laura garcía-Lorca. presidenta de la fundación lorca

"La familia Lorca no es un clan"

  • A escasas horas de la llegada del legado, la sobrina del poeta reconoce que ha fallado la comunicación durante la crisis y apuesta por un proyecto de calado internacional

Laura García-Lorca Laura García-Lorca

Laura García-Lorca / Eduardo Diéguez

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-El 29 de julio de 2015 estaba usted casi superada por los acontecimientos en el que seguramente pudo ser uno de los días más duros de su vida. Pasados tres años, ¿siente que esta es la verdadera inauguración del Centro Lorca?

-Ha costado más de lo que debiera porque era un proyecto claro, sin aristas, un ofrecimiento a la ciudad después del primero que se hizo en el 82. Contamos con el apoyo inmediato de la Unión Europea, que ha aportado 15 millones de euros, las aportaciones de la Junta, la del estado noruego que contestó inmediatamente a nuestra petición de subvención y que ha seguido con muchísimo entusiasmo y paciencia un proceso que no debería haberse complicado tanto. No se trata sólo de que el antiguo secretario robara, es que había trabas muy anteriores y el edificio estuvo parado durante años pese a que estaba prácticamente terminado. Es un proyecto de primera fila cultural en el mundo, no es exagerado decir que es de calado internacional teniendo en cuenta que gira en torno a la figura de Lorca.

-¿Una de las tareas ahora es 'limpiar la imagen de la familia Lorca?

-Los ciudadanos también lo han pasado mal con la cascada de noticias en torno al Centro Lorca y se han sentido desconcertados. Básicamente estos años se ha transmitido que la Fundación Lorca ha sido un impedimento para desbloquear la llegada del legado, cuando es al contrario, es la Fundación la que ha promovido el proyecto, con el respaldo de todos y en esta última etapa con toda la claridad y el empeño de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y el Ministerio de Cultura, que han hecho posible que podamos cumplir el acuerdo. Me da la sensación de que la llegada del legado va a aliviar a los ciudadanos. Es hablar de cosas abstractas, pero todavía hay una sombra en la ciudad de que el crimen tuviera lugar aquí y que se haya tardado tanto en reconocer y celebrar la figura de Lorca. En primer lugar fue la Diputación en Fuente Vaqueros con Juan de Loxa, cuando ya se habían cumplido 10 años de la llegada de la democracia. Era el único lugar dedicado a su memoria y Granada ha conseguido resolver este asunto en 2018. Es raro que se haya tardado tanto, pero es una buena noticia para todos la llegada del legado. Lo malo es que se ha transmitido una gran animadversión hacia la familia, pero no somos un clan, somos personas, igual que las que integran la Fundación y que nos han apoyado en este proceso con un papel fundamental de Matías Cortés y de José Guirao, primero como patrono y después como secretario con todos los hechos que se sucedieron. En cuanto se haga un acto formal espero que el nuevo ministro de Cultura haga todo lo posible para estar aquí.

-En algún momento ha dejado caer que el anterior equipo de gobierno del PP intentó casi 'asaltar' el Centro Lorca.

-Yo no voy a hacer referencia a las cosas que han sucedido en los últimos años, son cuestiones negativas que afortunadamente hoy no vienen al caso, se han superado y todos los conflictos, trabas y cuestiones desagradables ya han pasado.

-Pero la llegada del legado va a coincidir, puede que en el mismo día, con el pleno del Ayuntamiento en el que se debatirá la petición del PP de llevar a la Fiscalía los acuerdos para la llegada del legado. ¿Sería la última vuelta de tuerca a esta polémica?

-Es una cosa extraña porque es el mismo partido que firmó un acuerdo con toda claridad con otras instituciones de diferente signo político. Cuando se firmó el acuerdo en diciembre era el PP el partido del Gobierno y el Ministerio de Cultura se sumó con el visto bueno de sus asesores y de los abogados del Estado. Nadie pone en duda el acuerdo y es extraño que una parte del PP no esté celebrando lo que sí celebran el resto de los ciudadanos.

-La oposición acusa a la Fundación de "oscurantismo" y reclama tener acceso a todo el convenio firmado entre la Fundación y la Caixa. ¿Cree que, e en este punto, el Centro Lorca ha pasado a ser una estrategia política de cada partido?

-Yo no voy a entrar en eso. Es un acuerdo privado y no tiene nada oscuro, no se dan todos los detalles simplemente por respeto entre instituciones. Lo que concierne al Centro Lorca se ha dado a conocer sin problemas. También se ha criticado el logo de la Caixa en el centro o que aparezca en la cartelería y en las comunicaciones, cuando es una colaboración que prestigia todo lo que se haga porque es una institución que tiene un prestigio en su actividad cultural. Hay que olvidar esa interpretación absurda de que lo privado está reñido con lo público, precisamente lo deseable es que instituciones de prestigio se embarquen en proyectos como este, nos beneficia a ambos.

-La llegada de José Guirao y su contacto con los medios fue fundamental para realizar una tarea didáctica y matizar todas las informaciones tremendistas que han ido saliendo. ¿Cree que ha podido haber por su parte un problema de comunicación?

