"Empezamos a recibir alertas de bombardeos en el avión": El testimonio de un profesor de la Universidad de Granada atrapado en Doha
Simón Suárez relata en primera persona la situación que vive en la ciudad, una de las afectadas por la escalada bélica en la zona de Oriente Próximo, tras la suspensión de todos los vuelos
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La situación bélica que se vive desde finales de la semana pasada en la zona de Oriente Próximo ha dejado decenas de historias de españoles atrapados en aeropuertos de los países afectados. Uno de esos testimonios es el del director de Movilidad Internacional de la Universidad de Granada, Simón Suárez, que regresaba desde Hong Kong el pasado viernes y cuyo avión desde Doha a Madrid tuvo que dar la vuelta con el inicio de los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán.
"Normalmente soy la persona que se ocupa de los casos de emergencia en la Universidad de Granada de atender siempre a los estudiantes o profesores que se encuentran en un estado de estos", cuenta en un audio difundido por la Oficina de Gestión de la Comunicación de la Universidad. Suárez reconoce que "esta vez me ha tocado a mí vivir esto en primera mano".
El profesor se encontraba en Hong Kong en una feria universitaria que se celebra anualmente en la zona de Asia Pacífico. "La noche del viernes al sábado volé de Hong Kong a Doha sin problemas", recuerda sobre el periplo. Tras hacer escala en la capital catarí, embarcó rumbo a Madrid. Una hora más tarde, "cuando estábamos sobrevolando la zona de Bagdad y Kuwait", el avión dio la vuelta.
Suárez narra que en este tipo de viajes "suelo estar mirando el mapa y vi cómo el avión estaba dando la vuelta". Pocos minutos después el piloto confirmó que "volvíamos porque había problemas y demás, le habían ordenado la vuelta a Doha".
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Durante cuatro horas el avión en el que viajaba Suárez sobrevoló la zona de Doha, sin que hubiera síntomas de nerviosismo entre los viajeros. Nada más tomar tierra "empezamos a recibir alertas en nuestros móviles de bombardeo". En ese momento, el profesor recuerda que "fue la única vez que se alarmó un poco la gente".
En el aeropuerto de Doha se encontró con "miles de personas", todos ellos atrapados como él mismo. "Fue un poco caótico, por así decirlo". Narra Suárez que empezó a repartirse billetes para el día siguiente a la misma hora, y también se dieron habitaciones de hotel. "Justamente cuando me tocaba se acabaron las habitaciones", señala en el mensaje difundido.
Tanto este profesor como el resto de viajeros que se quedaron si poder alojarse en un hotel tuvieron que pasar unas 30 horas en el aeropuerto. El domingo, sobre las dos de la madrugada, les comunicaron que había que desalojar el aeropuerto catarí. "Quedábamos bastantes, no sabría decir cifras, pero miles de personas" estaban en la terminal.
Sobre las siete de la mañana "nos sacaron a todos en autobuses y nos fueron distribuyendo" en diferentes hoteles de la ciudad. En el caso de este profesor, se encuentra en la zona norte de Doha. "No se ve mucha gente por la calle", atestigua Suárez, que señala que también hay poco tráfico.
"La embajada está al corriente, está al tanto de nuestra situación. De vez en cuando nos mandan mensajes. Ahora justamente acabo de rellenar un formulario que nos acaban de mandar. Me imagino que están recopilando datos", cuenta Suárez, que reconoce que "la situación se escapa a nuestras manos". "Estamos esperando a que se nos pueda dar una solución o que se abra el espacio aéreo y no sabemos cómo va a ser". Suárez apunta que se siguen las noticias con "intranquilidad, lógicamente". El profesor y otros españoles han creado un grupo de Whatsapp para estar en contacto. En un video señala que no tiene constancia de que haya más conciudadanos en el hotel en el que está alojado actualmente.
Fuentes de la Oficina de Comunicación señalan que no hay constancia de ningún estudiante o miembro de la comunidad universitaria en la zona afectada.
Simón Suárez es profesor de Filología Eslava en la Universidad de Granada y hace cuatro años se implicó de forma directa en la gestión de la crisis provocada por la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Vicerrectorado de Internacionalización contacta con los miembros de la comunidad universitaria que se encuentren en lugares de conflicto o donde ocurra una tragedia. Una de las últimas situaciones de este tipo, antes de los bombardeos en Oriente Próximo, fue contactar con la quincena de estudiantes que están en México, país en el que se produjeron disturbios tras la muerte de El Mencho.
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