El bastón de mando, para su madre
El presidente contiene la emoción cuando saluda a su progenitora, a quien presta el símbolo del poder provincial · Su antecesor, Antonio Martínez Caler, principal ausencia · Sí acudieron Sánchez Faba y Olea
Según la máxima periodística, a veces son más noticia las ausencias que las asistencias. Y si en la investidura del nuevo presidente de la Diputación no está quien lo ha sido durante los últimos ocho años, eso no puede pasar desapercibido. Oficialmente no se explicó por qué no acudió Antonio Martínez Caler, aunque tuvo bastante que ver el agitado cambio de guardia que ahora termina, con una querella del PP por la supuesta eliminación de facturas comprometedoras o su insistencia en que si el PSOE porfió por la Alcaldía de Lújar fue para retrasar la llegada de los populares a la institución provincial y, de paso, pagarle una mensualidad más a sus cargos de confianza.
Actos como el de ayer suelen estar plagados de anécdotas. La más emotiva fue probablemente el momento en que Sebastián Pérez saludó a su madre, con el recuerdo de su progenitor, que fue vicepresidente de la Diputación, flotando en el ambiente. Tan nervioso se puso que por poco se olvida de saludar a su hija y a su mujer, que le tuvo que tirar de la manga para llamar su atención. A la madre, por cierto, le dejó el bastón de mando, que poco antes se le había caído cuando abandonó el estrado para saludar a sus compañeros de corporación.
Éstos también protagonizaron algún momento curioso. Todos los de PP juraron su cargo, mientras que los de IU y PSOE optaron por prometerlo. Ni Manuel Gómez Vidal se ciñço al guión: la frase era "Juro (o prometo) por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de diputado provincial de la Excelentísima Diputación de Granada, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado". Gómez Vidal (PSOE) añadió por su cuenta una referencia al Estatuto de Andalucía (quizás porque tenía en la memoria un acto similar en el que lo nombraron delegado de la Junta) y Asunción Pérez Cotarelo (IU) cambió Rey por "Jefe del Estado".
A la hora de votar al candidato, José María Guadalupe, presidente de la Mesa de Edad, no encontraba su sobre por más que lo buscaba. Luego ayudó a más de uno a introducirlo de la manera correcta. Pronunció el nombre de Sebastián Pérez casi con entusiasmo cuando terminó el recuento y vio cómo una diputada, tras jurar, se olvidó de su medalla. Entre el público, entre los muchos espectadores de excepción, dos a quienes todo eso les debió traer muchos recuerdos: los ex presidentes José Sánchez Faba y José Olea.
También te puede interesar
Lo último