La Defensora de la Universidad de Granada aclara si se puede consultar un manual durante un examen: "Resulta absurdo"
A lo largo de 2025 la oficina que dirige Carmen Carrión recibió 116 quejas, la mayoría procedentes del ámbito estudiantil
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A la Defensoría de la Universidad de Granada (UGR) llegan cada año decenas de cuestiones relacionadas con el día a día de la comunidad universitaria. Y cada año esa actividad incesante se materializa en un informe que se presenta puntualmente al claustro de la UGR. El pasado mes de diciembre se hizo balance de 2025 con el referido informe, analizado ante los claustrales por María del Carmen Carrión, que ostenta el cargo de la Defensoría desde hace prácticamente un año.
El balance ofrece información cualitativa y también reflexiones sobre las cuestiones que han llegado hasta la mesa de la profesora Carrión. Uno de los pronunciamientos tiene que ver con la utilización de material de la asignatura durante la realización de los exámenes, un tema de máximo interés para el estudiantado de la UGR, unos 45.000 en el caso de estudios de grado.
La defensora asegura que ha tenido conocimiento de "varios casos" en los que, con la idea de ayudar al estudiantado a realizar y superar un examen, el profesorado había permitido a quien así lo pidiera consultar el manual de la asignatura. Ojo, esta ayuda estaba limitada a la consulta del índice del manual, no de todo el tema, lo que hubiera puesto al estudiante que hubiera tenido acceso a ese contenido en ventaja con respecto al resto.
La posibilidad de consultar el índice venía motivada por la necesidad de ubicar "exactamente, en el conjunto del temario, las cuestiones planteadas" en el examen. Esta ayuda "estaba guiada por la buena voluntad del profesor", especifica la resolución de la profesora Carrión, que advierte de una cuestión importante: "Tal medida de graciosa y liberal concesión no se puede confundir, sin embargo, con un supuesto derecho del estudiante a visualizar, ya sea por desconocimiento o por tratar de obtener más información, el resto del contenido del manual más allá del índice, y ello en un momento de descuido por parte del profesor durante la vigilancia del examen". Es decir, el índice, vale. El resto del libro, no.
La defensora razona que "carece de toda lógica" que un profesor permita a sus estudiantes leer en el manual las respuestas a un examen. Por ello, atguye que "ningún estudiante" puede pretender que su profesor le permita esa consulta. "Resulta absurdo siquiera imaginar que esto pueda suceder".
En este punto, la resolución de la defensora se detiene en la normativa de la propia UGR, que determina que copiar no está permitido. "En definitiva, para evitar tales situaciones y garantizar que todos los estudiantes conozcan exactamente cómo se va a llevar a cabo la evaluación, se recuerda al profesorado la obligación de informar, con carácter previo, sobre las instrucciones y condiciones bajo las que se va a celebrar el examen", apunta Carrión, que recomienda que, en el futuro, se facilite una fotocopia al estudiantado con el índice del manual e incorporar en la guía didáctica de la asignatura una indicación expresa sobre este asunto.
Balance del año
En cuanto a la actividad de la defensora universitaria en 2025, el año se cerró con 116 quejas, lo que supone una cifra similar a la del año anterior. Por sectores, los estudiantes generaron 90 quejas, seguidos por el Personal Docente e Investigador (PDI) con 18, el Personal Técnico de Gestión, Administración y Servicios (PTGAS) con 5,. En el apartado de otros hubo tres quejas más.
En cuanto a las peticiones de amparo, el número total en 2025 fue de 91. Al igual que con las quejas, la mayoría de esas peticiones tienen su origen en los Estudiantes (65), seguidos por el PDI (17), Otros (7) y PTGAS (2). Esta cifra supone un número ligeramente más elevado que las 86 de 2024.
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