Estos son los estudios de la Universidad de Granada con mejor tasa de inserción laboral

UGR

Cuatro de las cinco carreras con el indicador de ocupación más destacado pertenecen a la rama sanitaria

Los de Clásicas tardan 224 días en firmar su primer contrato, los del doble grado de Ciencias Políticas y de la Administración y Derecho, apenas trece

Prácticas de Odontología, en una imagen de archivo.
Odontólogos atienden a un paciente, en una imagen de archivo. / Belén Vargas

Los estudiantes del área sanitaria tienen las mejores perspectivas laborales. A esta conclusión apunta el último estudio del Observatorio de Empleo de la Universidad de Granada Universidad de Granada(UGR), que indica que las carreras con mejor tasa de ocupación en la institución granadina son Enfermería (88,04%), Medicina (85,71%), Logopedia (83,33) y Odontología (82,19%). La computación también se mantiene en lo más alto. Un 77,27% de los egresados en 2018/2019 de Informática y Matemáticas trabajaba un año después de titularse, mientras que entre los Informáticos la tasa de ocupación era del 76,38%. Este mismo estudio revela que la tasa de inserción en el año 2020 no se resintió en exceso, a pesar de la situación derivada de la pandemia de Covid-19 y de las consecuencias que ha tenido en el empleo, demoledoras si se pone el foco en la provincia de Granada, con un 23,32% de tasa de paro en el primer trimestre del año, cuatro puntos más que en los tres primeros meses de 2020, según la Encuesta de Población Activa (EPA).

En cuanto a la tasa de paro, ésta es significativamente baja en las titulaciones técnicas. Así, a Odontología (2,67% de tasa de paro para los graduados en 2018/2019 un año después), Óptica (2,08%) y Física (3,64% de tasa de paro) le siguen Electrónica Industrial (3,45%), Telecomunicaciones (4,49%), Informática (4,51%) e Ingeniería Informática y Matemáticas (4,55%). Un apunte que destaca en el informe, que se puede consultar en http://empleo.ugr.es/, es que el 34,67% de los egresados en Odontología en el curso 2018/2019 había optado por ser autónomo.

En el balance general del informe, ofrecido por la UGR, se hace hincapié en que los indicadores, tanto en los egresados de grado como en los de máster y doctorado, “se vieron afectados como consecuencia de la crisis sanitaria, si bien de una forma moderada”.

El estudio muestra que los egresados de grado, máster y doctorado, un año después de obtener el título, presentan una tasa de inserción del 45,64%, 52,34% y 65,45% respectivamente, mientras que los egresados del año anterior presentaban una tasa ligeramente superior: 48,25%, 55,35% y 68,54%. Esta tasa de inserción varía notablemente en función de los estudios realizados. En Enfermería Melilla está en un 91,03%.

Al analizar la tasa de desempleo registrada de los egresados de la promoción 2018/2019 se encuentra que los de grado tienen una tasa del 14,53%, los de máster del 15,76% y los de doctorado del 13,11%, frente a los de la promoción anterior, un año después del egreso, cuyas tasas eran del 11,33%, 11,09% y 8,42%.

La UGR también destaca que se “produce un incremento en la tasa de demanda de empleo en todos los ciclos de estudios, en tanto que las características del primer contrato registrado –que se mide a través del tiempo transcurrido hasta el registro del primer contrato, la movilidad geográfica, el grado de sobre-cualificación, la temporalidad y las parcialidad– permanecen prácticamente invariables con respecto al año anterior”.

En estos indicadores destacan los datos de algunas titulaciones. Así, en los estudios de grado de Ciencias Políticas y de la Administración y Derecho, el tiempo que pasa antes de que se rubrique el primer contrato es de apenas trece días. En Medicina es de 343, ya que lo habitual es que los recién titulados dediquen un año a preparar el MIR. En otras titulaciones el tiempo que pasa desde que se finaliza el grado hasta ese primer contrato es notable, como es el caso de Filología Clásica, con 224 días.

En cuanto a la movilidad, en lo que se refiere a los estudios de grado, destacan los indicadores de dos titulaciones, Ciencia y Tecnología de los Alimentos –con un 82,35% de los egresados que han tenido que desplazarse para trabajar– y Economía (82,93%).

En cuanto a la sobrecualificación, el 100% de los egresados de los grados de Antropología, Literaturas Comparadas y Ciencias Políticas y Derecho manifestaron tener una formación superior a la necesaria para desarrollar el trabajo. La temporalidad estuvo en el 100% de los contratos de los egresados de los grados de Antropología, Conservación y Restauración, Estudios Árabes, Filología Clásica, Hispánicas, Filosofía, Geografía, Historia, Historia y Ciencia de la Música, Ingeniería Civil, Terapia Ocupacional, Medicina, Arqueología y Ciencias Políticas y de la Administración y Derecho. En esta última titulación, además, en cien por cien de los encuestados señalaron que sus contratos eran parciales. Estas características pueden explicar, en parte, el escaso tiempo que pasa (apenas trece días) entre el egreso y la firma del primer contrato.

Al igual que en años precedentes, los estudios permiten detectar que los egresados de doctorado obtienen mejor posicionamiento en el actual mercado laboral un año después del egreso, con mayores tasas de inserción y similares tasas de demanda de empleo y de desempleo registrado, así como unas mejores condiciones en el primer empleo, con menores tasas de movilidad, de sobrecualificación y de parcialidad.

También, quienes mayor grado de adecuación tienen en su primer contrato son egresados de doctorado (86,27%), seguidos de egresados de máster (53,8%) y grado (39,1%). Los estudios reflejan la preocupante tendencia laboral que sitúa a las mujeres con mayores dificultades para el empleo que los hombres.

Por lo que a los egresados de la promoción 2017/2018 se refiere, dos años después del egreso, es decir, a fecha 31 de septiembre de 2020, los indicadores muestran ciertas dificultades de colocación con respecto a las promociones precedentes, a excepción de los egresados de doctorado que, ligeramente, incrementan la tasa de ocupación.

“Estos datos ponen de manifiesto cómo la pandemia ha tenido una incidencia negativa sobre estos egresados, al contrario de lo que venía ocurriendo en los estudios anteriores, donde dos años después del egreso todas las tasas se incrementaban”, apostilla en un comunicado la UGR.

La Universidad de Granada publica anualmente estudios sobre la situación laboral de sus egresados; en este caso se trata de la promoción 2018/2019, un año después del egreso, y de la promoción 2017/2018, dos años después del egreso.

Estos análisis miden indicadores como la tasa de inserción laboral, la tasa de demanda de empleo, el porcentaje de paro registrado, o las características del primer contrato registrado de los egresados de estas promociones a 31 de septiembre de 2020, es decir, durante el año de la crisis de la pandemia de Covid-19.

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