Eugenia Quero, veterana de la Policía Nacional de Granada: "Las nuevas generaciones de mujeres policías son un orgullo"
Esta granadina, que lleva casi 40 años en el cuerpo, trabaja desde la UFAM en el acompañamiento de mujeres víctimas de violencia de género
A ella le cuesta admitirlo, pero sus compañeros de la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Granada lo tienen claro. "Es una gran profesional, pero es todavía mejor persona", dice uno de ellos. Eugenia Quero es la más veterana de entre las mujeres policías allí. Llegó por ilusión y se quedó por vocación, una vocación que le sigue guiando en las misiones de su día a día, ahora enfocadas en acompañar a las mujeres víctimas de violencia de género. Esta granadina ha realizado un sinfín de labores desde que llegó al Cuerpo, en un trabajo que, como ella misma dice, "siempre te acabas llevando a casa". Eugenia es un referente en la Policía Nacional de la ciudad, tanto para hombres como para mujeres. Aunque aún le quedan unos años en la oficina, muchos ya pronostican que su ausencia dolerá como pocas.
Pregunta.La más veterana. ¿Ha tenido que pasar por muchos escalones en la Policía Nacional?
Respuesta.Exacto. Entré en el año 1988 en la Academia. Cuando salí me fui de prácticas a Ceuta. Luego, de primer destino, a Las Palmas de Gran Canaria, de segundo a Lloret de Mar, luego Denia, luego Melilla, otra vez Denia, y ya al llegar aquí a Granada, entré en Estupefacientes en el 2004. A partir de ahí ya salieron plazas para la UFAM, que es donde estoy ahora, pero pasé por todo tipo de puestos: por la Inspección de Guardia, por Seguridad Ciudadana, por la Oficina de Denuncias, por el Grupo de Extranjeros, estuve en la frontera de Melilla...
P.¿Había más mujeres acompañándola en su promoción?
R.Claro, en mi promoción ya había mujeres. Yo soy de la cuarta promoción de Ávila. En los inicios, donde se presuponía que la mujer iba a estar un poco más señalada en el Cuerpo por el hecho de ser mujer, todo lo contrario. Yo siempre he estado con hombres y siempre me han tratado muy bien, nunca tuve ningún problema. Además, siempre he realizado labores como cualquier otro compañero, no me han buscado un puesto específico. He pasado por todos los puestos y nunca he notado ninguna diferencia.
Siempre he realizado labores como cualquier otro compañero, no me han buscado un puesto específico para mí"
P.¿Y qué despertó en usted el deseo de ser policía?
R.Mi padre era policía, no hay más en mi familia. Me acuerdo que en casa jugaba a ponerme su gorra. Cuando yo era pequeña la novedad era que se habían incorporado las mujeres a la policía y mi padre me lo decía: "Mira, mira, que han entrado ya mujeres al Cuerpo". Esa ilusión de mi padre, de que su hija fuese como él, fue la que me abrió un poco el camino. Nunca dudé. Aunque yo me había matriculado en Economía, en la Universidad, pero en cuanto salieron las oposiciones, me presenté.
P.Actualmente, su puesto está en la UFAM.
R.Sí, la UFAM es la Unidad de Atención a la Familia y Mujer. Es donde se recogen las denuncias de violencia de género. Está la UFAM Investigación y UFAM Protección. Yo estoy en UFAM Protección, que es donde se le hace el seguimiento a las mujeres víctimas de violencia de género. Somos unas 15 o 16 personas trabajando ahí. Al llegar a Granada estuve poco tiempo en Estupefacientes, porque mi jefa me dijo si me interesaba venirme a este grupo y dije que por supuesto que sí.
P.Es una labor compleja.
R.Con el tema de violencia de género te impactan muchas denuncias. Muchos hechos que te cuentan, muchas narraciones que te hacen las mujeres, lo que te cuentan de su vida. Emocionalmente muchas veces sí te afecta, pero como tienes que estar ahí dándole apoyo, tienes que superar eso y tienes que estar preparada.
P.¿Cuándo comienza su actuación en ese proceso?
R.Cuando las víctimas presentan la denuncia inmediatamente nosotros nos ponemos en contacto con ellas. Yo, concretamente, miro día a día las víctimas que van denunciando y, acto seguido, pasan a que cada uno de los funcionarios que estamos en el grupo se haga cargo de una de ellas para hacer el seguimiento: se pone una orden de alejamiento, se detiene al autor... Hasta que la víctima lo necesite. Nosotros estamos con ellas las 24 horas, a su disposición, incluso hasta después de que finalicen las órdenes de alejamiento. En Motril, por ejemplo, hay otra unidad, en cada provincia hay una Unidad de Familia y Mujer. Nosotros las asesoramos en Servicios Sociales, en cuanto a los recursos que hay para ellas, en el tema judicial, en todo el procedimiento. Cuando ellas nos necesitan, nos llaman, nos preguntan. Las acompañamos en la decisión de denunciar. De hecho, ellas tienen mi teléfono. A veces, de repente, recibo una llamada de una mujer que atendí hace varios años y hablan conmigo.
Desde la UFAM, acompañamos a las mujeres en esa decisión que toman de denunciar"
P.Aunque es un trabajo durísimo, dice que nunca dudó de su vocación.
R.No, todo lo contrario. Es que este trabajo te engancha bastante porque ningún día es igual. Y eso también es un incentivo, porque a lo mejor hay días muy tranquilos y luego hay días que te vas a tu casa fuera de hora, pero te vas satisfecha porque has hecho bien el trabajo. Esto es todo lo que es una aventura, eso es lo que más te incentiva, porque no te aburre.
P.Y sobre las nuevas generaciones, ¿cómo ve a las jóvenes policías que van entrando?
R.Las recibo siempre con los brazos abiertos, animándolas mucho a que cumplan su sueño de estar en la Policía. Ellas son un orgullo. Y luego la gente, cuando ven que hace bien tu trabajo, son muy agradecidos. A las más jovencitas que llegan les vamos explicando las rutinas del trabajo, cualquier duda que tengan. Pero como todas entran con mucha ilusión, no podemos nada más que apoyarlas y decirles que estamos a su disposición.
P.¿Nota en ellas alguna diferencia con respecto a promociones como la suya?
R.En general, la Policía ha evolucionado mucho. Tienen que esforzarse y tienen que ganárselo, tanto las mujeres como los hombres. También el cambio está en el número. Yo soy de la cuarta promoción de Ávila y éramos 600, y no sé si fueron sobre 100 mujeres. Estábamos empezando. Ahora hay promociones de 2.000 o 3.000 personas y, en proporción, también ha aumentado el número de mujeres. No se puede comparar.
P.Habla de un profundo respeto dentro del Cuerpo. ¿También siente lo mismo a pie de calle?
R.Yo no he notado nunca nada diferente. He sido afortunada en ese aspecto. Si he tenido que dar un toque de atención a una persona, a mí no me han recriminado por ser mujer o se han negado por ser mujer. He tenido la suerte de que no me he encontrado en situaciones en las que por ser mujer me hayan despreciado. Eso no quiere decir que haya compañeras que les haya pasado. Aquí estamos enfrentándonos a todo tipo de gente.
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