Granada

Un coche con el don de la ubicuidad

  • Un joven granadino afirma estar trabajando en Lérida el mismo día en el que le multaron en Almuñécar por no llevar puesto el cinturón · La matrícula del vehículo al que sancionaron es la misma que la de su coche

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Seguramente, si llega una multa de tráfico a su casa por la que tenga que pagar 200 euros y le retiren tres puntos del carné de conducir, se llevará un disgusto. Más aún si comprueba los datos y resulta que es "imposible" que sea correcta porque ese día, usted, no estaba en ese lugar, sino trabajando a más de 800 kilómetros de casa.

Es lo que le ha ocurrido a Sergio Antonio Perandrés, un vecino de la capital al que multaron por no llevar puesto el cinturón de seguridad cuando viajaba por la N-340 en sentido Almuñécar el 2 de febrero sobre las diez de la mañana.

Él, odontólogo de profesión, afirma que se encontraba trabajando en un centro de salud de Lérida, en Cataluña, la mañana de ese mismo día. De hecho, puede demostrarlo a través de su contrato de trabajo, en el que figura que comenzó el 22 de noviembre y terminó el 16 de febrero, lo que atestigua que es cierto.

Pero ¿ y el coche? ¿también estaba en Lérida? Éste es el razonamiento que se ha seguido en el procedimiento, ya que en el momento en el que el agente puso la multa, no pudo reconocer al conductor porque estaba sancionando a otro vehículo. Es decir, que la multa "se puso a ojo, visualizando tan sólo la matrícula de lejos; porque ni siquiera pudo parar el coche". En este caso y al no ser una infracción por velocidad, donde un radar capta el instante concreto y el momento en que el coche circula a una velocidad mayor a la permitida, la fotografía no es necesaria. Por ello, la situación, se vuelve mucho más complicada ante la falta de pruebas. Lo cierto es que todos los datos concuerdan. El tipo de vehículo, un Seat León 1900, el color y hasta la matrícula, números y letras. "Normalmente, en este tipo de multas, suele fallar algún dato, por lo que se anulan. Pero en ésta, todo está correcto", comenta Sergio asombrado. De todas formas, él asegura que es "imposible" y luchará hasta el final, por lo que ha presentado dos recursos en los tribunales y aunque se los han denegado, va a seguir adelante. "Estoy dispuesto a llegar hasta el contencioso administrativo y a contratar a un abogado. Me puede costar incluso más que la multa, pero no estoy dispuesto a pagar por algo que no he hecho. Me parece una injusticia que te quiten tres puntos y 200 euros por la cara. Voy a por todas , aunque me cueste el dinero" afirma.

Sergio reconoce sentirse "impotente e indefenso" y admite que no cree que "haya salida" a su situación. "Le puede pasar a cualquiera. De hecho, he mirado en internet y hay otros casos de denuncia errónea. Si la hubiera cometido la pago como ha ocurrido otras veces" asiente. Des pués de los dos recursos interpuestos, sólo le queda el de reposición antes de enfrentarse en los tribunales a la administración mediante el contencioso-administrativo. Pero, en ese caso, el procedimiento cambia. "En ese juicio, mi palabra y la del agente tienen la misma autenticidad porque hasta ahora, su versión, prevalecía sobre la mía al gozar él de presunción de veracidad. Si tiene que demostrar que soy culpable y que yo estaba en Almuñécar ese día, no va a poder" confiesa. Está claro que el problema en todo este asunto son las pruebas, ya que no hay ninguna fotografía que determine dónde estaba el coche de Sergio ese día.

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