garantice el bienestar de los animales durante el periodo de lluvias. Esta medida afecta a 27 de los 39 perros alojados. Los animales alojados en el interior de la nave del Centro o junto a la puerta del mismo, que está construido a una altura que asegura que no entre el agua o el barro, podrán permanecer en las instalaciones.

Ante la previsión de un fuerte periodo de lluvias que tendrá lugar a partir del día 22 de enero y se prolongará varios días, desde la Unidad Veterinaria se ha considerado "imprescindible" que se adopten de inmediato las medidas precisas "para que no vuelvan a producirse los encharcamientos y acumulación de barro en los cheniles, y que inciden en las condiciones de confortabilidad y sanidad de los perros alojados". "En caso de que tales medidas no sean suficientes, se prevea el traslado de los perros a otras instalaciones", han asegurado desde el Ayuntamiento.

"Asimismo, en el día de mañana, se realizará una nueva inspección para comprobar el estado de los diferentes requerimientos. Este Ayuntamiento vuelve a mostrar así su compromiso y vigilancia constante con el bienestar de los animales alojados en los centros especializados que son de su competencia", han destacado.

Según el Consistorio, la Unidad Veterinaria del Servicio de Salud del Ayuntamiento ha venido realizando una serie de visitas en los últimos días para comprobar el estado en el que se estaban custodiando los animales. Los técnicos visitaron el centro el pasado 7 de enero, donde ya se requirió a empresa concesionaria del servicio la propuesta de mejora, y se comprobó que los animales se encontraban en buen estado sanitario. "El requerimiento se formalizó el 14 de enero, dando un plazo de diez días para presentar un plan de actuaciones que impida las acumulaciones de agua y barro en los cheniles, así como un protocolo de actuación en episodios de lluvias", señalan desde el Ayuntamiento.

"El pasado 20 de enero se requirió la empresa Athisa para adoptar de inmediato las medidas precisas, que eviten que ante el nuevo periodo de lluvias que se anuncia se repita la situación de acumulación de agua y barro en los cheniles, dando cuenta a la Unidad Veterinaria de las medias adoptadas. El día 21 de enero, de nuevo, se personaron los técnicos para comprobar in situ la situación del Centro y de los perros alojados y recabar información sobre las medidas urgentes", enumera el Consistorio en su comunicado.

Según el Ayuntamiento, el Veterinario indicó que se había limpiado y vaciado la fosa séptica para evitar los desbordamientos, que se habían limpiado todas las canaletas de desagües de los cheniles, que se iba a realizar un monitoreo permanente de la situación de los cheniles exteriores y que se estaba previendo el traslado de animales desde los cheniles que tenían más riesgo de encharcamiento hacia instalaciones interiores y, en su caso hacia otros centros de alojamiento animal.

Polémica por el estado del refugio

En las últimas semanas, diferentes vídeos, fotografías y testimonios directos publicados en redes sociales han reabierto el debate sobre el estado de este centro, que fue inaugurado en septiembre de 2024 con más de 5.400 metros cuadrados de espacio. El Vivero, gestionado por Athisa, destacaba en el momento de su apertura por ofrecer un contacto directo de los animales con la naturaleza. Consta de una gran nave principal con dependencias varias, tales como servicio de recepción al público, oficinas, clínica veterinaria, quirófano, zona de observación y hospitalización, espacios de higienización, salas de almacén y aula ambiental.

Las acusaciones de problemas no son nuevas, pero los diferentes temporales que ha azotado recientemente la ciudad desde finales de otoño y en invierno han vuelto a hacer aflorar las carencias estructurales que, según han denunciado antiguos voluntarios y ex trabajadores, siguen sin subsanarse y que van más allá del barro o las humedades de las lluvias.

De hecho, varias plataformas han iniciado diferentes recogidas de firmas pidiendo al Ayuntamiento que mejorara la situación, ante lo que el Consistorio siempre ha mantenido que se mantiene una vigilancia constante sobre el estado de las instalaciones y que se han hecho diferentes requerimientos, como los enumerados en el comunicado.

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