Granada

¿Quién era el granadino London?

  • Juan Facundo Riaño fue uno de los granadinos más ilustres del siglo XIX En Inglaterra un Premio Anual de Ensayo lleva su nombre Pero la calle a él dedicada quedó inhabilitada

Nació el 24 de noviembre de 1829. La cosa tiene gracia. Como era catedrático ilustre, el Ayuntamiento le puso su nombre a una calle junto a la Universidad (Facultad de Derecho) a finales del siglo XIX y unas obras posteriores de remodelación del espacio entre el edificio universitario y la iglesia de San Justo y Pastor la hicieron desaparecer en 1943. Y ya está. Nadie más se acordó de restituir el nombre aunque aquí le ponemos calles hasta a Perico el de los Palotes.

Pues resulta que el tal Juan Facundo Riaño fue una de las personalidades granadinas más preclaras y de mayor proyección nacional en las últimas décadas del siglo XIX. Y fueron muchos los que sobre él escribieron valorando su figura en la revista La Alhambra a raíz de su muerte en Madrid en 1901.

Cuentan sus biógrafos que era apodado London entre los tertulianos de La Cuerda granadina por sus frecuentes viajes a Londres; la misma tertulia que llamó Alcofre a Pedro A. de Alarcón, o Ropones al cantante Ronconi. Su conocimiento de la lengua inglesa era evidente; muchas de sus colaboraciones en revistas y buena parte de sus obras están publicadas en inglés e incluso llegó a ser consejero del Museo de Historia Natural South Kensington de Londres, el que será luego Victoria and Albert Museum.

Entre todos los componentes de esta singular tertulia fue Riaño uno de los más sobresalientes. Tanto que aún hoy, y sin tener ni monumento, ni placa homenaje, ni calle en Granada, que yo sepa, sin embargo se le recuerda en Inglaterra con el llamado Premio Anual de Ensayo 'Juan Facundo Riaño' patrocinado por la Oficina de Asuntos Culturales y Científicos de la Embajada de España en el Reino Unido y que anualmente compensa al ganador con 400 libras esterlinas; unos 540 euros.

Riaño fue el impulsor del Catálogo Monumental de España (1900-1961), magna obra en la que colaborarían luego prestigiosos investigadores; fue catedrático de Historia del Arte, gran arabista e intelectual reconocido, diputado y senador en varias ocasiones, llegó a ser director general de Instrucción Pública, ministro del Tribunal de lo Contencioso, consejero de Estado, académico de la Historia y presidente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y no sé cuántas cosas más. Curiosamente quién le sustituyó en el sillón de académico de la Historia fue otro prestigioso granadino, el doctor Olóriz.

Mucho le debe a Riaño el mundo de la enseñanza; siguiendo las directrices de la Institución Libre de Enseñanza reformó la Escuela Normal de Maestras de Madrid; sabida era su amistad con Giner de los Ríos; creó un Patronato de Escuelas de Párvulos; pero también nuestra Universidad le debe recordar con agradecimiento ya que fue a nuestra Biblioteca Universitaria a la que su familia legó buena parte de sus fondos bibliográficos en 1903.

Riaño fue retratado por el propio Madrazo y esculpido por Ricardo Bellver. Mantenía una interesante tertulia en su casa de la calle del Barquillo en Madrid; era la Tertulia del Barquillo a la que acudían ilustres intelectuales de la época y de ideas liberales.

Pero si importante fue don Juan Facundo no menos lo fue su hijo Juan Riaño y Gayangos, ilustre diplomático que llegó a ser ministro Plenipotenciario de España en Washington.

Es bueno que Granada recuerde a sus gentes de fuste con nombres escritos en placas de Fajalauza. Es bueno que alguien nos hable de ellos para que sepamos luego transmitirlo a los demás. Pero lo más triste es que olvidemos a los mejores porque en su día no nos gustaba el color de su chaqueta o porque dimos rienda suelta a la maldita piqueta.

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