Granada respira contaminación de fuera: el ozono que se genera en Andalucía occidental acaba en territorio granadino

La provincia, además de Málaga y Almería, superan los objetivos europeos de salud por un contaminante que se forma lejos de donde se mide y se intensifica con el calor

Granada superó en 2025 la recomendación de polución de la Unión Europea para 2030

Mapa de niveles de ozono troposférico en España, con especial incidencia en Andalucía Oriental, donde Almería, Granada y Málaga registran superaciones de los nuevos objetivos europeos de protección de la salud pese a que buena parte del contaminante llega transportado desde otras regiones.
Mapa de niveles de ozono troposférico en España, con especial incidencia en Andalucía Oriental, donde Almería, Granada y Málaga registran superaciones de los nuevos objetivos europeos de protección de la salud pese a que buena parte del contaminante llega transportado desde otras regiones. / DDA

Granada está acostumbrada a aparecer en los rankings de ciudades con una mayor contaminación atmosférica, debido a diferentes factores como su orografía o a la cantidad de gases que emite su tráfico rodado, todo ello sin tener grandes fábricas ni una industria puntera. Sin embargo, tanto la ciudad como la provincia también respiran aire contaminado generado por grandes industrias que no provienen de su ámbito provincial, sino de zonas de Andalucía Occidental, y que llega transportado por el aire. Algo que no es exclusivo de Granada, sino que también afecta a toda Andalucía Oriental, con Málaga y Almería también perjudicadas.

Así lo destaca el último informe anual de Ecologistas en Acción sobre contaminación por ozono en España, elaborado a partir de datos oficiales de las redes de calidad del aire. Almería, Granada y Málaga comparten un mismo problema estructural de contaminación por ozono: una parte muy relevante del contaminante que se mide en cada provincia no se genera localmente, sino que llega transportado desde otras áreas, concretamente desde las zonas de industrias de Andalucía Occidental.

El documento advierte de que el nuevo objetivo comunitario de protección de la salud, aprobado en 2024, dejaría a amplias zonas del sureste peninsular en situación de incumplimiento generalizado, especialmente durante los meses de primavera y verano, cuando el calor y la radiación solar favorecen la formación y acumulación de ozono troposférico, uno de los contaminantes más complejos de controlar. De hecho, la propia organización alertaba a principios de año que Granada ha superado en el año 2025 el nuevo límite legal de dióxido de nitrógeno impuesto por la Unión Europea y que es la tercera ciudad del país que más con partículas de este gas emite.

Según el informe de los ecologistas, Granada presenta un patrón marcado por la acumulación de ozono durante episodios prolongados, favorecida por la estabilidad atmosférica y las altas temperaturas que se suelen registrar en ellas entre primavera, verano y otoño. El informe apunta a que la provincia y la capital reciben ozono transportado desde otras zonas de Andalucía, que se suman a la formación local de contaminantes y que eleva los niveles durante varios días consecutivos, sobre todo en verano.

Imagen de la contaminación sobre Granada y el Área Metropolitana en un episodio de ola de calor
Imagen de la contaminación sobre Granada y el Área Metropolitana en un episodio de ola de calor / G. H.

El ozono troposférico es un contaminante de los considerados secundario: no se emite directamente por chimeneas, sino que se forma en la atmósfera a través de un proceso químico a partir de otros contaminantes habituales, como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, en condiciones de estabilidad atmosférica y altas temperaturas. Una vez generado, este puede desplazarse cientos de kilómetros a través del aire, afectando a territorios distintos a los que originaron las emisiones.

Desde el punto de vista sanitario, la exposición continuada a concentraciones elevadas de ozono se asocia a problemas respiratorios, agravamiento de enfermedades cardiovasculares y un aumento de los ingresos hospitalarios, especialmente durante los episodios de calor intenso.

Esta dinámica resulta especialmente relevante en el litoral mediterráneo y en Andalucía oriental, alerta el informe, donde las brisas marinas y los flujos atmosféricos estivales empujan los contaminantes desde las áreas urbanas y costeras hacia el interior, favoreciendo la acumulación de ozono en zonas rurales y periurbanas, alejadas de los grandes focos emisores.

Un problema de escala regional

En el caso de Málaga, el informe señala que las emisiones asociadas al tráfico, la actividad urbana y el entorno portuario no se traducen necesariamente en los niveles más altos dentro de la capital. Por el contrario, contribuyen a la formación de ozono que se desplaza hacia áreas interiores. En el caso de Almería, una parte sustancial del ozono que se mide en la provincia no se genera en ella, sino que llega desde otras áreas del litoral mediterráneo y del interior, impulsado por las dinámicas de brisa y por el transporte regional de masas de aire contaminado.

Ecologistas en Acción subraya en su informe que el ozono es el contaminante con mayor extensión territorial en España, por delante del dióxido de nitrógeno o las partículas en suspensión PM10 y PM35, y uno de los más difíciles de gestionar por su carácter transfronterizo debido a su movilidad a través del aire. El endurecimiento de los criterios europeos obliga, según el informe, a abordar el problema mediante planes coordinados, que no se limiten al ámbito municipal o provincial.

El documento concluye que, sin una reducción sostenida de los contaminantes precursores y sin estrategias conjuntas a escala regional y estatal, Málaga, Granada y Almería seguirán expuestas a un ozono que no entiende de límites administrativos y que se mantiene como uno de los principales retos de la calidad del aire en el sureste peninsular.

Imagen de archivo de la contaminación sobre la ciudad de Granada
Imagen de archivo de la contaminación sobre la ciudad de Granada / G. H.

El dióxido de nitrógeno, también elevado

La organización ecologista también ha denunciado que las principales ciudades españolas, entre ellas Granada, han superado en el año 2025 el nuevo límite legal de dióxido de nitrógeno impuesto por la Unión Europea para el año 2030. La ciudad nazarí es una de las cuatro capitales de Andalucía, junto a Málaga, Sevilla y Córdoba, en entrar en este listado, y es la tercera ciudad del país que más con partículas de este gas emite.

Según ha apuntado Ecologistas en Acción, este listado se ha basado en datos "provisionales" de las estaciones oficiales de control de la calidad del aire de una veintena de las principales ciudades, que en total suman "casi 12 millones de habitantes". El nuevo límite de la Unión Europea sitúa para el 1 de enero de 2030 la cantidad de dióxido de nitrógeno permitido en 20 microgramos por metro cúbico de aire (μg/m3), mientras que el "obsoleto valor límite anual vigente" se sitúa en los 40, una cifra que "no se supera en España desde 2022".

Madrid (32 μg/m3), Málaga (31 μg/m3) y Granada (30 μg/m3) son las tres ciudades que superan o igualan la treintena de microgramos por metro cúbico de aire de dióxido de nitrógeno, seguidas de cerca por Barcelona (29 μg/m3) y Murcia (29 μg/m3). Estos datos se han obtenido midiendo la Plaza Elíptica en Madrid, la Avenida Juan XXIII en Málaga, y en Granada Norte en la ciudad nazarí, así como en el Ensanche en Barcelona y San Basilio en Murcia.

El dióxido de nitrógeno es un gas tóxico que al inhalarse afecta a los tramos más profundos de los pulmones, inhibiendo algunas funciones de los mismos, como la respuesta inmunológica, con la consiguiente merma de la resistencia a las infecciones, siendo responsable de 5.500 muertes prematuras en 2022 en España, según el último informe sobre la calidad del aire publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente citado y recogido por Ecologistas en Acción.

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