Horizonte del sector inmobiliario en granada capital a nivel de venta y alquileres

El desplome de los locales comerciales en Granada: 3.000 euros menos en la zona más lujosa del centro

  • El nuevo escenario exigirá un esfuerzo máximo por parte de las partes implicadas (propietario, arrendatario y Administración) debido a que los aforos y niveles de ocupación serán mucho más restrictivos

Mientras se concreta la desascalada, la sociedad aprende sobre cómo se desconfina y se retoma la supuesta normalidad, los expertos en el sector inmobiliario no paran de darle a la calculadora para estudiar las consecuencias que tendrá la crisis sanitaria y económica del Covid-19 en los precios de viviendas, rentas, locales comerciales y alquileres turísticos. Aunque la cuestión no es únicamente de sumas y restas, sino que la tasación implica todo un compendio de factores de tipo legal y social como en este caso ocurrirá con las medidas de distanciamiento social. A clasificar al detalle todas estas cuestiones se ha dedicado Ignacio Marín Hita, gerente y fundador del grupo inmobiliario Price&Value, que ha hecho un informe al detalle del 'efecto coronavirus' en los locales comerciales de Granada.

Así, si en los locales de atractivo medio el precio de alquiler se rebajaría unos tres euros el metro cuadrado y el precio de venta en unos 300 euros, en los locales más codiciados de la 'zona prime' que compone el centro histórico de calles como Recogidas, Reyes Católicos, Mesones, Zacatín y Ganivet, el precio de la renta bajaría en unos 20 euros el metro cuadrado y el de venta, en más de 3.000 euros.

Este analista del mercado inmobiliario ha basado su estudio en la condición de Granada como una capital que presenta un perfil muy específico en el sector retail con una fuerte vinculación a las actividades de la hostelería y los souvenirs. Es decir, al turismo. "Ambos son la locomotora de un sector que quedará seriamente tocado por un periodo de tiempo indefinido, directamente asociado a la implantación de una vacuna o tratamiento que nos permita normalizar nuestras vidas como en tiempos de antaño", indica Marín Hita, para el que la gran diferencia es que estas actividades han sido muy seguras hasta ahora afianzando los locales.

Así, el gerente de Price&Value valora un panorama excepcional, pero muy restrictivo y duradero en el futuro, "que nos llevara a modificaciones de nuestras conductas y hábitos sociales y con la incertidumbre de si finalmente nos acompañará para siempre". A la hora de hacer su análisis ha tenido varias cuestiones: ¿Cuánto tiempo estarán cerradas fronteras de España o Europa? ¿Podrán tener los locales el mismo aforo que ahora? ¿Se necesitará un aforo inferior para mantener el distanciamiento social y evitar contagios?

En todos estos escenarios posibles, desde el más benigno al más catastrofista, queda claro que ya nunca será nada igual y todo tenderá a la baja. "Los aforos y niveles de ocupación de locales serán más restrictivos, por lo que la rentabilidad de los arrendatarios bajará drásticamente en hostelería. Nos tendremos que olvidar de esas cañas codo con codo y ca espalda con espalda, así como de esas copas hombro con hombro”, señala Marín Hita sobre los locales dedicados a la hostelería y el ocio. Respecto a los souvenirs, la pregunta claves es ¿cuándo volverá el tránsito turístico anterior a la pandemia?

Según, este experto inmobiliario la idea fundamental es que "este escenario exige un esfuerzo máximo por parte de todas las partes implicadas, arrendador, arrendatario y las administraciones". Por ello, considera que el arrendador “deberá tener la suficiente empatía para saber que un local vale o se puede alquilar por una cantidad equis en función de la capacidad de generar rentas y por tanto de los beneficios del arrendatario”. Es decir, no les queda otra que ofertar rentas más asequibles y flexibles.

Con esta idea de complicidad, Marín Hita cree que si no hay confianza y comprensión mutua ambos quedarán dañados: "El propietario, con local vacío y con el consiguiente deterioro de su entorno, lo que hará que su local se deprecie aún más mientras que el arrendatario, perderá no solo su negocio sino todas aquellas inversiones que realizó para adecuarlo al desarrollo de la actividad", señala.

Asimismo, el gerente de Price&Value advierte de que las diferentes administraciones también "perderán ingresos cuantiosos procedentes de usos de espacios públicos y terrazas" por lo que están obligadas a adaptarse.

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