Más del 10% de los donantes de órganos de Granada son inmigrantes

Hasta 206 personas permanecen a la espera de un trasplante en la provincia · Un 30% se niega aún a donar

Los cirujanos practican un trasplante en un quirófano, en imagen de archivo.
Los cirujanos practican un trasplante en un quirófano, en imagen de archivo.
Redacción / Granada

24 de agosto 2008 - 01:00

El 10% de las personas que donaron sus órganos en los hospitales de Granada (14 en el Hospital Virgen de las Nieves y 6 en el Clínico San Cecilio) durante los primeros siete meses del año, son inmigrantes. Francia y Corea son los países de procedencia de los extranjeros, residentes estables en la ciudad, que ofrecieron una oportunidad para la curación de enfermos en lista de espera.

En lo que va de año la donación de órganos ha crecido en Granada un 17,6% con respecto al mismo periodo de 2007, y los trasplantes han registrado otro incremento del 2,1%. Aún así en Granada, a fecha de 31 de julio, son 206 las personas que necesitan un órgano para mejorar de su enfermedad: 179 enfermos esperan un riñón y 27 un hígado.

El coordinador del programa andaluz de Donación y Trasplantes, Manuel Alonso Gil, destacó hace unos días "el incremento de donaciones realizadas por inmigrantes". En el ámbito andaluz 20 extranjeros se convirtieron, hasta el pasado mes de julio en donantes de órganos, lo que supone un 12% del total. Alonso Gil incidió en "la generosidad" al alza de los extranjeros al recordar que la población inmigrante representa un 8% de los habitantes afincados en Andalucía. Doce europeos, cuatro africanos, tres latinoamericanos y un asiático forman parte de la lista de donantes en los hospitales andaluces. "En Almería, donde hay una importante población inmigrante, hasta el 33% del total de donantes son de origen extranjero", destacó Alonso Gil.

Aunque la negativa de la familia a donar los órganos de un ser querido recién fallecido ha disminuido progresivamente en los últimos años, lo cierto es que en el conjunto andaluz este rechazo es del 17%.

En el balance de esta actividad asistencial, Alonso Gil explicó que el perfil del donante de órganos "presenta cada vez mayor edad y continúa modificándose de forma progresiva. La edad media ha pasado de 35 años en 1991 a 55 años en lo que va de año".

El progresivo descenso de los donantes fallecidos en accidente de tráfico "condiciona que los pacientes, igualmente jóvenes, en lista de espera para trasplante renal tengan menos oportunidades de acceder a esta opción terapéutica. De ahí la conveniencia de promover y difundir la opción del trasplante de riñón donante vivo", explica el SAS. Esta opción terapéutica además tiene "una supervivencia más alta que el donante de riñón de un fallecido", explicó esta semana el especialista en trasplantes Antonio Osuna, del Hospital Virgen de las Nieves de Granada.

"Si un paciente con problemas de riñón recibe un trasplante antes de que la enfermedad le obligue a la diálisis, los beneficios aumentan hasta un 60%", añadió el doctor Osuna.

El desarrollo de las nuevas técnicas quirúrgicas, como la laparoscopia, ha reducido asimismo la morbilidad y la mortalidad del donante de riñón vivo, por debajo del 3 por diez mil (mortalidad) y del 2% (morbilidad). Pese a los beneficios que suponen los trasplantes renales de donante vivo, Andalucía (7,6% del total de injertos renales) y España (6,4%) no alcanzan las tasas de la Unión Europea (16,9%).

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