El código postal del acento andaluz: la Universidad de Granada impulsa un nuevo mapa lingüístico de la comunidad autónoma
El departamento de Lengua Española y el investigador Alfredo Herrero de Haro presentan los avances de un mapa para estudiar variantes como el seseo, el ceceo y la abertura vocálica, entre otros fenómenos propios del sur
Aunque englobado bajo un único término, el acento 'andaluz' esconde muchas variantes, una de ellas es la diferencia entre ceceo y seseo, que predominan en distintas partes de la comunidad autónoma. El primero de ellos, eso sí, es cada vez menos común, mientras que el segundo aún se mantiene estable, según muestran las primeras conclusiones del Atlas Lingüístico Interactivo de los Acentos de Andalucía, impulsado por el departamento de Lengua Española de la Universidad de Granada (UGR) y que se ha dado a conocer esta semana, como antesala al 28 de febrero, Día de Andalucía.
El proyecto, que se desarrolla desde 2023, se basa en una mezcla de encuestas online y presenciales, que han dado como resultado casi 500.000 audios de más de 4.000 personas, de los cuales a su vez se han seleccionado casi 140.000 grabaciones de más de un millar de andaluces, repartidos por 571 ubicaciones. Los datos elegidos se han procesado usando distintas herramientas informáticas de análisis acústico y ya se han terminado 80 de los mapas que conformarán el atlas. El objetivo final es describir cómo varían los acentos de Andalucía en más de 500 puntos de su geografía. Los resultados de este proyecto se compararán con los del Atlas Lingüístico y Etnográfico de Andalucía, desarrollado también en la UGR en 1973 con datos recogidos durante la década de los 50.
El mapa "más difícil, y el más esperado", según los responsables del proyecto, es el que ilustra la distribución del ceceo, seseo y distinción S/Z. Esta distribución no ha cambiado sustancialmente entre los años 50 y la actualidad, pero sí que existen algunas diferencias, apuntan los responsables: la distinción S/Z se ha extendido, especialmente en el norte de Huelva y de Córdoba. Además, algunos puntos tradicionalmente ceceantes en la costa de Málaga, Granada y Almería han pasado a distinguir entre “S” y “Z”.
“El estigma hace que muchos hablantes de zonas no distinguidoras sientan presión por modificar su forma de hablar durante las entrevistas, bien de manera consciente o inconsciente”, explica el investigador Alfredo Herrero de Haro, autor del proyecto y quien ha dado a conocer los primeros resultados del mismo. Así, algunos hablantes ceceantes terminan seseando o distinguiendo “S” y “Z”, y algunos hablantes seseantes diferencian entre “S” y “Z” durante la recogida de datos, a pesar de no hacerlo en su habla espontánea.
“Como se sospechaba, el estigma ha causado que la extensión del ceceo haya experimentado una mayor reducción que la del seseo. Esto es más obvio en la costa mediterránea y en el bloque tradicionalmente ceceante del oeste de Granada, donde han ido apareciendo puntos distinguidores. Las islas de ceceo son mucho menos comunes ahora. Un buen ejemplo de ello es Montalbán de Córdoba, un pueblo ceceante rodeado de pueblos seseantes”, detalla De Haro.
En el caso granadino, la práctica totalidad de la capital distingue entre “S” y “Z”, aunque hay zonas como Carretera de la Sierra o los alrededores del Serrallo, donde predomina el seseo, según los detalles preliminares del estudio, que destacan también cómo hay otras zonas donde, pese a que predomina la distinción también se ha registrado el seseo. De hecho, el seseo en Granada parece ser una rara avis, al menos a juzgar por los datos preliminares. Este se centra en zonas como Alhama, Quéntar, Algarinejo o Montefrío, mientras que el ceceo, también en minoría, se da en zonas como Cenes, Ventas de Zafarraya o Salar.
El mapa granadino muestra la dificultad para establecer límites claros al acento, pues localidades tan cercanas geográficamente como Huétor Tájar, Montefrío e Íllora presentan cececo, seseo y distinción, respectivamente.
La Andalucía de la “E”
Otro fenómeno lingüístico consiste en pronunciar “A” ante consonante apocopada (“S” o “L”) como una “E” abierta. Este efecto se conoce comúnmente como La Andalucía de la “E", a pesar de que también se da fuera de esta comunidad autónoma, por ejemplo, en Murcia. De hecho, el profesor Amado Alonso publicó en 1956 En la Andalucía de la e: dialectología pintoresca, en el que situaba el fenómeno en un triángulo entre Puente Genil (Córdoba), Estepa (Sevilla) y Alameda (Málaga).
Dicho fenómeno se encuentra hoy en los límites entre las provincias de Córdoba, Sevilla y Málaga, aunque no con tanta vitalidad como en el pasado. Sin embargo, el nuevo atlas de la UGR lo ha encontrado en 31 puntos de Andalucía. La mayor concentración de áreas en las que se identifica está en el centro-norte de la provincia de Granada.
Abertura vocálica
“Una de las principales sorpresas que han surgido durante el análisis de los datos del macroestudio ha sido la extensión de la abertura vocálica. La tendencia universal de las lenguas es la evolución hacia la sílaba abierta, esto es, omitir consonantes al final de sílaba. Así, el ‘comerse’ las consonantes finales en Andalucía (y muchas otras partes del dominio hispano) no es nada más que un ejemplo de esa tendencia universal de las lenguas”, detalla el autor.
Sin embargo, en Andalucía oriental, esa omisión de consonantes al final de sílaba viene acompañada de una abertura vocálica. Un hablante de Jaén, Granada o Almería, cuando diga “los”, omitirá esa “S” final y pronunciará una “O” distinta a la de la palabra “lo”. Algo igual pasa con las otras vocales, por lo que la “A” de “las” es distinta a la de “la”, y la “E” de “ves” es distinta a la de “ve”. Algunos autores dicen que este fenómeno también se da en “I” y “U”, aunque esto todavía se debate.
“Todavía no se ha terminado de analizar este efecto, pero nuestro mapa muestra con una línea roja el límite occidental del mismo, según el atlas de 1973. Este no encontró rastros de ese fenómeno en las provincias de Cádiz y Huelva, y el nuestro ya ha encontrado numerosos ejemplos en esas dos provincias”, detalla el investigador.
Puede que la abertura vocálica, un fenómeno tradicionalmente asociado a Andalucía oriental, se haya extendido hacia el oeste desde que se recogieran las muestras para el atlas anterior en los años 50 del pasado siglo. Sin embargo, también es viable que el menor grado de abertura vocálica que se encuentra en el occidente de Andalucía, o las fuertes aspiraciones que se dan en Cádiz y Huelva, hiciesen que los creadores del antiguo atlas no detectaran la abertura vocálica durante su análisis perceptivo.
El nuevo atlas contiene solamente un mapa que no se centra en fonética ni en fonología, sino en un rasgo morfosintáctico: el uso de “ustedes” con la segunda persona del plural (ejemplo: “Ustedes veis”).
Si comparamos el mapa actual con el creado con datos de los 50, se detecta que el uso de “vosotros” se está extendiendo en zonas en las que tradicionalmente se usaba “ustedes”.
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