-Sí, es una autocrítica que me hago, he estado demasiado callada, por un lado porque creo que un proyecto de esta envergadura no debe ventilarse públicamente cuando surgen problemas. No he tenido inconveniente en hablar con los medios en asuntos como la búsqueda en Víznar, pero con un proyecto como este lleno de noticias falsas y roces he optado por mantenerme en un segundo plano para no alimentar el conflicto. También tengo que confesar que es una cuestión de carácter, tengo cierta aversión a pronunciarme públicamente. En todo lo referente al centro he mantenido el silencio, no he contestado a las difamaciones y, en cuanto a los roces políticos, también he preferido guardar silencio. Espero no haberme equivocado demasiado, ha habido cosas a las que debería haber respondido, sobre todo a acusaciones de ciertos sectores públicos a las que debí contestar. Ya no tiene arreglo y ya estamos en otro lugar, pido disculpas si he sido demasiado silenciosa.

-En cambio sí decidió al final del proceso pronunciarse sobre la demanda de las extrabajadoras de la Fundación. ¿Que se diera por seguro que el legado estaba embargado le hizo tomar la decisión de hablar?

-Los problemas han sido tan grandes que decir medias verdades se acerca a la mentira. Esto requiere de personas con una gran habilidad para comunicar que yo no tengo, así que antes que faltar a la verdad he preferido callar.

-El exsecretario de la Fundación, Juan Tomás Martín, está en el origen de toda la crisis y fue condenado a pagar cerca de dos millones de euros por estafar a la Fundación. ¿Está haciendo frente a sus obligaciones?

-Sí, hizo el primer pago porque en caso contrario no se habría firmado el acuerdo. El siguiente pago es a finales del mes de septiembre.

-¿Qué papel va a tener que desarrollar de manera inmediata en el Centro Lorca?

-En este periodo de transición estoy en la comisión de programación, supervisando todo lo que concierne al archivo y sus usos. Para la Fundación lo más importante es tener control y capacidad de decisión sobre lo que se hace con el archivo, que será de titularidad pública en cuanto se completen todos los trámites porque la creación de una fundación pública es un proceso lento. El legado será propiedad de los granadinos, pero la Fundación quiere supervisar el contenido de lo que se hace en el edifico, el uso del archivo, el programa académico que dirigirá la Fundación junto a la Residencia de Estudiantes... Es prioritario tener unos presupuestos aprobados para comenzar a trabajar con tiempo en una programación de altura, porque todos estos años hemos programado un sinfín de actividades para el centro pensando que estaba a punto de solucionarse todo y al final han acabado en el cajón. Ahora podremos programar como un centro normal.

-¿Vivirá en Granada para seguir de cerca esta primera etapa?

-Voy a tener más presencia en Granada que en Madrid, al revés que en los últimos años. Estaré centrada en la organización del archivo y en la programación que presentaremos a la comisión en cuanto tengamos presupuesto. Voy a estar muy activa. La primera tarea ahora es instalar el corazón del Centro Lorca que es su legado. Es lo primero y lo que da la razón a todo lo demás.

-El tema de la gerencia vuelve a estar en el disparadero, aunque siempre se ha defendido que se seguirá el código de buenas prácticas. ¿Presentará la Fundación un candidato a este puesto?

-No, es un tema que depende del Consorcio y lo dejamos en sus manos, como no puede ser de otro modo. Entiendo que es un proceso que se hará por concurso público.

-¿La familia ha tenido opciones reales y más rentables económicamente para llevar el legado a otro sitio?

-Ha habido muchas muestras de interés por parte de otras instituciones sabiendo los conflictos y las dificultades que habían. Pero no ha habido ninguna oferta concreta, solo la expresión de un interés porque, entre otras cosas, nosotros no hemos promovido estos contactos. Fuera de España es impensable, ni nos lo hemos planteado ni hubiera sido posible porque lo impide la ley, otra de las mentiras de las que se han publicado.

-Ahora llega el legado al completo y lo lógico es que comiencen los préstamos a otras instituciones para difundir la obra del poeta y para poder a su vez montar otras exposiciones en Granada. ¿Qué proyectos hay en el horizonte?

-Siempre hay peticiones, la próxima es una exposición interesantísima en Londres que gira en torno a parejas artísticas a lo largo del siglo XX que han compartido proyectos y han tenido una relación sentimental o familiar. Se inaugura en octubre y, como hacía tiempo que nos habían hecho la petición, prestaremos material que refleja la relación de Lorca y Dalí.

-Cuando presentó las alegaciones a la auditoría realizada al Centro Lorca señaló que mantener el proyecto vivo durante los años en los que estuvo parado consumió sus recursos. ¿Se han arruinado en este proceso? ¿Tienen cuantificado cuánto les ha costado?

-Todo lo que tenía la Fundación. A lo largo de estos años ninguna institución dijo que iba a abandonar el proyecto, por lo que tiramos para adelante. Lo hemos pasado muy mal, la Fundación no queda arruinada porque todos los gastos han quedado justificados, al final vamos a quedar como estábamos.

-¿Cuáles son las líneas maestras para que el Centro Lorca tenga dimensión internacional?

-Es un museo único, no creo que haya otro en el mundo de este nivel en torno a un escritor. Tenemos que tener una comunicación internacional porque Lorca interesa en el extranjero. Fíjese que este asunto ha salido dos veces en el New York Times. En cuanto comencemos a realizar actividades relevantes lo estupendo de Lorca es que la respuesta es siempre positiva.

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