La directora de la Alhambra delegaba para firmar contratos
La Auditoría de la Junta revela que la sustitución era "habitual", sobre todo en adjudicaciones a empresas
La exdirectora de la Alhambra María del Mar Villafranca tenía delegadas de forma "habitual" sus funciones en la secretaria general del Patronato, Victoria Chamorro, según consta en la auditoría elaborada por la Intervención General de la Junta de Andalucía, que ha sido aportada al Juzgado de Instrucción 4.
Especialmente en cuestiones relacionadas con la firma y adjudicación de contratos menores y negociados con empresas concesionarias, el informe interno detecta que la intervención de Chamorro en sustitución de Villafranca era "una práctica generalizada".
Esta delegación de funciones se hacía bajo el amparo de una resolución firmada por Villafranca en 2014, que establecía que su sustitución en caso de enfermedad o ausencia correspondería a la persona que ocupe la Secretaría General del Patronato de la Alhambra y el Generalife. Y antes de esa fecha, según revela la auditoría, se justificaba con otra resolución de 1995 a la que el responsable de la Intervención no ha podido tener acceso y que asegura desconocer el actual secretario general del recinto nazarí.
Según expone el informe de la Junta, esa delegación de funciones se habría hecho de forma irregular porque es una "flagrante contradicción" con lo dispuesto en los Estatutos del Patronato, que establece la sustitución de la persona que ocupa el cargo de director por parte del arquitecto que esté al frente del Servicio de Conservación.
Como consecuencia de esto, "la secretaria general ha suplido sin tener título habilitante para ello a la directora del Patronato". Pero lo más importante, según señala el auditor, es que esa sustitución "más parecía algo habitual que eventual". En la revisión de los muchos expedientes que se ha realizado para este trabajo encargado por la Consejería de Cultura, el interventor establece que esa situación era una "práctica generalizada", al encontrar muchos documentos donde "todas las firmas eran de la secretaria general, ya sea en el ejercicio de sus competencias o por suplencia de la directora". Es decir, en una adjudicación de un contrato menor o negociado a una empresa, por ejemplo, "tanto la propuesta como el acuerdo de inicio" venían firmados por esta persona en su doble condición.
Esta situación que pone de relieve la auditoría en la práctica tiene una especial relevancia no tanto por si es irregular o no el procedimiento, si no porque señala supuestas responsabilidades sobre una situación de "graves" incumplimientos legales reiterados durante años en la contratación de empresas, como pone de manifiesto la auditoría en su dictamen, que insiste en la "existencia de un menoscabo de fondos públicos" y se propone la adopción por parte de la Junta de las medidas necesarias en el ámbito judicial para asegurar los derechos de la Administración pública.
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